14 nov. 2017

Thomas Edison y el teléfono para hablar con los espíritus

Comunicarnos con el más allá, establecer un contacto con espíritus, es algo que ha inquietado la mente de muchos a lo largo de los años. El deseo de que exista una vida después de la muerte, de comprender qué nos espera cuando nuestro cuerpo deje de funcionar es algo arraigado en nuestra naturaleza.

Supongo que puede estar relacionado con nuestro instinto de supervivencia, que quiere incluso ser capaz de superar el fin último de la vida: la muerte.

Te sorprendería saber la cantidad de personas que han especulado sobre lo que hay al otro lado del velo, pero hoy quiero hablar de alguien en concreto: Thomas Edison y su teléfono para hablar con los espíritus.



THOMAS EDISON Y EL TELÉFONO PARA HABLAR CON LOS ESPÍRITUS


¿Qué hay después de la muerte?


Hay muchas teorías sobre qué ocurre cuando morimos. Porque, vamos poco a poco, no tiene mucho sentido intentar ponernos en contacto con espíritus si estos no existen, ¿no?

No todas las teorías que permiten una existencia después de la muerte dan juego para que existan los fantasmas, los espíritus o un más allá de cualquier tipo, así que mejor empezar por lo básico y tratar de dilucidar qué hay cuando nuestro cerebro se calla.

1) No hay nada

Esta teoría es la más básica. La más fácil y la que, ahora mismo, tiene la mayoría de datos empíricos de su parte.

No somos más que un conjunto de átomos que se agrupan en moléculas, que componen células, que conforman tejidos y se organizan en órganos. Un conjunto de electrones y quarks interconectados y unidos por fuerzas electromagnéticas que, por alguna extraña razón, dan lugar a un individuo con autoconciencia.

Pero, hagamos lo que hagamos, no dejamos de ser reacciones químicas y físicas que, cuando el nivel de oxidación de tejidos llega a un estado crítico y el estado de nuestra codificación genética no es capaz de repararlo por el envejecimiento, se acaban.

Fin.

Cuando nos morimos nuestro cuerpo se descompone y con él nuestra mente, que solo es el conjunto de interacciones sinápticas de un cerebro que está inactivo.


2) Teoría de las religiones abrahámicas (y otras similares): el Cielo y el Infierno

Quizás la más familiar en occidente sea esta teoría (o conjunto de teorías según la perspectiva de cada religión) debido a la influencia del cristianismo. 

Cada uno de nosotros está formado por una dualidad cuerpo-espíritu (puedes llamar mente o alma al espíritu, según consideres). De forma que cuando morimos lo único que perece es el cuerpo, mientras el alma permanece.

Es entonces cuando somos juzgados por el ser superior que nos ha creado (Dios de forma general, aunque en la religión egipcia también los dioses juzgaban el paso del alma al otro mundo y no tiene nada de abrahámico). Si hemos sido buenos, iremos al cielo; si somos malos, al infierno.

Si hemos sido pichí pachá... pues nos quedamos en una especie de limbo o, directamente, en la Tierra, caminando entre los vivos como espíritus.

A veces también se acepta que un espíritu se quede en el mundo mortal si tiene un tema pendiente.

Aquí sí que sería posible tener espíritus con los que contactar. No sé si por teléfono como pretendía Edison, pero sí que al menos habría una posibilidad de hablar con ellos.


3) Teoría de la reencarnación (Budismo y otras religiones)

El fin de la vida no es más que el comienzo de otra. Nuestra alma está en una continua renovación, pasando de un cuerpo a otro, de una vida a otra en un proceso de aprendizaje y mejora eternos.

La reencarnación se trata de forma diferente según las diferentes creencias religiosas (igual que el cristianismo y el judaísmo), pero de forma resumida es un ciclo: naces, vives, mueres y naces de nuevo.

Lo curioso de la reencarnación es que no siempre eres humano, sino que tu alma puede pasar por cualquier tipo de ser. En algunos casos, el ser en el que te reencarnas se asocia con el karma: según cómo te portaste en vida, así será el ser en el que te reencarnes (lo cual a mi corazón de biólogo le hace pupa porque hay una escala nature ahí fuerte, con el ser humano sobre el resto de especies).


4) Teoría dimensional

Si consideramos que nuestra existencia continúa una vez nuestro cuerpo se muere, entendemos que pasamos a un estado diferente. Nuestra alma o nuestro espíritu no es material (o al menos no lo vemos y no lo tocamos, así que...). 

Es por eso por lo que hay quien defiende que al morir pasamos a una dimensión diferente, que existimos en una realidad diferente.

Podría ser que fuésemos a una realidad totalmente distinta a la nuestra y que no tenga conexión alguna con esta. Pero también existe la posibilidad de que al morir nos quedásemos en este mundo en un plano de realidad diferente.

Aquí nos convertiríamos en espíritus, seres de otra dimensión o esta misma, pero que pueden relacionarse con el mundo de los vivos.


5) Teoría del eterno retorno o el déjà vu

Esta teoría la he escuchado varias veces y siempre me parece muy curiosa, sobre todo porque la gente la cuenta sin llegar a pensar en las consecuencias que tiene.

La teoría del eterno retorno nos dice que al morir volvemos a nacer, pero no como una reencarnación en otro cuerpo o como un ser distinto en una dimensión diferente. No. 

Lo que ocurre es que volvemos a revivir nuestra propia vida. Como si estuviésemos en un eterno Día de la Marmota, morimos y renacemos en nuestro propio cuerpo el día en que nuestra madre nos trajo al mundo.

Hay quien incluso asegura que la luz que algunas personas aseguran ver al final del túnel no es sino la luz que comienzan a percibir nuestros ojos justo antes de naces (¿quizás el blanco se debe a los halógenos del paritorio?).

¿Lo flipante de esta teoría? Tira por tierra el libre albedrío, la linearidad del tiempo, la idea mayoritaria de la existencia de la realidad en sí misma. Medítalo y verás.


Más o menos así se te va a quedar la cabeza.
Si nazco en mí mismo una y otra vez, siempre tomo las mismas decisiones y siempre hago las mismas cosas cayendo en in ciclo sin fin. Pero además curvo el tiempo en mi existencia haciendo que después del final vuelva el principio. Y no solo lo curvo yo, sino que lo curva cada persona al morir en una curva diferente que conecta un punto diferente cada vez del futuro con un punto diferente del pasado. De hecho, esa persona que es más joven que yo y que probablemente vivirá más que yo ha visto un futuro que yo nunca conoceré.
(Y así un rato)



Como ves, de estas 5 teorías solo serían posible los espíritus en dos de ellas, así que Thomas Edison debería tener una idea similar a una de ellas para aventurarse en la creación del teléfono de los espíritus.


¿Qué opinaba Thomas Edison de la vida después de la muerte?


Cuando la gente le preguntó por su "máquina del más allá", Edison aseguró que solo funcionaría si eran ciertas las conclusiones a las que él había llegado:

1) Cuerpo y mente (o espíritu) son en realidad el resultado de reacciones químicas y físicas que pueden llegar a conocerse perfectamente.

2) Estas reacciones impulsarían una serie de "unidades" infinitesimales que, unidas, darían lugar a la vida en sí misma. “Estimo que, grosso modo, en nuestro cuerpo tenemos alrededor de veinte mil millones de células, y cada célula alberga una comunidad de cinco mil unidades”, dijo. 

3) Algunas de estas "unidades de vida" se encargan de configurar nuestra memoria, nuestras emociones, deseos... Así, al morir, estas unidades se liberan y buscan otro cuerpo o trabajan por sí mismas.

Es decir, Edison creía que podíamos reencarnanos si estas unidades de vida llegaban a otro cuerpo, pero que también podíamos quedarnos como espíritus que pueden interaccionar con la realidad.

Fue esta idea la que lo llevó a querer diseñar el teléfono capaz de comunicarse con los espíritus. Una idea increíble para un inventor increíble, porque es justo por lo que se conoce a Thomas Edison, por sus inventos.


La vida de Thomas Edison y sus inventos


Thomas Alva Edison nace en Ohio el 11 de febrero de 1847. Siendo joven un profesor lo llamó "estéril e improductivo" y ese hecho le marcó de por vida; puede incluso que fuese el catalizador de su interés como inventor. 

Durante su juventud trabajó vendiendo frutas en Detroit, lo cual le vino de perlas porque, mientras esperaba el tren de vuelta a casa, devoraba libros como un loco en Asociación de Jóvenes (después Biblioteca Gratuita) de la ciudad.

Como no le bastaba lo que leía sobre ciencia, Edison empezó a hacer experimentos por sí mismo.

Aprendió código morse y telegrafía y empezó a trabajar a los 15 años como telegrafista. Fue este trabajo el que le permitió crear su primer invento: el repetidor automático, que emite señales entre estaciones de telégrafos sin que haya personal transmitiéndolas.

Realizó muchos otros inventos. Quizá el más famoso sea el fonógrafo en 1877. Sí el fonógrafo y no la bombilla porque la bombilla no la inventó Edison. Se le atribuye realmente a Nikola Tesla (que en mi opinión es el inventor más importante de la historia). Thomas Edison solo (¿robó?) mejoró la bombilla de filamento incandescente.

"¿Veis este maravilloso objeto por cuya invención todos me conocéis? ¿Sí? Pues se lo robé a Tesla xd "

Debido a todos sus estudios científicos, concebía a los seres humanos como meras máquinas orgánicas, de ahí su mecanización de la mente como "unidades de vida". Incluso tuvo problemas por dudar de la existencia de Dios públicamente.


El teléfono para hablar con los espíritus


Para Thomas Edison era obvio que, si la mente sobrevivía en estas unidades, debe tener nuestros recuerdos y nuestros deseos, y muy probablemente quieran comunicarse con nosotros.

El anuncio descabellado lo hizo la American Magazine: "Thomas Edison trabaja en cómo comunicarse con el más allá". Él, como respuesta, no solo no desmintió la información, sino que confirmó que trabajaba en una investigación psíquica relacionada.

Lo hizo justo después del final de la Primera Guerra Mundial, cuando miles o millones de familias estaban deseosas de poder ponerse en contacto con los familiares que habían caído en el campo de batalla. Era un negocio que podría hacerle millonario.

En 1920, convocó a un grupo de científicos y espiritistas con el fin de poder encontrar esas "unidades de vida" con las que poder comunicarse. Parece ser que no consiguió nada y por eso en los últimos 11 años de su vida cada vez mencionaba menos la máquina.

Hasta el día de su muerte.

Tenía 84 años y aquel 18 de octubre de 1831, Thomas Edison tenía delirios. Llevaba varias semanas enfermo y encerrado en casa. Su médico solo lo escuchaba murmurar frases que apenas comprendía, relacionadas todas con el mundo y la vida después de la muerte.

Lo último que dijo, y que dejó a su médico apesadumbrado, fue "Allí hay mucha belleza". Después, su corazón dejó de latir y Edison exhaló su última bocanada de aire.

Hay quien dice que dejó las instrucciones para construir la máquina, incluso hay quien asegura que hay un prototipo oculto. Algunos dicen que fue un fraude, otros que funcionó y que lo que encontró en aquella comunicación fue tan fuerte que no se vio capaz de sacarlo al público.

Lo indudable es que su máquina del más allá, su teléfono para contactar con espíritus fue una idea increíble que inspiró muchas otras.


Otros científicos que intentaron comunicarse con los espíritus


Inspirados o no por Thomas Edison, hay otros científicos en la historia que han intentado establecer contacto con los seres de más allá del velo de la muerte.

Nikola Tesla fue una de las primeras personas en registrar extrañas señales de radio. Su intención era detectar señales de fuera de la Tierra, pero lo que escuchaba eran voces humanas hablando entre ellas. 

Serían los primeros casos de Fenómenos de Voces Electrónicas (EVP por sus siglas en inglés) o más conocidas como psicofonías.


Nikola Tesla, el científico más infravalorado en comparación con todo lo que ha hecho por el mundo.
Ays, algún día hablaré de ti.


A.B. Saliger fue un inventor de Nueva York que creó el Psycho-Phone a comienzos del siglo XX. Este aparato servía para "aprender durmiendo" ya que decía que durante el sueño el subconsciente era más receptivo a información. Aunque hay quien dice que también permitía comunicarse con el subconsciente de personas que ya no estaban vivas.


La empresa Metascience Fundation, en 1979, se puso a trabajar en un aparato que permitía comunicarse con los muertos. Esta máquina, conocida como Spiricom, fue probada y el inventor llegó a registrar más de 20 horas de conversaciones con seres del más allá.

Incluso hay un esquema de cómo funciona el Spiricom.

Lo que queda claro es que el interés por los seres del otro lado es algo inevitable. Relacionados con estos temas hay numerosas historias, ya que novelas de fantasmas tenemos muchísimas. Incluso tenemos a Samara en The Ring avisándonos de que nos quedan 7 vidas mediante una llamada de teléfono.

Hablando de Seres de otra dimensión, no puedo olvidar el libro de R.R. López que va justo sobre este tema.

Mi duda ahora es: si no me gusta hablar por teléfono estando vivo, ¿querría hablar estando muerto?

No sé, yo creo que mejor crear un whatsapp para los muertos, que la presión social no creo que se me vaya al pasar al otro lado.

¿Te gustaría poder comunicarte con los muertos?
Y si estuvieses al otro lado, ¿hablarías con los vivos?





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2 comentarios:

  1. La muerte siempre ha sido el tema de interés de todas las civilizaciones. No conozco una sola religión que no haya tenido un vínculo especial con la muerte y a la que no se le conozca como algo misterioso, ya sea terrorífico como liberador. Un gran artículo.

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  2. Ya se te extrañaba rafa, y esta interesante el tema, tengo entendido que el concepto de eterno retorno es un termino de Nietzsche y era mas un concepto moral que una hipotesis, aunque si hablamos de preferencias, el Budismo me parece el que mas juego da y ¿si sigues conciente de tu vida cuando eres una oruga? y si antes eras un asesino en serie y por ello te encanta las novelas de detectives donde los hay?

    PD: Me encantaria el articulo de Nikola Tesla

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