14 sept. 2017

7 Objetos mágicos en las novelas de fantasía

¿Te has fijado en la cantidad de objetos mágicos que aparecen en las novelas de fantasía? Es algo muy común en el famoso viaje del héroe, por ejemplo.

Siempre hay una antigua reliquia o una espada sagrada que tienen que conseguir para vencer al mal. O destruirla porque es fuente del mal. 

El caso es que, sean meros instrumentos y tengan más o menos importancia en la historia, los objetos mágicos son algo increíble y abundante en la fantasía.


OBJETOS MÁGICOS DE LAS NOVELAS DE FANTASÍA


1) Escobas (y otros medios de transporte)


Esto es de cajón. Si los humanos utilizamos medios de transporte basados en tecnología, es evidente que en un mundo con magia los medios de transporte mágicos también se actualizan.

Es por eso que, si bien la escoba es un objeto mágico muy maravilloso, debe ser algo como muy vintage y muy retro. O a lo mejor no y resulta que las escobas son la bicicleta del mundo mágico: para una sola persona, ocupa poco y puedes dejarla aparcada en cualquier esquina.

El caso es que también hay otros objetos mágicos que sirven como transporte.

Así tenemos coches voladores, como el de los Weasley en Harry Potter y la Cámara Secreta. Que aunque el pobre Ford Anglia termine para el arrastre, es útil.

También podríamos mencionar el tren que lleva a ver a Santa Claus en la película The Polar Express o el barco del Capitán Garfio, el Jolly Roger.


2) Ropa mágica


Esto sí que abunda en cantidades. Podríamos llenar armarios enteros de ropa mágica. Solo hay que pensar en las miles (¿podríamos hablar de millones?) de armaduras que aparecen en los juegos de rol y que tienen poderes especiales.

Algunas son hasta un auténtico peligro, como la La Armadura de la Luz de Javier Miró.

Pero lejos de las armaduras, tenemos cosas más sutiles, como las capas de invisibilidad. Útiles como ellas solas cuando quieres escurrir el bulto en una fiesta*. Y digo una capa porque el casco de Hades no es muy sutil que se diga (aunque si me va a volver invisible... ¿qué más da?). 

Y no hay que olvidar los pies, porque ahí tenemos las Botas de Siete Leguas que se adaptan a los pies de quien las lleva y no le permite cansarse o los preciosos chapines de rubíes, los zapatos mágicos de Dorothy en El Mago de Oz (que en el libro, por cierto, son de plata).


3) Esferas de cristal (y otros objetos para ver el futuro)


Una cosa que siempre ha intrigado al ser humano es el tiempo. Poder viajar al pasado y al futuro es una idea que se acerca más a la fantasía que a la ciencia (ficción).

Pero incluso en fantasía es más probable encontrarse con objetos que muestran el futuro (y el pasado) que con viajes en sí mismo.

Uno de los objetos más famosos para ver el futuro es la esfera de cristal, en cuyo interior se suceden las imágenes que sirven para la profecía.

También podríamos meter aquí el Palantir, la esfera que describe Tolkien y que sirve para comunicarse.

Pero no son los únicos, también tenemos cartas del tarot, las runas...

También es muy frecuente utilizar objetos mágicos con superficies reflectantes para estos fines. Sí, espejos o la superficie de un lago (o el agua de un caldero) aparecen en ocasiones como ventanas para poder vislumbrar otros tiempos gracias a la magia.


4) Varitas

 

A ver, que esto ya es objeto mágico de categoría 1.

Las varitas mágicas son uno de los objetos más importantes y clásicos de la fantasía. Da igual que la lleve el hada madrina para ayudar a Cenicienta o que la porte Aquel-que-no-debe-ser-nombrado.

Son muy poderosas y las hay de todo tipo. Hay quien dice que las brujas arrancan una rama directamente de un árbol y que les infunden su poder. Otros dicen que requieren un proceso de preparación, con un cristal en el extremo y algún elemento mágico en su interior (¿te suena la pluma de fénix?).

Hay quien le pone una estrella en la punta. Eso es ignorancia muggle, perdona que te diga. Las varitas no tienen estrellas en la punta, como mucho brillan, pero ya está.

#NoALasEstrellasDePlásticoEnLasVaritas


5) Anillos y brazaletes


Otros objetos mágicos más que importantes. Y es que, si bien la varita se ha asociado mucho a la magia, en la mitología lo que abundan son los anillos. A patadas.

Quizá uno de los más famosos es el anillo/brazalete Draupnir, de la mitología nórdica. Un objeto de poder mágico que perteneció Odín y cuyo inmenso poder es... crear otros anillos/brazaletes mágicos. Cada ciertos días, que se ve que requiere tiempo de recarga, como si fuese la vida del Candy Crush. Que me imagino a Odín mirando el brazalete con ganas de darle otra vez y pensándose si pagar o no para reducir el tiempo de espera.

Pero tenemos otros, como el Anillo de Salomón, que te daba un conocimiento infinito.

Y, sí, no me olvido del Anillo Único de Tolkien en El Señor de los Anillos (ni del resto de anillos de la saga...). Me pregunto si  Tolkien conocería la leyenda del anillo de Gyges que contó Platón, ese que te hace invisible al llevarlo.

Aunque si se me permite, mis anillos favoritos están en la saga de Las Crónicas de Narnia, en concreto en el primero libro: El sobrino del mago. Y es que hay un grupo de anillos que te permiten viajar de un mundo a otro, gracias a lo cual llegan a Narnia.


6) Espadas mágicas


Seguimos en categoría 1 de objetos mágicos, eh. Porque espadas mágicas y encantadas en novelas de fantasía tenemos a porrillo. Desde Domivat y Haiass en Memorias de Idhún, hasta la mítica Excalibur del Rey Arturo.

Las espadas mágicas son objetos que molan un montón y pueden ayudar muchísimo en la pelea. José Antonio Cotrina tiene dos espadas mágicas que a mí me tienen enamorado: una de ellas capaz de matar cualquier cosa en La Canción Secreta del Mundo (si te decides por leer este libro prepárate para que jueguen con tus sentimientos mil veces), y otras muchas en El Ciclo de la Luna Roja pero me quedo con la que roba toda la magia con un solo rasguño.

Hasta yo no he podido resistir la tentación y he metido la Daga de Tyriej en Hijas de Lilith: El legado de la sangre. Un arma forjada a partir del diente del Primer Dios Sin Nombre. 

Y no solo en los libros, porque también tenemos espadas en videojuegos y en películas, como la Espada Maestra de Link en The Legend of Zelda


7) Libros


Y ahora sí, la crème de la crème: los libros.

¿Hay algo más mágico que un libro? Si vas a decir que sí, permíteme que discrepe. Los libros contienen hechizos y conjuros, algunos albergan el poder infinito de los brujos y brujas que los escribieron.

¿No me crees? Pues piensa en el Necronomicón y su capacidad para volver loco a cualquiera que lo lea (aparte de poseer la información suficiente para invocar a los Antiguos).

Tenemos el grimorio de Hurza Comeojos, el libro que lee Lucy Pevensy en Las Crónicas de Narnia... ¡hasta en una película de Scooby Doo hay un libro mágico de una poderosa bruja!

Pero es que los libros mágicos no solo existen en la ficción, también existen en nuestro mundo, en el real.

¿O es que me vas a negar que no es magia el efecto que causan los libros en nosotros? Dan vida a personajes y a historias de otros mundos, nos emocionan, nos dan miedo, nos hacen llorar y reír y soñar incluso.

Los libros son los objetos mágicos más poderosos que existen. Así que yo tengo clara la respuesta, pero quiero conocer la tuya a esta pregunta: 

¿Cuál es tu objeto mágico favorito?




*Lo siento, cuando hay mucha gente desconocida en las fiestas me agobio y daría lo que fuera por ser invisible un ratito. 

Icono de la bola de cristal de la imagen de portada: made by Freepik from www.flaticon.com is licensed by CC 3.0 BY


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6 comentarios:

  1. Yo también tengo una espada especial para la historia que estoy escribiendo, así como cuatro piedras que son las cuatro reliquias de los dioses. De los que nombras, los que más me apasionan son las espadas y los libros, porque anda que no mola una espada legendaria y un libro lleno de secretos <3

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    1. Se pueden usar las dos cosas a la vez, además. Un libro mágico en una mano, una espada encantada en la otra...

      ¡Y lanzar hechizos con la espada! ¡O hechizar los envites!

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  2. Alejandro de Valentín14 de septiembre de 2017, 16:06

    Yo me quedo con un baúl con patas que se coma a mis enemigos ¡Viva Pratchett!

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  3. Hola Rafa,

    Muy buen post :)

    A mí lo que más me llama la atención es cómo utilizar los objetos mágicos de una forma original y coherente dentro del género. Por ejemplo, utilizar escobas voladoras es algo habitual en los libros sobre magia, pero algo original es crear un deporte en torno a ellas, como el Quidditch en Harry Potter. O si como dices, las escobas voladoras son las bicicletas del mundo mágico, ¿por qué no tener un equivalente a las carreras de bicicletas y a la vuelta ciclista (volar requiere de energía mágica y cansa volar largas distancias)?

    Me gustaría añadir que como ropa mágica, en el libro del Castillo Ambulante de Diana Wynne también se utilizan botas de siete leguas y capas de invisibilidad. Y como libros mágicos, el primero que se me había venido a la mente era el de La historia interminable, de Michael Ende :)

    ¡Muchas gracias por el post!

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    1. ¡Hola, Álvaro!

      La verdad es que estoy de acuerdo contigo. Es muy fácil coger algo que ha salido mil veces y reproducirlo sin más. Crear algo chulo como el Quidditch tiene mérito :D

      ¿Te imaginas la vuelta a España en escoba? Mmm... lo mismo ya no tendría tanta dificultad la subida... Sería interesante ver cómo se podría plantear esto.

      Y OSTRAS MI CABEZA. ¿Cómo he olvidado la Historia Interminable? ¡Si es uno de mis libros favoritos!

      En fin... pa matarme...

      ¡Muchas gracias por el comentario! <3

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