1 ene. 2017

Golondrinas muertas en la almohada, de Lucas Albor

Antes de nada: esta reseña la hago como jurado de los Premios Guillermo de Baskerville 2016. Podéis consultar el resto de nominados aquí.

Golondrinas muertas en la almohada, de Lucas Albor

Golondrinas muertas en la almohada, de Lucas Albor


Sinopsis: Johnny es un joven buscavidas que forma parte de una red clandestina, dedicada al tráfico de bebés muertos. Max, un agente de policía envuelto en distintas tramas de corrupción. Luz, una vendedora de almendras que se prostituye para mantener a su familia. Héctor, un alcohólico que cierra los bares junto con su amigo Henry Chinaski (alter ego del autor americano Charles Bukowski, muy presente en la obra).Entretanto, Mercedes llora la muerte de su hijo. El Dr. Fark coordina las acciones represivas de la política local. Sandra sale de la oficina. Suena el teléfono de un alto cargo. María muerde un pedazo de magdalena. Luisa prepara café. Rubén espera la horca. Paulo acelera por la autopista, con un cadáver en el maletero.

“Golondrinas muertas en la almohada” transcurre en la ciudad imaginaria de Tucumán, un lugar en el que la legalidad, la ilegalidad, el poder y la miseria confluyen y se entrecruzan constantemente. Imágenes, acontecimientos y personajes se suceden de manera aparentemente inconexa, pero en su desarrollo irán desvelando las relaciones que mantienen entre sí.
Editorial: Amarante
Extensión: 161 páginas
Precio: 5.99€ (Kindle), 17.10€ (Tapa blanda)



1) Cómo está escrito


El libro de Lucas Albor no es un libro al uso. No todo el mundo va a disfrutar de su lectura, tanto por fondo como por forma. Yo, de hecho, soy uno de esos lectores que no ha disfrutado de esta novela. Tuve la suerte de poder incluso hablar con el autor por Facebook. Valoro muchísimo que no quisiese ahondar en sus razones para usar esta forma tan peculiar de escribir, con la esperanza de no alterar mi juicio sobre su novela.

Golondrinas es una novela en la que predominan los gerundios, las oraciones yuxtapuestas en una enumeración casi inacabable de acciones sin ningún nexo, el polisíndeton ocasional... Este tipo de elementos no son incorrectos en escritura, pero entorpecen y dificultan la lectura. Sin embargo, no son un error en sí.

Lo que sí considero un error es el laísmo que he visto en varias ocasiones en la novela y el hecho de que el autor parezca desconocer el uso del punto y aparte. He llegado a encontrarme un párrafo de cuatro páginas de extensión. Si no me he equivocado contando, he encontrado dos puntos y aparte en toda la novela. Esto supone encontrarse con una breve línea de diálogo seguida de una interminable parrafada de dos páginas sin ningún punto y aparte. 

El punto y aparte tiene su uso. No es algo aleatorio y a gusto personal del autor (al menos no en todas las ocasiones). Sirve para separar ideas. 

Además de este hecho, en el texto se intercalan diálogos redactados de la forma habitual (con sus rayas, separados del resto de la narración), con diálogos introducidos en mitad del párrafo. Voy poner dos ejemplos que además están en un continuo:

Mira, te presento, este es el Doctor Fark... Y este es... ehh... su ayudante. Su intérprete. Él es Johnny, el chico del que os hablé. Es un buen chico. 

Johnny estrecha las manos de ambos, [...]. Después fuma un poco de la cachimba. Y qué, ¿es la primera vez que visitas Tucumán?, dice Eric. ¿Les gusta la ciudad? ¿Estuvieron en el mercado? Johnny se vuelve hacia ellos. Charlan un rato [...].

Si bien otros autores utilizan el diálogo introducido en el resto de la narración (Saramago, por ejemplo, lo hace en Ensayo sobre la ceguera, que ya dije que es uno de los libros que han marcado mi vida), la forma en la que lo hace Lucas Albor es totalmente arbitraria. He intentado buscarle una lógica: ¿sólo los protagonistas tienen líneas de diálogo y el resto de personajes forman parte de la narración general? ¿En algunos "capítulos" solo hay líneas de diálogo y en otros solo se introducen en la narración?

Todos mis intentos por comprender la lógica a la que se atiene el uso de un método u otro han fracasado. A mí esto me da sensación de no cuidar un texto. Los elementos se usan sabiendo usarlos y siendo constantes en su uso, no por imitar a otros autores más renombrados.

Además, una vez que acepté la anarquía dominante en los diálogos, vi más cosas que me llamaron la atención. Ninguno de los diálogos introducidos a lo largo de la narración están denotados en cursiva o con comillas. Sin embargo, aparecen de forma repentina algunas frases sueltas en cursiva y otras entrecomilladas. De nuevo la falta de constancia a la hora de elegir un método para poner los diálogos me parece horrible, como si no hubiese pasado ningún tipo de corrección (que viendo los laísmos, no me extrañaría).


2) Trama


La historia transcurre Tucumán, una población ficticia claramente ambientada en algún punto de América. No sé por qué pienso en México al leerla, quizá porque la mayoría de personas del otro lado del charco que conozco son de México. 

El libro presenta una trama sociopolítica, cargada de injusticia, de crueldad... Desde luego es capaz de conseguir que veas una realidad diferente, que te replantees cuán hijos de puta pueden llegar a ser los de las altas esferas con tal de seguir enriqueciéndose. 

En esta ciudad ficticia encontramos tráfico de cadáveres infantiles, prostitución, explotación laboral, corrupción política y policial... Una amalgama de elementos que desde luego ninguno querría conocer jamás (y que, por desgracia, pueden ser la realidad cotidiana de personas en algún punto del mundo).

Sin embargo, y de nuevo juego el papel del malo en esta reseña, puede que mi formación de escritor de fantasía me haga desear un worldbuilding un poco más currado. Me refiero a que, si bien el autor es español y me encanta que mantenga sus características lingüísticas al narrar la historia, los personajes son claramente hispanos del otro lado del Atlántico. Pese a ello, sólo un personaje parece tener más características de una habla hispana (un poco estereotipada con su "bro" y "hermano"). He de reconocer, pese a ello, que los diálogos son muy naturales, imitando una voz coloquial de forma muy acertada (aunque esta voz carezca de características del habla hispana).

Además, muchos de los elementos que aparecen en la trama quedan total y absolutamente sin resolverse. No explica por qué es necesario el tráfico de bebés (muertos o vivos) ni cierra la historia de algunos personajes al final.

3) Personajes


Una novela conducida por hombres, sin duda. No sé si la intención de Lucas Albor era la de reflejar también una sociedad machista (que vista la cantidad de mierda que tenía la ciudad, no me extrañaría), pero lo ha conseguido. 

Todas las mujeres que aparecen están muy ligadas a los antiguos roles femeninos: o son madres, o son hijas, o aparecen con un mero interés romántico. Además, Luz (un personaje que creo que podría haber dado mucho más de sí) básicamente se dedica a hacer felaciones por un poco de dinero. Se supone que se prostituye como única solución para mantener a su familia, pero apenas le supone un conflicto el hecho de que su jefe la trate como " la mejor putita de Tucumán".

Me molesta un poco que casi siempre que se hace una referencia a una mujer en la obra sea con la palabra "puta" o variantes. La única que se libra es María, una niña discapacitada que es la protegida de Johnny. 

Johnny... he aquí un personaje bien construido y completo. Un chico que apenas llega a ser un hombre, que no es bueno, pero tampoco es malo. Que se ve sobrepasado por la situación en la que vive y que sabe que tiene que hacer cosas malas para sobrevivir.

Sin embargo, mi personaje favorito (y al que creo que el autor le ha sacado más chicha) es Max, el policía corrupto. No quiero hablar mucho de él porque temo hacer spoilers ante cualquier mención sobre su cambio de mentalidad, pero de verdad que su evolución me ha parecido lo mejor de la novela. 

Juega a favor de la novela el hecho de encontrarme con un personaje gay que no cumple ni de lejos los estereotipos manidos en la literatura. Fark es un hijo de puta sin cuidado, nada amanerado, que me ha sorprendido encontrar en la novela (más aún, cuando el machismo queda tan claro). 

Por otro lado está el personaje de Chinaski, representante de Bukowski en la obra. Chinaski no parece aportar nada. Entiendo que el autor quería emular la obra de Bukowski con un par de escenas de teatro que culminan en una mamada sangrienta (redactadas como "slurrp, slurrp, ñam, ñam" en la obra, por cierto). O yo no pillo la metáfora de estas escenas o realmente son innecesarias. Decido ignorarlas para puntuar la obra, porque puede que mi desconocimiento sobre la obra de Bukowski juegue en mi contra.


Puntuación final


Una obra distinta, difícil de leer como difícil es la situación que viven los personajes. Con un par de correcciones y ciertas modificaciones creo que habría ganado muchísimo.




Si la has leído o te animas a leerla me encantaría que me dejaras un comentario. Quizá no compartas mi opinión y te encante. En cualquier caso, no creo que sea una obra que pase indiferente. 
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13 comentarios:

  1. De nuevo, un éxito de reseña. Sin mención alguna al crescendo continuo de la trama o la visión poliédrica de la sociedad. De nuevo, un brillante análisis de los personajes: Johnny como único personaje bien construido. De nuevo, la obsesión por aspectos irrelevantes dejándose lo crucial en el tintero.
    De todos modos en esta reseña mi apunte favorito se lo lleva el que justamente es el worldbuilding (con lo bien que queda esa palabra para qué escribir en castellano, ¿verdad?) lo que más te defrauda. Una novela cuyo punto fundamental es la construcción de una atmósfera, de un mundo ficticio, cruel y sin respuestas, justo eso, que es sin duda su mayor virtud, es lo que destacas que falla porque sólo un tipo tiene características lingüísticas que te satisfacen. No parece que entiendas muy bien lo que significa worldbuilding, pero sigue usando la palabra, que da caché.
    El toque gratuito de acusar al autor de imitar fracasadamente a otros autores también denota una sensibilidad especial.

    Por desgracia, no he leído aún los otros tres libros del concurso, pero ardo en deseos de compararlos con tus profundas y sosegadas lecturas. Se ve que entiendes. Un abrazo.

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  2. ¡Anda! ¡Pero si me has contestado por twitter!
    Pues mira, Rafael:
    1 - No estoy cabreado.
    2 - Léete tus críticas y mira a ver el respeto que has tenido.
    3 - No te gusta hacer críticas negativas. Ya.
    4 - "No quiero responder a unos comentarios" dices mientras respodes.

    Sin acritud. Sigue escribiendo, se crece también con las críticas.

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    1. Varias cosas: la primera es que este es mi blog y en el publico mi opinión que para eso es mía. Que no coincida con la tuya no la hace menos válida.
      No quería responder aquí porque has venid a atacarme a mi casa, a mi blog, a mi santuario. Si has visto que te he contestado por Twitter podrías haberme respondido por Twitter y dejar de esconderte en el anonimato.

      Seguiré escribiendo, sin duda. Y espero críticas, porque es la única forma de mejorar.

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    2. Hola Rafael,

      No tengo Twitter, me temo que no puedo contestar por ahí. He llegado ahí mirando un poco el hashtag de los premios y como he dejado la pestaña abierta he visto que inmediatamente contestabas.
      Tampoco he ido a tu casa/santuario a atacarte. Esto es un blog, de acceso público, en el que hay reseñas sobre libros que cualquiera puede comprar por amazon. He tratado de comentar con el mismo tono de suficiencia que desprenden tus críticas.

      Desde luego tenemos opiniones muy diferentes. Estoy deseando leer las otras tres finalistas y ver si con alguna reseña me convences.

      Un saludo

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  3. A mi me parece un buen libro que toma un punto de perspectiva diferente y te invita a trabajar la mente. Como todo lo distinto es necesario asimilarlo, desde luego que lo recomiendo.

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    1. Desde luego es un libro que no deja indiferente. Ya me dijo el autor que hay quien lo odia y quien lo ama.
      Muchas gracias por tu comentario ;)

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  4. Yo disfruté bastante de la novela, por supuesto no soy crítico literario, por eso a lo mejor desconozco el arte de estudiar al detalle y milimetrar el texto, pero me pareció una obra bastante original, sobre todo en este mundo literario que cada día parece más estereotipado e industrializado. Sí que es verdad que no es una obra para todos los públicos, pero tampoco lo es 50 sombras de Grey o cualquier novela de Stephen King, cada autor escribe para una clase de público (aunque él no lo quiera o no sea consciente de ello). Por supuesto, no veo nada de malo en que haya gente que no disfrute de la novela, ho soy el primero en reconocer que hay libros que los he leído y releído hasta la saciedad y otros que no he sido capaz de pasar de la cuarta página, y ahí es donde veo la grandeza de la literatura, me gusta pensar que hay tantos estilos de escribir como lectores para leerlos. Puede que la novela tenga algún fallo, pero bueno, también los tiene el Quijote y nadie habla de ellos, y con ello no defiendo que los libros tengan que gener errores, sino saber diferenciar cuando "la culpa" es del escritor o de la editorial.
    Por mi parte la recomiendo, sobre todo si quieres leer algo diferente (o al menos contado de una forma diferente), la encontré entretenida, y me gustó mucho la forma de plasmar esa sociedad corrupta y oscura y esas existencias llevadas al límite por las circunstancias de la vida, pero como he dicho antes, no soy crítico literario, tan sólo un lector normal y corriente. Puede que GOLONDRINAS MUERTAS EN LA ALMOHADA no sea la mejor novela del mundo, pero ¿existe la mejor novela del mundo? supongo que cada uno tendrá la suya, porque para gustos...

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    1. Muy de acuerdo contigo, Antonio. Cada libro tiene su público, sin duda.
      La sociedad corrupta que muestra me gustó mucho. Quizás de lo que más.
      Y da igual que no seas crítico literario, tu opinión vale tanto como la de cualquiera, ya que eres un lector y eso es lo que debe importarle a los escritores.
      Un saludo y muchas gracias :)

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  5. Existen muchos tipos de reseñas, así como muchos tipos de autores. Creo que lo más importante cuando alguien comenta tu texto es que se fije en lo malo, porque al fin y al cabo es lo que puedes mejorar. Que alguien me diga lo bueno sí, me pone contento un rato, pero ya no me sirve para nada más. Además, si dependemos tanto de lo que digan otros de nuestras obras quizá es que no estemos al 100% convencidos de que seguimos el camino correcto. Uno ha de escribir para ser feliz él sabiendo que no puedes gustar a todos. Una cosa es que una persona intente chafar tu carrera como escritor (que las hay) y otra muy diferente una simple crítica negativa. Vale que a lo mejor Rafa es jurado de algo que puntúa esa obra, pero para eso mismo no existen jurados de una única persona. Y, en fin, hasta aquí mi humilde opinión. Un saludete.

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    1. Muchas gracias, Blas.
      Además, esta es una reseña personal. La votación para los premios es secreta y no coincide con lo que pongo aquí. De hecho, ahora que Libros Prohibidos está sacando los resultados, se sabe que digo la verdad.
      Golondrinas ha recibido dos votos con un 8 y dos votos con un 6. Es decir, independientemente de si soy el que vota el 6 o el que vota el 8 no he sido el único en ponerle esa puntuación.
      Soy capaz de separar mi opinión personal de una valoración para un concurso del que soy jurado.
      Pero este es mi blog y en el reflejo mi opinión.
      De nuevo, gracias por tu comentario. El hecho de que no sea otro anónimo se agradece.

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  6. He leído la reseña, soy amigo de Lucas (amigos gracias a la literatura), y no quiero mostrarme como un atacante o alguien que quiera hacerte daño, ni mucho menos. Solo quiero defender la obra, porque para mi gusto merece la pena; lo mismo digo del estilo, muy Easton Ellis en su «Menos que cero». Por otro lado, en plan ácido: también era laista Miguel Delibes y mira (que conste que no te lo lanzo como reproche).

    Para mi gusto, las reseñas negativas le dan demasiada publicidad a las obras, y no estoy demasiado de acuerdo con ellas, otra cosa es ser crítico e intentar ayudar al autor a que mejore, que no veo que sea el caso. A mí esto me parece otra cosa, y no creo que la obra merezca tanto dardo. Quizás no te guste nada, que ahí no voy a entrar, por supuesto, solo digo que me choca mucho. Con lo que a mí me ha gustado, me sorprende leer una reseña tan negativa. Y ya te digo, no voy a entrar en valoraciones personales porque respeto tanto tu trabajo como el de Lucas.

    Un saludo.

    PD: Para mí la novela es muy notable y altamente recomendable.

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    1. Lo primero es que quiero agradecerte dos cosas: que no sea un comentario anónimo y que no me insultes. Tengo la moderación repleta de faltas respeto.

      A la novela le vi fallos, muchos a nivel de gusto personal y otros más objetivos. Pero la puntuación en el concurso fue lo más objetiva que pude hacer (de hecho y como ya se sabe, algún jurado más ha votado igual que yo).

      Miguel Delibes era laísta y está igual de mal. Me cansa que se defienda a autores clásicos. En mi opinión pueden seguir teniendo fallos y ser grandes escritores. Da igual que seas un renombrado escritor, puedes equivocarte. ¡Somos humanos!

      Y que lo haga un escritor clásico no justifica que se haga ahora. Más aun cuando las novelas pasan un proceso de corrección.

      Yo tengo fallos escribiendo. Todos los tenemos. Incluso este comentario es posible que tenga (casi seguro tendrá porque estoy desde el móvil y soy un manazas).

      Por otro lado, puede encantarte y a mí no. Es lo genial de la literatura. Cada libro tiene su público. A Lucas no le intereso como lector. No formo parte de su público objetivo. ¡Da igual! Habrá cientos de personas que sí lo sean.

      Muchísimas gracias otra vez por tu comentario.

      Un saludo.

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    2. A mí me ha gustado la novela. NO creo que haya que buscar siempre una perfección, una obra total, novelas redondas hay cuatro en la literatura. pero a mí me ha atraído el ambiente, Tucumán, me ha parecido magníficamente resuelto, se crea una atmósfera que lo acerca mucho a una ciudad en bruma que te va envolviendo, a un universo obscuro y lejano. los personajes, tan tristes, tan siniestros, a veces, me encantan, no hay nada de épico en la novela, me gusta que se vaya describiendo, como una atmósfera que te va atrapando y llega a crear una distopía, un mundo que te oprime y agobia. y me resulta todavía más interesante el hecho de que no sean héroes los que se mueven frente a una sociedad deprimente, sino personajes sencillos, sin grandes objetivos, sin grandes planes de futuro.
      me ha gustado, me parece prometedor el autor y seguro que en futuras novelas lo demuestra.
      Diego

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