20 ene. 2017

Escribir: el trabajo más difícil del mundo

He estado pensando y dándole vueltas a la cabeza y me he dado cuenta de que he escogido la profesión más difícil del mundo. ¿Generar priones infectivos en el laboratorio? No, hombre, no. Eso es "fácil". A lo que me refería es a ser escritor. Piénsalo: escribir es un trabajo muy difícil, ser escritor profesional es complicadísimo. 

Por si acaso te has planteado empezar en esto de la escritura, voy a hacerte una advertencia de todo lo que se te viene encima. Después eres libre de decidir si quieres continuar o no. Pero tenlo claro antes de lanzarte al trabajo más duro que existe.

Escribir, el trabajo mas dificil del mundo, Rafael de la Rosa, el dragon mecanico


ESCRIBIR: EL TRABAJO MÁS DIFÍCIL DEL MUNDO



1) Tienes que aprender a manejar el lenguaje


Esto ya lo he dicho en varias ocasiones, pero me repito una vez más. Eres escritor, trabajas con el lenguaje. Cuentas historias escritas y, por lo tanto, tus escritos deben ser lo más impecables posible.

Tendrás que cuidar el uso de palabras innecesarias. Hay que ser preciso. Como dice Néstor Belda en este artículo, decir "la bella y preciosa flor" es redundante. Son dos adjetivos que indican lo mismo y que no dan ninguna información útil. Uno sobra. Néstor pone muchos otros ejemplos para distinguir entre "errores" y "estilo del autor" y demuestra que tiene un potente control sobre el lenguaje que usa para trabajar. 

Pero el uso del lenguaje va un poco más allá. Porque no solo vas a necesitar ampliar vocabulario y ser preciso usando palabras, sino que el lenguaje escrito tiene unas reglas extra. La puntuación es uno de los trabajos pendientes de muchos.

Hay que saber cómo usar las comas adecuadamente. No, no se ponen comas cuando se hacen pausas orales. Eso está bien para explicárselo a un niño de primaria, pero somos (o pretendemos ser) escritores profesionales y deberíamos saber que las pausas no siempre se indican con comas. De ahí vienen muchas comas entre el sujeto y el verbo que son fallos que hay que corregir. Sí, es posible que oralmente hagas una pausa ahí, pero en el lenguaje escrito estás separando un sujeto de su predicado y eso está mal.

Otro error que arrastramos muchos es la puntuación de los diálogos. Se usan rayas, no guiones. ¿Rayas, qué son rayas? Pues las rayas son guiones largos que se usan para marcar el comienzo de los diálogos y las acotaciones dentro de estos. Y las acotaciones... pufff... con menudo infierno nos hemos topado.

Hablar de las normas de puntuación y de escritura de los diálogos me llevaría más de un post. Así que prefiero recomendarte que leas esto y esto, dos artículos geniales de L.M. Mateo en el que explica cómo se puntúan los diálogos. Y te puedo asegurar que los cientos de ejemplos que pone te van a ayudar muchísimo.

Si avanzamos un poco más en todo esto, puedes incluso complicarte la vida y decidir aprender a usar el lenguaje para engatusar a tu público. Este proceso mágico casi digno de una sirena es llamado copywriting. Porque el uso del lenguaje de forma inteligente, de forma razonada y con una intención concreta puede hacer que tu libro enganche, que tu post sea leído o que esa persona aleatoria que pasa por tu blog se quede y forme parte de tu comunidad. O puedes conseguir una venta si este es tu objetivo, sí.

Para mí hay dos grandes referentes de copywriting que te recomiendo si te interesa el tema. La primera es Rosa Morel (puedes ver este vídeo donde lo explica todo mejor que yo) que trabaja en redacción de contenidos, aunque muchas cosas son aplicables a cualquier tipo de escritura. El segundo es Jaume de Excentrya, un escritor de terror que, como puedes comprobar, sabe y mucho de copywriting (este artículo también es genial).

Pues bien, si ya controlas todo esto, prepárate. Porque solo acabamos de empezar.


2) Lo que deberías saber para escribir una buena novela


El lenguaje está claro que fundamental para que se entienda lo que queremos transmitir. Pero, ay, ¡lo que quieres transmitir también es importante! (Vaya, que el fondo y la forma son importantes por igual).

Hay un concepto muy importante en literatura que es el concepto de suspensión de la incredulidad. Aunque ya he hablado de él en alguna ocasión, diré simplemente que se basa en que tienes que conseguir que el lector se crea lo que está leyendo. Es decir, tu historia tiene que ser coherente y lógica para consigo misma de forma que quien la lea no levante una ceja pensando que "es imposible que pase eso".

Si eres escritor de ciencia ficción vas a tener que estudiar física para explicar fenómenos astronómicos o paradojas espacio-temporales. Vas a tener que estudiar algo de biología para que los seres extraterrestres que inventes seas verosímiles biológicamente hablando. Igual para un escritor de fantasía que quiera introducir criaturas mágicas o mitológicas. Estas criaturas tendrán que mantener al menos una lógica entre ellas y con su entorno, ¿no crees? (Échale un ojo a las entradas de Ciencia para escritores de Raquel, que valen su peso en oro). 

Para crear sociedades diferentes es bueno tener en mente cómo funcionan las que ya existen. En este aspecto me parecen geniales las reflexiones de Miriam. En su blog "Luna Antigua" analiza mitos religiosos antiguos (sobre todo indios o egipcios) y lo aplica a la creación de mundos fantásticos. Te dejo como ejemplo uno de sus últimos artículos donde analiza la relación entre la magia y la religión. A mí me dejó dándole vueltas un par de días al tema.

Ya no se resume todo a estudiar literatura y narratología. Te guste o no, vas a tener que saber medicina si tu personaje se pone enfermo. Tendrás que verte vídeos de partos hasta comprenderlos y poder plasmarlos con realismo en tu novela (si es que salen, claro). Tu formación no acaba con comprender los entresijos del lenguaje, sino que tendrás que estudiar los entresijos del mundo al completo para poder escribir historias vivas, que traspasen las letras del papel. 

Por supuesto, y ni que decir tiene, que tendrás que saber algo de psicología. Tus personajes deben tener una personalidad definida, con matices o sin ellos, pero definida. Y deben atenerse a esa personalidad. Si su forma de ver el mundo cambia, tendrás que saber que eso no pasa de un día a otro y tendrás que comprender cómo se producen algunos de los cambios.

Por ejemplo, un estado de shock es un cambio muy brusco y muy rápido. En apenas una escena, tu personaje puede cambiar por completo su personalidad debido a un acontecimiento impactante (la muerte de un ser querido, la pérdida de la meta en la vida...). Sin embargo, recuperar la cordura y salir de un shock postraumático será un cambio lento y paulatino que tomará su tiempo escribir.

Una de las cosas que a mí me ayuda mucho para definir a los personajes es utilizar el Método de teatro. Básicamente consiste en meterte en la piel de tus personajes, pensar como piensan ellos y utilizar tus propios recuerdos para generar emociones similares a las que sienten tus personajes. Es muy útil, pero cuidado porque puede tener consecuencias bastante graves.

hombre, escritor, quemado, fuego
El 50% de los escritores entra en combustión espontánea.
El 35% muere. El 15% restante sobrevive y usa la experiencia para escribir un libro. 


3) Las habilidades extra para realizar marketing online


Porque hoy en día no todo es escribir. Nope. Y no me refiero a que gran parte del proceso de escritura de una novela se base en correcciones y reescrituras, como muy bien apunta Isaac Belmar

De lo que te hablo es del trabajo de marketing que todo autor necesita para mover su novela, conseguir lectores, realizar ventas... En el mundo en el que vivimos, el rey de las comunicaciones es internet. Todo el mundo vive conectado y la mayoría buscan productos y recomendaciones en la web. Y con el mundo de los libros pasa lo mismo.

¿Cuántos miles de personas siguen a booktubers esperando que hagan tal o cual reseña para decidir si se compran o no el libro? ¿Cuántos lectores se fijan en la puntuación de un libro en Amazon o en Goodreads antes de comprarlo? Muchísimos. Pero voy más allá de ello. Te pregunto directamente a ti: ¿es más probable que compres un libro de un autor que conoces y que sabes que puede gustarte o de un autor desconocido? La respuesta es obvia.

Por eso es importante darte a conocer, contactar con tu público. El marketing online es muy útil para cualquier autor. Para eso no hay nada mejor que un blog o una web, pero no es la única opción. Hay quien solo se maneja en una página de Facebook o en Twitter. Cada cual lo hace como quiere, aunque la mejor opción es siempre una plataforma de autor (un blog, como este mismo) y redes sociales asociadas (una o dos, no te vengas arriba con todas que después dejarlas sin usar da muy mala imagen).

Si tienes dudas de cómo moverte en las diferentes redes: 
- Gabriella Campbell es la maestra de Facebook. Tiene esta "pequeña" guía sobre cómo usarla.
- Yo mismo elaboré esta guía de Twitter para escritores.
- R.R. López habló de la utilidad de Wattpad.
- Ana González Duque explicó las ventajas de Goodreads (y los entresijos para promocionarse en la famosa comunidad de lectores).
- En Me gusta escribir analizan Youtube. La plataforma de vídeos mueve a miles de lectores con el fenómeno booktuber.
- Nerea Nieto publicó hace tiempo estos 4 consejos para utilizar Instagram.


El Manual de Autopublicación de Autorquía (una verdadera joya) contiene un apartado dedicado a las redes sociales con un paso a paso de cada un y de cómo usarlas. A mí me pareció utilísimo.





4) Finanzas


Lo sé. A nadie le gusta esta mierda. A mí tampoco. Voy a intentar ser claro porque es lo que todos buscamos en estos aspectos.

Si autopublicas (y te puedo asegurar que te conviene autopublicar) vas a tener que decir qué precio poner a tus libros. Esto, que puede parecer algo trivial, no lo es tanto. Los libros muy baratos no se venden tanto como los que tienen precios intermedios, por ejemplo. ¿Por qué? Pues parece que la gente asocia un precio excesivamente barato con un trabajo de mal calidad (tiene sentido, lo barato sale caro, dicen).

No funciona igual si vendes un libro de ficción que uno de no ficción. En estos últimos puedes permitirte subir un poco el precio, puesto que los lectores están dispuestos a hacer un gasto mayor a cambio de un contenido de mucho valor.

Para decidir el precio de los libros yo recomiendo dos artículos de Mariana Eguaras: este para saber el precio de un libro en papel y este para saber el precio de un libro en digital

Esto se va complicando, ¿verdad? Ya te he dicho que ser escritor es un trabajo muy difícil, el más difícil del mundo, de hecho. Porque ya no solo serás escritor, experto en distintas disciplinas (incluido el marketing) y community manager, sino que tendrás que aprender a pensar como una editorial. Hacer una inversión y recuperarla. Escribir y vender, al menos si quieres dedicarte de forma profesional a esto.

En cuanto a la parte más fiscal (facturas, alta como autónomo...) recomiendo muchísimo el libro El escritor emprendedor de Ana González Duque. Lo reseñé junto con otros dos libros para escritores en este artículo. En mi opinión los tres libros son utilísimos. A mí me han enseñado muchísimo y los consulto cada dos por tres.



5) Eres tu propio jefe


Pero eso es bueno, ¿no? JÁ. Ni de coña. Ser tu propio jefe tiene una gran desventaja: nadie va a espolearte para que trabajes. Tú marcas tus horarios, lo cual está muy bien, pero si tiendes a procrastinar, estás perdido.

Hay muchas formas de organizarte. Yo uso un bullet journal gracias a la recomendación que hizo Raquel de Isla tintero. Me parece muy versátil y muy cómodo, de forma que siempre se ajusta a lo que necesito.

Para organizar ideas, planificar las entradas del blog y cosas así uso Trello. Lo conocí gracias a este artículo de Jennifer Moraz sobre programas para aumentar la productividad. Hay muchos que para estas cosas prefieren usar Evernote. Tú decides qué es lo que se ajusta más a tus necesidades y a tus gustos.

Pero estas aplicaciones no sirven de nada si no tienes una rutina, una forma de gestionar tu tiempo para que te resulte útil. Tendrás que escribir, informarte, documentarte, realizar tareas de marketing y de visibilidad en redes, y (cuando toque) hacer facturas, recuento de libros vendidos y beneficios, etc. Son muchas cosas, así que más te vale estar bien organizado. 

Hace poco publicaba Gabriella un artículo genial sobre los tres cubos de Jeff Goins. Este sistema me parece muy útil a la hora de organizar tu trabajo de escritor, sobre todo los puntos 1 y 2 de esta lista de cosas que hacen el oficio de escritor el más difícil del mundo. Si bien este post es genial (y recomiendo su lectura), hay otro más antiguo que me parece magistral y que viene al pelo con lo que estoy diciendo de organización: 10 pasos productivos para hacer en un día el trabajo de una semana (no vale hacer solo los apartados 9 y 10, que nos conocemos).

Pues bien, ya está. Ya sabes todo lo que hace el trabajo de escritor el más difícil del mundo, ¿verdad? Pues no. Aún te falta una cosa, la última:



6) ¡No hay vacaciones!


Eres escritor, vida mía, ¿qué esperabas? El escritor no sé si se nace o se hace, pero lo que te puedo asegurar es que una vez que empiezas, no paras. Si te pones a trabajar como escritor, serás escritor los 367 días del año. Sí, son más días de los que tiene el año, pero es que te van a hacer falta horas extras. Vas a tener que arañar horas (sobre todo al principio, hasta que le pilles el ritmo).

¿Y sabes lo peor? Que aunque un día te joda muchísimo levantarte a las seis de la mañana a escribir para después irte al trabajo, en el fondo lo harás con gusto. Porque cuando consigas terminar una novela, cuando consigas ponerle un punto y final a la corrección y la publiques con o sin editorial, habrá merecido la pena.

Así que bueno, ¿sigues queriendo ser escritor?

Ambos sabemos que es un trabajo muy difícil.

Y aun así, mi respuesta seguirá siendo sí ;)



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25 comentarios:

  1. Como siempre, compañero, un post que merece la pena leer una y otra vez.

    La parte más compleja es la de convertir la creatividad en algo rutinario, en un elemento que nunca falte.

    Ojalá hubiera más facilidades, al menos a nivel económico, que es un muro inquebrantable para muchos.

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    1. Pues sí, lo del asunto económico es problema. Sobre todo porque necesitamos comer y mientras escribes, publicas y vendes tendrás que hacer algo que te alimente.
      Si encima decides autopublicar la inversión inicial no te la quita nadie (aunque después recuperes) y hay quien no tiene ese dinero para invertirlo.
      En fin... un tema complejo todo esto.
      ¡Muchas gracias por el comentario!

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  2. Muy buen artículo. Demasiado completo y demasiados enlaces para hacerlo más práctico. Aprovecho para agradecerte la mención

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    1. Me alegro de que te haya gustado. ¡Y la mención es más que merecida!

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  3. Hola, es el primer articulo que leo tuyo. Me ha gustado es toda una guía a tener en cuenta ☺.En cierto modo es así, no solo vale con tener una buena imaginación... Sin embargo, creo que es con el tiempo y con ir adquiriendo madurez como si puede ir puliéndose uno, ¿no? Al menos es mi humilde opinión. Saludos.

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    1. Por supuesto que tienes razón. Cuanto más tiempo lleves escribiendo mejor lo harás. Irás mejorando sí o sí. Al menos eso espero, que para eso escribo todos los días jeje
      Un saludo ;)

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  4. Un artículo genial. Los enlaces no tienen desperdicio (y no es porque me menciones a mí —por cierto, gracias—).

    Para mí lo más complicado es crear disciplina y no caer en el "lo haré en un rato". No había leído esa entrada de Raquel, aunque sigo su blog, así que me viene como agua de mayo para empezar a reorganizarme.

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    1. Era obligatorio mencionar tus artículos.
      Para mí también es muy difícil crear la rutina. Creo que es el principal problema de casi todos los que quieren dedicarse a esto (o de los que se dedican ya).
      Ya me contarás qué tal te va con el Bullet.
      Un abrazo ^^

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  5. Hola, Rafa. Ya te dije por Twitter que me había encantado el artículo, aquí estoy para repetirlo por si te olvidaste :P

    Antes de volver de mis "vacaciones" blogueras (entrecomillo porque, como bien dices, no hay, no he parado de escribir artículos y modificar cosas del blog jaja), tengo pendiente ponerme con el bullet journal, que necesito organización en mi vida.

    Y sí, no es fácil ser escritor, pero somos masoquistas, al parecer. Por supuesto, creo que no hay que olvidar el tomarse las cosas con filosofía y no obsesionarse, saber dedicar el tiempo a tu trabajo o pasión, pero también a otras cosas. Sí, ¡desconectar un poco! Nuestra salud mental lo agradecerá y también nuestras amistades y familia.

    Cuídate. Saludos :)

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    1. Somos masoquistas, eso es la verdad más grande. Porque sufrimos pero nos gusta este sufrimiento que trae la escritura consigo.

      La verdad es que lo de desconectar me ha faltado. Es casi tan fundamental como todo lo demás jajaja

      Me alegra muchísimo saber que te ha gustado el artículo. ¡Un saludo!

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  6. Rafa, muchas gracias por la mención en el artículo.

    Se me ocurre un último consejo para los aspirantes a escritor, uno de un tal Gandalf:

    "¡Huid, insensatos!".

    Muy completo y útil el artículo.

    ¡Saludos!

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    1. La mención es merecida y la frase para escritores PER-FEC-TA.
      Jajaja
      ¡Un saludo!

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  7. Me encantan estos artículos tan largos y tan bien explicados. Pero, ¿quieres decir que no se puede poner una coma antes del sujeto? Ya soy algo vieja y quizás ha cambiado, pero a esto antes se le llamaba vocativo. Donde no puedes poner jamás la coma es entre el sujeto y el verbo ;D. Ay los diálogos tienen una puntuación tan complicada... Cada vez que repaso mis novelas veo errores por ahí (bueno y por otras partes, pero por ahí más). Y las finanzas... buf... Como escritor no te puedes dar de alta en actividad profesional. A mí me dieron de alta como ceramista y alfarera, que es lo habitual, me dijeron. No sé si lo más parecido, pero pensar que los toreros tienen epígrafe dentro de las artes y los escritores no... me entra una mala leche cada vez que presento impuestos como ceramista que no te cuento.

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    1. ¡Ups! Fallo mío, Clara. Tienes toda la razón, me refería a las comas entre sujeto y predicado. Ya está corregido. ^^
      No sabía que ahora los escritores éramos alfareros... ¡manda narices! (Por no decir cosas peores). Que yo entiendo que trabajamos con las manos, pero ni de lejos se parecen. Si me dices que hay una opción de periodista freelance, redactor o algo así... Pero, ¿alfarero? ¿ceramista?

      En fin... Te dejo, que tengo que seguir corrigiendo mi vasija. DIGO, mi novela.

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  8. Una entrada interesante, completa y bien ordenada, que hace reflexionar. ¡Enhorabuena!

    Entiendo que el título cumple su función: llamativo, y algo polémico. Yo, de entrada, no estoy de acuerdo con la afirmación, y no sabía si iba a encontrarme un texto que pecase de autocomplacencia. No es el caso; en contraposición a esa idea romántica del escritor tocado por las musas cuyos textos fluyen sin esfuerzo de su mente a sus dedos, o la más peligrosa aún «eso no tiene valor, cualquiera puede hacerlo», me parece un buen ejercicio poner algunos aspectos de los que citas sobre la mesa. Y es posible que muchos de los que empiezan en este mundo deseen leer ese título, y necesiten los consejos posteriores.

    Eso sí: sigo pensando que escribir no es, con mucho, el más difícil de los oficios. Prácticamente en todos, hay que aprender a usar las herramientas adecuadas. Y, en el caso de las palabras o los signos de puntuación... ¡Puedes equivocarte lo que necesites como parte del proceso! El ensayo y error es aceptable, incluso deseable. No se gastan, no desperdicias material valioso, no pones en peligro la integridad de nadie si fallas; es, simplemente, parte del aprendizaje. Y siempre te queda el trabajo del corrector para lo que se te atragante.

    Lo de añadir el marketing a las habilidades necesarias para destacar es un extra de dificultad. Pero al menos el público no está justo enfrente en la mayoría de los casos, así que puedes madurar las ideas antes de exponerlas. Y si las palabras son la base de tu desempeño, alguna ventaja te conferirán a la hora de establecer una comunicación efectiva...

    Lo de no descansar, bueno, es cierto que los escritores poseen otra mirada (eso me han contado, yo no lo soy). Igual que un biólogo mira distinto los árboles en un paseo por el bosque (eso sí lo sé de primera mano ��). Es como llevarse siempre una parte del trabajo a casa, y a veces es necesario desconectar. Pero, ¿de verdad pasa algo si no escribes o actualizas tus redes un día o dos? (Vaya, quizás si requiere un esfuerzo extra de voluntad responder solo ante ti mismo).

    Un abrazo, perdona el tocho y me quedo por aquí.

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    1. Hola, Esther.
      Lo primero y principal: tienes razón, escribir no es el trabajo más difícil del mundo. En realidad, ningún trabajo es el más difícil del mundo. Todo depende de la mentalidad con la que lo enfrentes, las ganas que tengas de hacerlo, lo que te motive y lo preparado que estés para llevarlo a cabo.

      Pero precisamente por eso, la escritura puede ser un trabajo muy MUY difícil. Hay que tener una mentalidad distinta que no todos los que quieren ser escritores están dispuestos a aceptar. Más aún si estás anclado a la idea de que solo merecen la pena los autores que publican con editoriales.

      En cuanto a lo de que si no escribes o actualizas todos los días... pues... Depende de cada uno, por supuesto. Yo tengo comprobado que la gente constante y disciplinada trabaja mejor. Y en la escritura (que muchas veces se hace en las horas libres que nos dejan otros trabajos) si no se es disciplinado y se tiene una rutina es muy fácil dejarla de lado porque "por un día no pasa nada y hoy estoy muy cansado". Yo mismo he caído en ese círculo y al final te llevas dos meses sin escribir una letra.

      Aquí no hay nadie exigiéndote, a no ser que ya tengas un contrato editorial y los editores te estén presionando para que acabes el libro por el que te pagan. Pero no es lo más habitual.

      Espero haberte resuelto las dudas, pero solo te hablo de mi experiencia y de mi opinión. Quizá haya escritores (mucho mejores que yo) que funcionen de otra forma.

      Y no pidas perdón por comentarios largos, ¡me encantan! Y el tuyo ha estado muy bien y me ha dado para pensar un poco en todo esto ^^

      Un saludo y bienvenida.

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  9. joder... DOSTOIEVSKI me lo puso más fácil, CHEJOV hasta me dejó un manual y BUKOWSKI me dijo que bastaba emborracharse... no sé... a lo mejor lo mío es la FÍSICA... bueno, el sexo quizás, aunque se gana poco en el porno a los 47 takos...

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    1. Nunca es tarde si le pones la pasión suficiente. O eso dicen, ¿no?
      En el caso de la escritura se cumple. en el caso del porno creo que lo de ponerle pasión cobra otros matices, pero vale igual :P

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  10. Buenos días, Rafael:

    Me ha gustado mucho tu artículo. La realidad, sin paños calientes. Es la primera vez que te leo, te seguiré a partir de ahora. Soy editora de mesa, así que me paso el día con la nariz metida en los textos. Un abrazo, paso a compartirlo con mis alumnos.

    ¡Gracias!

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  11. Hola, Rafael.

    Este es el primer artículo tuyo que leo, y no podría encontrar una mejor introducción a tu blog. Acerca del oficio del escritor, creo que el punto de partida sería el punto 5. Incluso antes del lenguaje, la organización del tiempo y el método, creo que son fundamentales para separar a quienes quieran tomarlo como un hobby, a quienes quieran construir una profesión.

    Acerca del manejo del lenguaje, me gustaría agregar que la escritura tiene una serie de reglas propias, que incluso rompen con otras reglas. Como bien dijo Borges: si suena bien, está bien. El escritor es de los pocos que puede permitirse romper a consciencia las reglas del lenguaje, y de la forma más descarada posible, pero que en favor de su historia, esa ruptura cobre sentido.

    Y para acabar, creo que el asunto del marketing se ha vuelto algo primordial por el hecho de que la literatura se ha masificado a tal punto que, gracias a plataformas como Wattpad, cualquiera puede escribir y compartir lo suyo. Y luego, por qué no, publicitarlo en Amazon. Toda esto no hace sino colmar el mercado de tantos libros, que es difícil para el escritor, sobresalir de entre el resto. Y para el lector, encontrar algo de su agrado entre los nóveles.

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    1. ¡Muchas gracias, Agustín!

      Me alegra mucho que te guste el artículo (me costó bastante trabajo poner todos esos datos en orden :P)

      El lenguaje es algo terriblemente complejo (supongo que es lo que tiene el hecho de que lo hablen millones de personas a lo largo y ancho del planeta), demasiado que aún nos entendemos entre nosotros xD

      El marketing es un mundo tan amplio y tan complejo que a veces la opción más correcta es la más sencilla (pero hay que saber cuál es para hacerla ;) )

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  12. Hola, es la primera vez que te leo, y me ha parecido muy interesante tu post. Lleno de información valiosa que iré leyendo poco a poco.
    Muchas gracias!!!

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    1. Esa era mi intención, que tuvierais recogidos en un solo sitio miles de enlaces útiles.
      Realmente espero que te sirvan, un saludo ^^

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  13. Hola,
    Te sigo en Twitter y he leído algunos artículos tuyos, pero este es tremendo. Te deja con la sensación de que en julio o así nos vas a hacer un examen y hay que aprenderlo todo... ¡Lo digp en el buen sentido! Muchas gracias por la cantidad de enlaces y consejos. Un artículo para leer y releer.
    Hace no mucho que retomé la escritura. La abandoné por mierdas varias que no voy a llorar aquí, pero el caso es que al volver me encontré con todo este nuevo mundo del escritor 3.0 (no sé si es 3.0, 4.0 o a saber.0); yo venía de mi mundo de escribir novela + mandar a editorial = publicarse y ser escritor, como Clive Barker o Jessica Fletcher ;) Dejé de escribir a los 15, más o menos, y volví a los 40. Imagínate el salto.
    Y aunque a veces me sigo ahogando con todo este mundo digital y me vengo abajo de vez en cuando, he llegado para quedarme (lo digo y escribo para darme ánimo)
    Muchas gracias de nuevo por el artículo. Un abrazo!
    Óscar

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    1. Da igual que sea con 15, con 30, con 40 o con 85. Cuando la escritura te reclama no puedes hacer más que rendirte ante ella.

      Así que muchísimo ánimo y me alegro mucho de que te sirva este post como referencia (que es justo lo que pretendía :D).

      ¡Un abrazo y gracias por comentar!

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