30 nov. 2016

¡Reto superado! Mi experiencia con el #NaNoWriMo2016

Esta va a ser una entrada ligeramente especial. Imitando un poco a Miguel Ángel Alonso Pulido y sus balances mensuales, me gustaría hablar de cómo ha ido mi mes de noviembre. Y es que resulta que en octubre decidí que participaría en el famoso NaNoWriMo.

Para los que no lo conozcan, el NaNoWriMo es un reto de escritura que consiste en escribir el primer borrador de una novela en un mes. Una novela corta, porque son 50.000 palabras, lo que supone un mínimo de 1.666 al día.

Cuando me apunté escribía casi todos los días (alguno me saltaba, no voy a mentir) y por lo general no alcanzaba las 1000 diarias, sino que rozaba las 500 (como mucho), así que pensé que no iba a conseguirlo ni de coña. Pero este noviembre era mi última oportunidad de hacer algo así de loco. En diciembre empiezo a trabajar y realizar una tesis doctoral ocupa bastante tiempo (que sí, que es un tema que me encanta, pero sé que es duro y que en algún momento querré tirarme por la ventana).

Por eso me dije: o ahora o nunca. Planeé una novela que más o menos podía ocupar unas 50-60 mil palabras y esperé al día 1 de noviembre para empezar a escribirla. La novela a fecha de hoy (30 de noviembre) aún no está terminada, pero:

NaNoWriMo 2016 Winner, Rafael de la Rosa, Dragón Mecánico


¡Sí! Conseguí superar el reto de 50.000 palabras el día 26 de noviembre. Y es que apuntarme a un reto como este me ha traído muchas ventajas:

1) Optimizar el proceso de escritura


Antes escribía y no prestaba atención al número de palabras por hora, al tiempo que dedicaba ni a la hora del día en que lo hacía. Con el NaNoWriMo mi intención era establecer una rutina que me funcionase y lo he conseguido con creces. 

Escribo unas 1800 palabras/hora, pero en tiempos de 25 minutos. Eso es, 25 minutos de desconexión absoluta (gracias a la aplicación Forest que encima me permitía contar el tiempo) en los que me centro en escribir y lo hago bastante rápido. A veces (en escenas que me motivan especialmente) llego a las 2000 palabras/hora.

Además he descubierto que los sitios abarrotados de gente (cafeterías) me vienen genial para concentrarme. El ruido crea una barrera entre el mundo y yo, y me sumerjo a escribir por completo (el no pedir la contraseña del wi-fi del establecimiento ayuda).

2) Crear una rutina


Termino de cenar, friego, me lavo los dientes, pongo Forest y escribo. Es automático. No tengo ni que pensarlo. Si no escribo en esas 2-3 horas después de cenar me siento muy raro.

Por supuesto, he escrito en otras horas y tal, pero sabiendo que voy a tener que trabajar desde tan temprano he preferido crearme esa rutina por la noche, que además ya tengo todo lo demás hecho.

3) ¡Orden!


Voy a reconoceros una cosa, Raquel de Isla Tintero ha tenido mucho que ver en que yo sea más ordenado (bueno, ella y mi novio que es ultra ordenado y lleva seis años ayudándome a organizar el desastre que soy).

Hay dos entradas en concreto que aquí mi querida Raquel me enseñó y que me han ayudado a ser más ordenado: en la que nos habla del Bullet Journal y en la que comenta el cuantificador de palabras de Miguel Ángel Alonso Pulido.

Bullet Journal, Rafael de la Rosa, Dragon Mecanico
Aquí tenéis dos páginas de ejemplo: las notas y objetivos de noviembre y la primera página del mes.
También apunto frases chulas, como esa de mi amiga Clara la Berenjena. Y en tareas apunto incluso que tengo que comprar pilas en el Ikea, sep. 

El bullet me permite saber perfectamente todo lo que tengo que hacer cada día (y no ver tachada una actividad me pone muy nervioso). A eso le sumamos que no puedo dejar un día a 0 en el cuantificador, por lo que me obligo a escribir.

Todo ordenadito, bien anotado, en su sitio. Nada de minutos muertos pensando "¿qué tengo que hacer ahora?". Lo cual me recuerda que...

4) La planificación de la novela es primordial


Planifiqué la novela a fondo en octubre. Para planificar suelo escribir a mano, una especie de monólogo interior en el que discuto conmigo mismo y todo. 


Ejemplo de cuando me peleo conmigo mismo.

Después de la pelea entre el dragón, el mecánico y yo (pista: somos los tres el mismo), las ideas quedan claras y me pongo a hacer la escaleta, escena por escena.

Cuando conseguí realizar la escaleta al completo y planifiqué las 4 líneas argumentales (una principal y tres secundarias) que iban a componer la novela me vi en varios aprietos. Porque necesitaba justificar cosas.

Peleé con la trama para que todo quedase bien ajustado, atado y bien atado. Así que cuando llegó el 1 de noviembre solo tenía que escribir. Nada de preguntarme (otra vez) "¿qué tengo que hacer ahora?", sino que iba a la escaleta et voilá

Sí es cierto que algunos personajes me han dado un par de sorpresas (cuando te cuentan cosas que ni tú sabes de la trama y que encajan perfectamente es como "WHAT?!", pero mola). Aun así no perdí apenas tiempo pensando en qué era lo que tenía que suceder o en si era mejor saltar a otra línea argumental para hacerla avanzar. NOPE. Todo estaba ya pensado.

Por tema de longitud he tenido que ajustar el número de capítulos, pero las escenas estaban ya ahí.

5) ¡Tengo casi terminada la novela!


Esta es mi segunda novela. La llamo, de momento, Proyecto Lilith y le queda muy muy poco para verse terminada. Después vendrá la corrección, que va a ser tediosa (igual que con mi otra novela, de la que os hablé que quería terminar en verano y que sigue peleándose conmigo), pero la historia me gusta, los personajes me gustan.

Y hay sangre, mucha sangre 😈



Así que como balance de noviembre, me llevo todo lo de arriba, 56.341 palabras escritas de una nueva novela y 10.864 palabras de temas de no-ficción (blog, vaya) sin contar este artículo.

A mí me encantó verme ayudado y arropado por el biofilm de escritores, por gente tan maravillosa como Rocío Vega, Dalila, Esther, Lulu von Flama, Elena (de Esquinas Dobladas), Diana P. Morales, Izaskun (de Mis filias y fobias) y mil más que me dejo en el tintero. Algunos estaban haciendo su propio reto y espero que les haya ido bien. 

Si participaste en el #NaNoWriMo me gustaría que me dejaras tu experiencia por ahí abajo. Da igual que no hayas conseguido el objetivo, si has escrito 100 palabras son 100 palabras que antes no tenías.

Y voy a ir dejándolo, que mañana empiezo a trabajar y estoy nervioso perdido de las ganas ^^ 

28 nov. 2016

Laura Gallego y la conspiración reptiliana

Tranquilo, si has llegado aquí por fin vas a enterarte del secreto mayor escondido del mundo. No hablo de masones ni de que el hombre no haya estado en la Luna. Hablo de una conspiración mucho más importante: de dónde sacan la inspiración los escritores y las escritoras de fantasía.

Podrás pensar que me estoy volviendo loco, pero tengo pruebas. ¡PRUEBAS! Datos que aseguran que los escritores no se inventan absolutamente nada. Y voy a empezar con el caso más importante de la fantasía española: Laura Gallego trata de advertirnos en la novela Memorias de Idhún de la conspiración reptiliana en la Tierra.

NOTA: si no has leído Memorias de Idhún te recomiendo que salgas, porque hay spoilers como la torre de Kazlunn. Bueno, no es para tanto, pero hay spoilers.

Laura Gallego y la conspiración reptiliana


LAURA GALLEGO Y LA CONSPIRACIÓN REPTILIANA

(FANTASÍA O REALIDAD II)


Laura Gallego, los Sheks y el mensaje secreto de Memorias de Idhún


Laura Gallego es quizá la escritora más famosa del panorama español en cuanto a lo que fantasía juvenil se refiere. Ganó, de hecho, el concurso de El Fogón siendo la mejor escritora del género. Si lees fantasía, más aún si te gusta la fantasía juvenil, la conoces seguro. 

Lo bueno y lo malo de ser tan famoso es que te conoce mucha gente. Esto ha provocado que Laura tenga muchos detractores que critican su forma de escribir, sus personajes, sus tramas, sus mapas... No me voy a meter en ese tema porque no es el caso, pero sí quiero hacer hincapié en una cosa.

La fama de Laura Gallego creció incontrolablemente a partir de que publicase la trilogía de Memorias de Idhún. Si bien ya era conocida por sagas como las Crónicas de la Torre, la historia de Jack, Victoria y Kirtash la catapultó a la fama. Quizá fuese por su capacidad para crear personajes con los que los lectores jóvenes podían identificarse, por el hecho de introducir un trío amoroso "diferente", por el mundo con magia, razas, dioses y todo lo demás... En cualquier caso, Memorias de Idhún gustó. Y gustó mucho.

En la saga, Laura nos da a conocer a seres superiores (¿semidivinos?): los dragones, los unicornios y los sheks. Mientras que los dragones y los unicornios son destruidos en una conjunción astral (a excepción de los protagonistas), las serpientes aladas más conocidas como sheks son numerosas, poderosas y muy inteligentes.

Al final del segundo libro, los sheks se ven obligados a migrar a la Tierra y después, cuando todo se soluciona, una porción de ellos queda retenida en nuestro mundo. Para siempre.

Acompañando a los sheks, su dios creó a otra raza (de la categoría de los humanos): los szish. De cuerpo antropomorfo y caracteres de reptil, los szish son la "raza normal" creada por el Séptimo. 


David Icke y el gobierno en la sombra

Hace unos años, el señor David Icke tuvo una revelación: nuestro mundo estaba siendo gobernado por un grupo oculto y secreto. Este grupo selecto que él llama el gobierno en la sombra es el que se encarga de dirigir absolutamente todo. Nos controla de una forma tan eficiente que ni siquiera nos damos cuenta. 

Pero es que el secreto de este gobierno va más allá, pues controlan el mundo desde los albores de la cultura humana. Según Icke, los seres que se esconden detrás del gobierno en la sombra es una raza alienígena reptiloide con un potente poder mental capaz de controlarnos.

Los primeros reptilianos llegarían en la época de los sumerios, los llamados dioses Anunnakis. Los reptilianos crearon híbridos, humanoides con apariencia de reptil que se han ido perpetuando a lo largo de las generaciones hasta nuestros días. Y ahora controlan el mundo.

Según David Icke, algunos de estos seres reptilianos ocupan los puestos más importantes de algunos países, como la Reina Isabel II de Inglaterra. El problema es que son capaces de crear una ilusión que los hace parecer humanos y solo en determinadas ocasiones esa barrera cae y podemos ver su apariencia de reptil.

Los reptilianos originales proceden de otra dimensión, si bien su planeta está en la constelación Draco (qué oportuno el nombre) y llegan a nuestro mundo por portales especiales.

¡Ajá! ¿Cómo llegan los sheks a nuestro mundo? Mediante un portal, exacto. Pero las coincidencias no acaban ahí.


Serpiente con sombrero
Señora, ¿ha visto usted algo extraño? ¿Reptiles que se hagan pasar por humanos?
No sssé de que me essstásss hablando, niño insssolente.


Los sheks nos controlan


Laura Gallego se dio cuenta de todo esto. Puede que ella sea una reptiliana rebelde que intenta ayudar a la humanidad contándonos la verdad. No lo sé, esta es una teoría de la conspiración, tampoco tiene que tener mucha lógica, digo yo.

El caso es que los sheks se caracterizan por comunicarse telepáticamente y son capaces de ejercer un poderoso poder mental en los seres de razas inferiores (como los szish y los humanos). Esto encaja perfectamente con la teoría de David Icke sobre el control mental. 

Podrías quejarte y decir que Icke afirma que los primeros dioses llegaron hace 7000 años, de acuerdo. Pero es que hace 7000 años, Idhún era muy distinto y había trasiego de seres entre nuestro mundo y el suyo mediante portales. Es posible que los sheks (o protosheks, la primera versión que crease el Séptimo) se refugiasen en la Tierra también tras la batalla de Talmannon (o incluso antes).

Todo esto tiene dos implicaciones: 1) Idhún es un planeta de la constelación de Draco y 2) Unos reptiles gigantes hacen con nosotros lo que les da la gana. Visto que la existencia de exoplanetas en la constelación de Draco ya está confirmada, es cuestión de tiempo que tengamos pruebas de la existencia de reptiles entre nosotros. 

Pero si aun y todo tenéis dudas de lo que os digo, mirad las semejanzas entre los szish de memorias de Idhún y los reptilianos descritos por David Icke:

Raza szish de Idhún comparada con un reptiliano
A la izquierda un szish, a la derecha un reptiliano.
¡Son lo mismo!

Sé que la verdad es difícil de aceptar, pero es así. Estamos controlados por reptiles. Y si no me crees, te perdono. Te perdono porque sé que no es tu culpa, sino de la influencia del poder psíquico shek que controla tus pensamientos.

Ahora que sabes la verdad tú eres el responsable de creerla o no. ¡Esta no es otra de mis teorías locas!

Puedes pensar que desvarío (que es verdad) o que llevo razón (que POR SUPUESTO es verdad).

La próxima vez que veas una salamanquesa en tu pared, cuando te cruces con una lagartija en la calle, háblale. 

Pregúntale qué tal lleva el día. Sé amable.

Nunca se sabe cuándo pueden decidir que no somos necesarios en el planeta.



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Nota: Memorias de Idhún es uno de los libros que han marcado mi vida. Sé que tiene fallos, como todo, peor sigo guardando un buen recuerdo de él :)

21 nov. 2016

Qué es un biofilm y en qué te afecta como escritor

Lo curioso de estudiar biología es que te das cuenta de que el ser humano tiene poco o nada de peculiar en comparación con el resto de ser vivos. Hay cada cosa extraña por ahí que maravillarían a cualquiera. Una de estas cosas son los biofilms.

Los biofilms o biopelículas son una de esas maravillas del mundo microscópico que, estudiados en profundidad, pueden hacernos pensar (y mucho) sobre nuestro comportamiento en sociedad. 

Nosotros, todos, vivimos en un biofilm aunque no lo sepamos. Si estás preparado para entretenerte un poco con mis teorías alocadas, solo tienes que seguir leyendo.

Qué es un biofilm y en qué te afecta como escritor


QUÉ ES UN BIOFILM Y EN QUÉ TE AFECTA COMO ESCRITOR


¿Qué es un biofilm?


Los biofilm o biopelículas son conjuntos de microorganismos (bacterias, hongos, microalgas, protozoos...) que quedan incluidos en una matriz pegajosa de azúcares (se llaman polisacáridos). El conjunto de microorganismos y polisacáridos está adherido a una superficie formando una película, una capa superficial. 

Vamos, que la palabra biopelícula se define por sí misma: una capa delgada que se forma sobre algunas cosas (definición de "película" sacada de la RAE) y está viva (prefijo "bio-").

¿Sabemos ya de qué cosa rara hablo? ¿Sí? Bueno, quizá no caigas en qué es, pero déjame decirte unos cuantos ejemplos de biofilm y verás como lo entiendes: la placa dental, la superficie resbaladiza de las rocas de los ríos... ¿Alguna vez has tenido flores en un jarrón? ¿Has visto la marca de color marrón que se queda en el jarrón a la altura a la que estaba el agua cuando la quitas? Exacto, un biofilm.

Los biofilms están en todos lados. Y pueden ser utilísimos (algunos se usan para descontaminar aguas residuales, por ejemplo) o terribles (muchos están asociados a enfermedades); pero lo realmente importante, y a lo que quiero llegar, es qué los caracteriza a nivel vivo.

Los microorganismos que viven en el biofilm se comportan de forma totalmente diferente a como lo hacen cuando están en solitario. Cuando una bacteria se encuentra en fase de vida libre (ella sola nadando por ahí) es muy distinta a cómo es cuando se encuentra rodeada de otras en una biopelícula. Y esto, querido lector, es la clave.


El biofilm te hace escribir más


Las bacterias que de forma habitual nadan, dejan de hacerlo. Las inocuas, se convierten en terribles patógenos. Algo tiene el vivir en sociedad que vuelve a las bacterias locas por completo (¿ves ya por dónde voy?).

A las personas nos pasa algo parecido. Los escritores somos un fantástico ejemplo de ello. Estarás de acuerdo conmigo en que no haces las mismas cosas cuando estás solo que cuando estás acompañado. Yo, por ejemplo, pierdo muchísimo el tiempo cuando estoy solo, pero si me voy a una biblioteca o a una cafetería me pongo las pilas. Trabajo el triple. 

¿Crees que las revoluciones las empieza una sola persona? No, es el conjunto, el sentirse arropado por el resto de personas lo que hace que todas se atrevan a sublevarse. El poder de la vida en comunidad es admirable.

Dile a cualquier persona que escriba una novela completa en un mes. O en tres días. Se echará las manos a la cabeza, te llamará loco y te dirá que no tiene tiempo suficiente entre el trabajo, la casa, la vida social... Ahora bien, llega noviembre y el NaNoWriMo se pone en marcha y cientos de personas (algunas ni siquiera escriben un cuento el resto del año) se ponen a teclear como locas las 1666 palabras mínimas que son necesarias a diario para completar el reto. 

¿Por qué lo hacen en noviembre y no en mayo? Pues porque el apoyo de una comunidad, de un conjunto de personas que hagan lo mismo y que te alienten a seguir adelante es muy poderoso. Vivimos en un biofilm maravilloso que afecta nuestro comportamiento en sociedad y actuamos diferente a cómo somos en vida libre.

No somos como las bacterias que pierden un flagelo. Nosotros no perdemos un brazo. Pero nos volvemos valientes, atrevidos

Dice Gabriella Campbell mil veces que somos la media de las cinco personas con las que más relación tenemos (con matices, siempre con matices). Estoy muy de acuerdo con ella (también con matices). Yo antes escribía de forma ocasional. Tenía otro blog en el que subía relatos y cosas por el estilo (cerrado por culpa del plagio continuado que vi por ahí), pero no era tan constante como lo soy ahora. 

Desde que empecé a hablar con más escritores, a tener más relación con el mundo de la escritura y del libro, soy más constante, me lo tomo de forma más profesional y escribo a diario. Da igual lo que sea, pero escribo. El contacto con otros es muy importante. Seguro que ahora que te lo estoy diciendo tú también piensas en algo que haces como consecuencia de las personas con las que te juntas. Hay quien empieza a fumar (terrible decisión) y hay quien escribe libros como un loco. ¿Qué acción has implementado a tu vida como consecuencia de vivir en comunidad?


La comunidad de lectores


El concepto de comunidad va más allá que el conjunto de escritores que interactúan entre ellos. ¿Cuántas veces has escuchado que un escritor tiene que crear comunidad a su al rededor? Seguro que mil veces (y si es la primera vez, pues... siempre hay una primera vez para todo).

Si eres escritor, conseguir contactar con tus lectores y generar una relación con ellos es fundamental (y a mi modo de ver, algo precioso). Más aún si pretendes que tu libro se venda. Por eso hay que saber usar las redes sociales, como Twitter o Facebook. Si dudas de que para un escritor los fans son algo importante, solo tienes que leer lo que opinan ellos mismos en este artículo.

El cualquier caso es muy importante generar un conjunto de lectores a tu al rededor, pero más allá de eso: es muy importante para los lectores sentirse parte de una comunidad. Esta comunidad es la llamada fandom y es, en ocasiones, el mejor apoyo que un lector puede tener. 

Vivimos en un mundo en el que los aficionados a la lectura escasean, así que ponerte en contacto con otros lectores que compartan tus aficiones es para muchos un sueño. Gracias a dios, con las redes sociales y la facilidad de comunicación que hay hoy en día , encontrar a otros lectores es muy fácil.

Estos lectores pueden, además, apoyarse entre ellos como escritores. No en vano, una de cosas que más abundan en el fandom son los fanfictions, las obras derivadas que son tan polémicas a veces

Gracias al respaldo de otros lectores, muchos se ven más cómodos, comparten recomendaciones, pueden comentar lo que les parece... Surgen muchas amistades en estos grupos debido a la interacción y el apoyo que surge en ellos. Un biofilm que se automantiene en toda regla.


La especialización 

Pero es que la genialidad de los biofilms no acaba ahí. Como si de una ciudad se tratasen, los microorganismos se dividen las tareas: unos construyen la ciudad (forman exopolisacárido), otros se encargan de la defensa (producen toxinas, antibióticos...), otras digieren el alimento, otras se encargan de enviar información de una parte a otra de la película...


Biofilm de Pseudomonas aeruginosa comparado con la ciudad redonda de Baghdad
A la izquierda una fotografía de un biofilm de la bacteria Pseudomonas aeruginosa. A la izquierda la "ciudad redonda de Baghdad". En el biofilm se forman calles por las que algunas bacterias pueden desplazarse.

Son una sociedad organizada y eficiente; toda una muestra de inteligencia. ¡Como nosotros!... Bueno, quizá no como nosotros, que no hay que olvidar que Trump ha ganado las elecciones, pero tenemos una organización al fin y al cabo. 

Los humanos nos especializamos. Si viviésemos solos tendríamos que ser cocineros, médicos, agricultores, ganaderos, pescadores y todo lo que se te ocurra. Pero somos muchos, podemos repartirnos las tareas.

Por eso no solo están los escritores y los lectores formando la comunidad que rodea a los libros, sino que también están los editores, los correctores, los maquetadores, diseñadores... ¡hasta los bloggers! 

Puedo decir orgulloso que soy una pieza del biofilm de la literatura: Soy lector, soy escritor y soy bloguero. Y disfruto con esas tres facetas muchísimo. Pero no quiero ser diseñador de portadas. Afortunadamente, el biofilm me ayuda a encontrar a otros que sí saben de diseño. Y si quiero encontrar correctores o editores o lo que sea, ¡también!

¿No es genial? 

Espero que la biopelícula que me he montado yo solo te haya gustado, porque es 100% real y aplicable a cualquier ámbito de la vida.

Así que escribe o lee.

Disfruta del biofilm.


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Notas: La imagen del biofilm de P. aeruginosa es de Hassan Sakhtah (Columbia University). La imagen de la ciudad redonda de Baghdad es de Jean Soutif. 
Si te he despertado la curiosidad científica por los biofilms, aquí tienes un enlace de la Sociedad Española de Microbiología que está bastante bien. 

14 nov. 2016

¿Existen los géneros literarios de ficción?

Hace un tiempo estaba discutiendo con cierta tortuga sobre la clasificación de las novelas en diferentes géneros: terror, fantasía, ciencia ficción, romántica... Llegamos a la conclusión de que muchos géneros tenían límites difusos y ambiguos e incluso dudamos de que eso sea suficiente para separar los diferentes géneros literarios

Así que hice una encuesta (que ya sabes que me encantan) para saber la opinión de la gente que me sigue. Los resultados puedes verlos por ti mismo. Pero como no me gusta dejar las preguntas sin contestar, voy a dar la clasificación de géneros literarios que se me ha ocurrido.

¿Existen los géneros literarios de ficción?


¿EXISTEN LOS GÉNEROS LITERARIOS DE FICCIÓN?


Resultados de la encuesta




Ahora sí que sí. Si en las encuestas anteriores tenía problemas por el hecho de que el público podía tener una opinión sesgada (muchos de los que votaron eras escritores de fics; en el caso de los videojuegos la audiencia jugaba un papel en contra, ya que mi público son lectores y escritores), en esta ocasión el público que me sigue tiene mucho que opinar sobre este tema. Porque son escritores y lectores, tú entre ellos.

Los resultados son claros: la mayoría piensa que los géneros literarios existen. Sí, existen. Pero con matices. Este ha sido el punto de la mayoría de los comentarios que he recibido y es precisamente por esto por lo que no pongo una opción intermedia. Si la pusiese, la gente la votaría y no matizaría su respuesta y los matices es lo que quiero, lo que me importa. Tu opinión va a ser totalmente distinta de la de otra persona que vote esa opción intermedia en el caso de existir y ambos estaríais apoyando lo mismo teniendo ideas que pueden llegar a ser hasta opuestas.

Espero que con esto entiendas por qué no pongo una opción intermedia ;)


Los límites difusos


Si hay algo que la gente ha dejado claro en los comentarios es que los géneros literarios presentan límites difusos. Esa (quizá) sea la principal razón que tengan muchos para decir que no existen. El caso es que los diferentes temas o géneros o como quieras llamarlos pueden combinarse.



Todos conocemos la fantasía, el terror y la ciencia-ficción (básicamente los tres géneros que más leo y que más trato en el blog). Pues Jaume de Excentrya hizo dos artículos explicando cómo el terror se mezclaba con la fantasía (este de aquí) y con la ciencia ficción (este). Y como estas combinaciones podríamos decir mil más. Rocío Vega en su clasificación de subgéneros fantásticos habla del resultado de combinar fantasía y ciencia ficción: ciencia ficción fantástica.

Néstro Belda hablaba hace un tiempo en su blog de los límites difusos entre los géneros literarios. Hasta el punto de que él consideraba que sólo existían como estanterías en la biblioteca, pero que poco reflejaban del verdadero alma del libro. Quiero entender, por lo que dice en su entrada, que lo que importa de verdad es contar una historia, una que sea apasionante, independientemente del género a la que esta pertenezca. Y que no nos obsesionemos con escribir u libro de la categoría con más ventas o de no salirnos del género en ningún momento.


La importancia de los géneros literarios para vender tu novela


También Guillermo Jiménez se hace eco de esto en su blog y habla de la importancia que tienen los géneros literarios a la hora de vender una novela. Y es que, cuando vas a una librería, vas a la estantería del género que te gusta. Imagínate que tuvieras que estar buscando entre todos los libros, uno por uno y ordenados de forma aleatoria, hasta encontrar la temática que te guste.



Lo dice también RR López en la entrevista que le hizo Raquel de Isla Tintero, que encontrar un género que definiese sus novelas fue muy importante para venderlas.

El meter un libro dentro de una categoría ayuda a llegar a un público objetivo. Yo, por ejemplo, cuando voy a una librería voy directo a la sección de fantasía, de ciencia ficción y de terror. Pocas veces ojeo algo de histórica y jamás me acerco a los de autoayuda. Porque cada uno sabe lo que le gusta y sabe que coincide con tal o cual estantería de la tienda.

Sí, es cierto que a veces nos defrauda un libro, porque sea demasiado romántico, demasiado gore... Porque, en definitiva, no se ajustaba a lo que buscábamos, pero por lo general es más fácil encontrar algo que te guste en esa estantería que mirando libros al azar.


Pero, ¿existen los géneros literarios?


Pues siendo tajante y claro podría decir que no. Y podría citar a Benedetto Croce, filósofo, escritor y crítico literario italiano que negaba la existencia de los géneros literarios (más allá incluso de los de la novela, aseguraba que no había diferencias que separasen la lírica, la narrativa...).

Pero mis razones son otras: los géneros literarios no existen, los creamos nosotros. Somos nosotros, los humanos, escritores, lectores, editores y demás, los que decidimos qué es un género literario, los que creamos el concepto y la idea. Así que son tan reales como nuestra definición de ello lo sea.

Vamos, que me pongo filosófico: existen porque nosotros los hemos creado. Y los creamos, efectivamente, con el fin de alcanzar un público, con el fin de ayudar a las personas a que encuentren nuestra historia. Esto, por muy frío que pueda sonar, es marketing (y no tiene nada de malo).



El problema con los géneros literarios no es su existencia, sino los límites de esta (como ya he mencionado antes). Me decía Angelica, en una respuesta al correo para suscriptores, que los géneros son como vasos comunicantes que se complementan y se refuerzan unos a otros. No es raro encontrar una historia de amor en una novela clasificada como terror, ¿no? Y sin embargo, no es considerada romántica.

Volvemos al tema de los límites difusos con estos detalles, pero déjame que te diga una cosa... Bueno, que te lo cuente Andreína, que lo dijo muy claro en este tuit:



Exacto. Todo se puede clasificar. Si nosotros creamos las novelas y nosotros creamos los géneros, cualquier novela puede ser clasificada. Solo tenemos que saber cómo hacerlo. Así que he aquí mi propuesta de clasificación.



Clasificación de géneros literarios en las novelas


Por si aún no te has enterado, soy biólogo. Una de las ramas de la biología es biología evolutiva y la taxonomía, que se encarga de clasificar a los seres vivos en grupos. La representación más clásica lo hace en forma de árbol. Para la agrupación y separación de los seres vivos en diferentes ramas del árbol se usan caracteres que sean comunes a todos ellos y después se van subdividiendo las ramas especificando los caracteres que hacen únicos a cada Orden, Familia, Género y Especie.

¿Por qué no hacer lo mismo con los géneros literarios? Sólo tendríamos que empezar por separar los elementos que sean más globales y después ir especificando poco a poco. Yo he decidido hacerlo así.

Géneros y subgéneros literarios (infografía)


Así llegaríamos hasta los grandes géneros. Sí, sé que algunos me dijeron que estos en realidad no son géneros literarios, sino el setting en el que ocurre la historia, es decir, el escenario (agradezco especialmente a Johan P Mad y a Memo Valera en este punto). Y tienen toda la razón del mundo, pero una persona que vaya buscando realismo jamás querrá leer fantasía, incluso si la fantasía engloba a más cosas que la épica de Tolkien. Es por eso por lo que decido empezar por separar Fantasía, Ciencia Ficción, Realismo contemporáneo e Histórica.

Al igual que en los seres vivos tenemos las especies, en literatura tendríamos pues subgéneros con dos nombres: el primero referente al escenario y el segundo referente a la trama.

¿Que la novela tiene elementos que buscan causar miedo? Pues sería terror: Fantasía oscura, Ciencia Ficción terrorífica, Contemporánea de terror...

Igual podríamos hacer cuando la trama predominante es el romance: Fantasía romántica, Ciencia Ficción romántica...

Lo que pasa es que el género que yo he llamado "Realismo contemporáneo" se suele omitir en estos casos. Me explico. Una novela de terror psicológico, por ejemplo, sin ningún elemento paranormal (fantástico) ni que tenga que ver con el avance científico (ciencia ficción) sería una novela realista contemporánea de terror. Pero nadie la llamaría así, sino simplemente "terror". Igual ocurre con la novela "romántica" y la "erótica". El famoso thriller es una novela realista contemporánea con una trama de intrigas.

El sistema que yo propongo es versátil, de forma que pueden añadirse varios adjetivos, varios epítetos específicos (como se les llama en biología) para informar de la trama. Imagina una novela de fantasía típica, de espada y brujería, épica. Pero que tiene una alta dosis de erotismo con escenas sexuales explícitas. Pues fácil: Fantasía épica erótica.

De esta forma podríamos ir sumando adjetivos para definir claramente el subgénero al que pertenece la novela. Porque una cosa tengo clara: el setting, el escenario, esa primera palabra que yo uso para designar al género literario es mucho menos importante que el subgénero. El subgénero es el que de verdad define la historia, el que nos habla si predomina el amor, el terror, la aventura... Incluso si es para un público más joven o no (aunque la clasificación por géneros es tema de debate tal y como puntualiza @Misila_Do_Sol muy acertadamente).

Lo bueno, en mi opinión, de esta clasficación es que es excluyente. No genera dudas. En cuanto la historia presente un solo elemento que no exista se engloba en ficción especulativa. Si este elemento carece de fundamento científico, es Fantasía; si tiene fundamento, Ciencia Ficción. Se acabaron las discusiones de si Star Wars es Fantasía o Ci-Fi. La Fuerza carece de explicación, es magia con otro nombre, ambientada en el futuro y con sables láser (que tampoco es que sean muy científicos que se diga). Y si no crees que Star Wars no es Ciencia Ficción porque te lo digo yo, mejor que te lo diga el propio George Lucas:





En fin, esta es mi propuesta. Por supuesto tendrá vacíos legales que, si detectas, me gustaría que me dijeras en los comentarios. O si te parece un buen método de clasificación, también puedes decírmelo. Estaré encantado de leer cualquier cosa que me digas ^^

Después de todo esto, te repito la pregunta: ¿crees que los géneros literarios existen? Y, haciéndome eco de lo que me dijo Andreína, ¿te gusta clasificar los libros por géneros?

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7 nov. 2016

Las 4 fases para publicar (y tres libros para escritores que te ayudarán a ello)

Hay una cosa fundamental en cualquier área en la que se trabaje y esta es la formación. Da igual que seas barrendero o físico nuclear de la NASA, en algún momento vas a tener que aprender y formarte.


El caso es que entre ellos, hay tres libros para escritores que me parecen de especial mención. Y, haciendo alusión a la frase de R.R. López, puedes conseguirlos por el precio de dos cubatas.

Teniendo en cuenta que los cubatas seguramente no te ayudarán a vivir de escribir, quizá sí que te interese apuntarte estos tres títulos.




LAS CUATRO FASES PARA PUBLICAR (Y TRES LIBROS PARA ESCRITORES QUE TE AYUDARÁN A ELLO)


En mi opinión, hay cuatro fases por las que todo escritor debe pasar para conseguir publicar su libro:

1) Planificar la novela
2) Escribir (y terminar) la novela
3) Corregir la novela
4) Firmar un contrato editorial o autopublicar tu novela


A estas cuatro fases yo le añadiría un elemento fundamental en la vida del escritor si pretende que su libro se lea (y se compre): el marketing. Y cuando hablo de marketing no me refiero a anuncios publicitarios en la tele o en los periódicos, sino a todo ese conjunto de cosas que consiguen que el escritor sea conocido, establezca una relación con los lectores, consiga personas que recomienden sus libros pase lo que pase... 

Las 4 fases para publicar un libro (y que se venda)

Para planificar la novela, hay cientos de artículos que pueden ayudarte. También hay plantillas para hacer una escaleta; yo mismo mandé una a mis suscriptores (si la quieres, no tienes más que suscribirte y pedírmela). Aunque también hay escritores que son de brújula y no necesitan planificación alguna.

Para escribir no hay nada ni nadie que pueda ayudarte. Sólo tienes que sentarte a escribir, que ya es suficiente trabajo. Sí, por supuesto hay libros, cursos y artículos para ayudarte a escribir mejor, pero al final lo que cuenta es que te sientes y escribas (o que escribas de pie o tumbado o en la ducha... PERO ESCRIBE).

Si te decantas por intentar publicar con editorial, nadie te va a salvar de corregir un poco tu novela, darle un repaso para que no tenga errores garrafales de gramática antes de enviarla, por ejemplo. 

Si te decides por autopublicar, la corrección es una obligacióntu presencia online va a jugar un importante papel en el éxito que tenga tu novela: tus conocimientos de marketing van a ser los únicos que te ayuden a vender algún libro (más allá del que te compre tu familia).

Como yo también andaba perdido en estos lares, empecé a buscar y a rebuscar, y me leía todo lo que caía en mis manos de estos temas. 

Al final, haciendo un poco de balance, me quedo con tres libros que me parecen fundamentales para cualquier escritor. Estos tres libros van enfocados precisamente a estos tres ámbitos: la corrección, la autopublicación y el marketing.



1) 70 trucos para sacarle brillo a tu novela de Gabriella Campbell

Gabriella es algún tipo de ser mágico que un dios inexistente ha dejado olvidado en la Tierra. Vale, quizás exagere, pero todo lo que escribe aporta tanto valor (y es tan ameno y entretenido de leer) que hay que considerarla algún tipo de deidad para escritores (oscura, elegante, sensual, dinopórnica y con gato, sí, pero deidad). 

El caso es que hace un tiempo Gabriella escribió este libro para ayudarnos a pulir nuestros escritos. Este libro es una joya que todo escritor debería tener en la mesilla de noche (virtual, porque creo que no lo hay en papel). 

A través de los 70 trucos, Gabriella expone cosas básicas de gramática y ortografía (y otras no tan básicas), cosas que siempre surgen como duda momentánea cuando estás escribiendo y que Gabriella expone de forma clara. Como por ejemplo cuándo deben usarse las comas, cómo escribir correctamente los diálogos...

Además, incluye soluciones para detectar repeticiones de palabras y de expresiones. 

Pero los trucos no solo incluyen aspectos ortotipográficos. Como buena corrección también abarca el estilo, con numerosas indicaciones también para mejorar el contenido de tu obra. Consejos que te ayudarán a darle marcha a tu texto y que tu lector no se aburra, que no peques de un exceso de descripciones...

Vamos, pasar el test de los 70 trucos a tu novela no solo va a sacarle brillo, va a dejarla reluciente.


70 trucos para sacarle brillo a tu novela, Gabriella Campbell
Precio: 2.99€




2) Manual de Autopublicación de Autorquía

Este manual de más de 200 páginas es muy completo. De una forma clara y muy fácil de entender, el manual abarca casi cualquier aspecto que necesites como escritor. 

Hacen una descripción detallada de cómo se debe hacer el proceso de corrección de una novela, parte que me parece fundamental. Más que nada porque todo libro profesional debe estar correctamente corregido. También da datos aproximados de precios que podemos encontrar por un trabajo de calidad.

Esto, que podrá parecer una absurdez, creo que es más relevante de lo que parece. Muchos escritores tienden a recortar gastos de donde sea, sin entender que el resultado final también se verá recortado en calidad como consecuencia. Por eso, saber buscar un buen trabajo de corrección con una relación calidad/precio justa es fundamental (y en el Manual nos ayudan a ello).

Igual que hacen con la corrección hacen también con temas como el diseño de portada o la maquetación, dando siempre recursos para facilitar todo el proceso a los escritores que decidan autoeditar su novela.

El Manual también abarca un paso a paso para subir tu novela a Amazon (en ebook y en papel), análisis de otras plataformas de publicación, un repaso de las redes sociales para escritores y de cómo debe ser tu comportamiento en ellas...

Realmente, antes de empezar a leerlo tenía muchos vacíos sobre cómo se debe hacer tal o cual cosa. Por ejemplo, ¿qué tamaño se debe usar para maquetar un libro? Después de leerlo, la verdad es que me veo capaz de autopublicar una novela sin tener grandes fallos y asegurándome que uso bien todo el potencial de Amazon para hacer campaña (como bien lo explican). Así que si pretendes autopublicar y estás un poco perdido...


Manual de Autopublicación, Autorquía


Precio: 4.99€ (digital) / 11.85€ (tapa blanda)



3) El escritor emprendedor de Ana González Duque

Si Gabriella es algún tipo de diosa, Ana no se queda atrás. Es, sin duda alguna, el referente de marketing para escritores en el panorama español. Te voy a dar un solo dato para que lo entiendas: Ana González Duque ha conseguido vender más de 10.000 ejemplares de su libro autopublicado solo y únicamente con sus conocimientos de marketing. 

El libro se caracteriza por utilizar un tono muy cercano, facilitando entender temas complejos de marketing y fiscalidad. Porque el libro de Ana ahonda en una diversidad de temas que van a conseguir que tu libro se venda. 

Porque un escritor emprendedor es aquel que es capaz vivir de lo que escribe (¿eso se puede?), por lo que va a tener que ser capaz de crear una audiencia, atraer a su público objetivo y convertirlos en compradores. Y después, controlar las ventas. 

Por eso, el libro de Ana te explica cómo manejarte en redes sociales, cómo interactuar con tus lectores y establecer una comunidad. A eso le añade trucos para aprender a generar dinero con tu blog y, lo que en mi opinión es más importante, un apartado de fiscalidad. 

Ana te enseña cómo hacer una factura, qué impuestos debes pagar, dónde y a quién. Con valores y precios y datos (que parece que el resto del mundo tiene miedo de hablar de ello). Esto es fundamental, porque si vendes libros tienes que cumplir las leyes del país y pagar los impuestos correspondientes. 

Lo último que querrías después de publicar tu libro es que te metiesen una multa por un simple tema fiscal, así que atento a esta parte del libro de Ana porque es fundamental. 


El escritor emprendedor, Ana González Duque

Precio: 4.21€




Si aún dudas de la capacidad de estas tres personas para darte información útil, colaboraron resolviendo cientos de preguntas sobre marketing y autopublicación. Puedes leerlo aquí y ver el vídeo que hicieron Gabriella Campbell y Javier Miró (de Autorquía) aquí

Además, Ana ha ido un poco más allá y ha montado una plataforma de cursos en su web. La genialidad es que es una tarifa plana: pagas 14.50€/mes (o 139.50€/año, que sale más barato) y tienes acceso a todos los cursos de la plataforma. Esto, que en el mundo anglosajón se lleva haciendo desde hace bastante tiempo, es algo revolucionario en el panorama español.

De momento tienen ya uno de Facebook para escritores y otro de Google Analytics, pero ya están en marcha otros de Twitter, de autoedición, de Scrivenner, copywriting, lectura editorial... vamos, un chollo que lo llaman





No te doy la tabarra más, pero si has leído alguno de estos libros me encantaría que me dejaras en los comentarios tu opinión. Si conoces algún otro libro útil también, que siempre estoy buscando cosas nuevas. 

Y bien, ¿qué estás esperando para empezar a formarte como escritor?
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