31 oct. 2016

Seres malditos en la ficción

Ya calentamos motores para Halloween la semana pasada hablando de esa lista de 538 objetos malditos dignos de la peor de las pesadillas. Hoy quiero hablarte de seres malditos

En las novelas, en las películas, series y videojuegos, suelen aparecer seres (normalmente antropomorfos) de pesadilla, deformes o monstruosos, condenados de alguna forma y sobre los que recae una maldición que condiciona su existencia.

¿Preparado para la noche de brujas? Quizá saques la idea para un disfraz de aquí.

Seres malditos en la ficción

SERES MALDITOS EN LA FICCIÓN

1) Vampiros

Vamos a empezar fuerte, porque no se puede hablar de seres malditos sin hablar de vampiros. Caracterizados por su sed de sangre y su capacidad de ser asesinos insaciables, estos seres llevan poblando los libros de terror desde hace siglos. 

Malditos debido a un pacto con el diablo que les permite vivir eternamente, los vampiros clásicos son sensibles a los signos divinos (la cruz, por ejemplo). Los encontramos en libros que han marcado la literatura, como Drácula de Bram Stocker (aunque tuviese su antecedente femenino en la novela Carmilla). 

Con la llegada de Crepúsculo, los vampiros perdieron la potencia del terror que los caracterizaba, con tantos brillitos y siendo tan enamoradizos. Formaron un revuelo bastante interesante en la literatura.

Si te interesan los vampiros, te recomiendo dos entradas fantásticas de Jaume de Excentrya en las que les da un buen repaso:

1) Todo lo que necesitas saber sobre los vampiros
2) Todo lo que necesitas saber sobre los vampiros II 


Nosferatu
Nosferatu es sin duda uno de los vampiros más famosos que existe.


2) Hombres lobo

Si hablamos de vampiros, tenemos que hablar de su "enemigo natural": el hombre lobo. Seres que sufren una mutación cuando la luz de la luna llena los ilumina. Se transforman por completo en lobos, a veces son monstruos terroríficos que causan estragos. 

En ocasiones, ser un hombre lobo es una auténtica maldición, ya que el lobo es una naturaleza incontrolable que asesina todo aquello que se pone en su camino. Perder el control de lo que haces debe ser una auténtica pesadilla

Hombres lobo frustrados por su naturaleza animal encontramos en Harry Potter. Algunos, como el Ciclo del hombre lobo de Stephen King son grandes libros de terror. Después hay casos en los que simplemente el hombre lobo es capaz de controlar esta naturaleza como en la saga de Las Crónicas de la Torre de Laura Gallego.
Los Hombres Lobo de Castronegro
Los Hombres Lobo de Castronegro es un juego de cartas (con pinceladas de rol) chulísimo.
Genial para una partida ocasional con un grupo de amigos.


3) Demonios


Súcubos, íncubos, habitantes del submundo. Seres malditos y que maldicen, seres que traen el infierno a la tierra. ¿A que son geniales?

Lo sé, lo sé, a mí también me encantan los demonios. Más aún cuando se enfrentan a ángeles (que a todos nos gusta una buena batalla épica). Los demonios pueden aparecer como seres crueles, haciendo honor a su naturaleza. Este es el caso de los demonios con los que se enfrenta Constantine. Tampoco puedo dejar de mencionar al adorable Damien Thorn de La Profecía (The Omen). 

Sin embargo, a veces son más humanizados y sufren con su condición de seres del inframundo. Recuerdo un capítulo de Más allá del límite (conocido también como The Outer Limits) en el que un demonio deseaba tener un hijo humano e iba dejando a miles de mujeres embarazadas con la esperanza de que el niño naciera sano. Sin embargo, los fetos presentaban "malformaciones" (cuernos, cola... ya me entendéis) y él provocaba el aborto para que no naciera otro demonio. El pobre solo quería un niño que no fuera un monstruo como él. 


Aquí el demonio personificado en El día de la bestia.
Peliculón, pero no te la tomes en serio :P

4) Fantasmas

¿Crees en fantasmas? Hay muchas personas que no creen en vampiros, ni en demonios, ni en nada de todo lo demás. En nada excepto en fantasmas. 

Los fantasmas no son más que el reflejo de lo que somos cuando pasamos al otro lado del velo de la muerte. Podríamos considerar que todos al morir nos convertimos en fantasmas, pero creo que ya no cabría ni un alfiler en la Tierra espectral si así fuese. 

Las almas que se quedan en nuestro mundo suelen tener una buena razón. El argumento más común es que tengan "un asunto pendiente", algo que aún no han cerrado, algo que querían hacer en vida pero no llegaron a hacer. Por eso se quedan después de muertos en nuestro mundo, con la intención de completar la tarea pendiente. 

También hay otro tipo de fantasmas, los que se quedan después de sufrir una muerte violenta y cruel. Algo que haya causado que su alma no pase al otro lado debe ser una muerte horrible.

En cualquier caso, los fantasmas están atrapados aquí, sin poder llegar a completar el ciclo y pasar "a mejor vida".

Encontramos fantasmas en la ficción por todos lados: Entre Fantasmas (la serie de televisión que nos daba una versión muy humana y un claro ejemplo de la tarea pendiente), American Horror Story (especialmente las temporadas 1 y 5, donde los fantasmas caminan entre los mortales, debido a su muerte violenta). 

Entre los libros no podemos olvidar El Resplandor de King o La leyenda de Sleepy Hollow de Washington Iriving  No, la novela Fantasmas de Dean R. Koontz no es un ejemplo (tendrás que leer el libro para saber por qué).


Y sí, también está Samira de The Ring. Por cierto, me acabo de enterar de que hay una tercera parte (este es el cartel).


5) Muñecos malditos


Te voy a confesar una cosa. Sé que puedo parecer muy valiente, a veces hasta algún tipo extraño de héroe a lomos de un dragón con engranajes, pero la verdad es que hay cosas que me dan miedo. Una de estas cosas son las muñecas de porcelana

Pues se ve que no soy el único al que le da miedo que esos bichos se puedan mover y aparezcan a los pies de mi cama de forma siniestra. Lo digo porque hay varias novelas (y películas y series y lo que te dé la gana) en la que aparecen muñecos malditos y/o poseídos.

Supongo que la primera que se te viene a la mente es Chucky o la famosa muñeca Anabell (vaya truño de película), pero también tenemos al puñetero payaso de Poltergeist, por ejemplo.


Que alguien me explique cómo ha llegado a tener 6 películas semejante fumada.

6) Príncipe sapo

Vale, sí, este no da miedo. Pero es un ser maldito tan característico y que hemos visto tantas, TANTAS veces que era casi imposible no mencionarlo

El príncipe que ha sufrido un hechizo de una bruja y que lo ha transformado en sapo es bastante común en la ficción fantástica. El hechizo suele romperse gracias al beso de una princesa.

Seguro que has pensado en la película de Disney: Tiana y el sapo. Pero recuerda que el padre de Fiona de Shrek también es un sapo al que han reconvertido en príncipe. Aparece un guiño también en La princesa cisne

De forma más modificada, el príncipe maldito aparece en la Bella y la Bestia. Lo que pasa que esta bruja era más imaginativa y en lugar de transformar al príncipe en un sapo lo transformó en un monstruo que más se asemeja a un lobo con cuernos que a un anfibio. Por cierto, ¿tú también estás deseando ver la nueva película? Esto de los remakes, los retelling, están a la orden del día.




7) Objetos malditos

Sé que un simple objeto maldito no tiene por qué ser un personaje. Pero algunas veces la maldición dota de vida a los objetos, tienen personalidad propia y pueden ejercer su propia voluntad.

En mi opinión son un tipo de personaje más, ¿no?

Son muy habituales en las leyendas japonesas donde hay muchos espíritus con forma de objetos. Los objetos del hogar que se transforman en yokais (espíritus, no confundir con la serie imitadora de Pokémon, por favor) son conocidos como Tsukumogami.

Es el caso del Karakasakozou, paraguas que se convierten en yokais después de 100 años. Aparecen en varios videojuegos y juegos de mesa como enemigos, por ejemplo. 


También aparecen en los juegos de Kirby (Fuente).


8) Medusa

Criaturas míticas con maldiciones hay varias, pero voy a meter aquí a la que creo que es la más conocida (y mi favorita). Medusa era una gorgona pero infinitamente bella. 

Su belleza atrajo a Poseidón que quiso cortejarla (o violarla, parece que no se ponen muy de acuerdo en este aspecto, pero siendo la Grecia cláisca me inclino más por lo segundo). Atenea, enfadada por todo esto, lo pagó con Medusa y la convirtió en un monstruo, maldiciéndola con un aspecto horrible, transformando su pelo en serpientes y dotándola de una mirada mortal.

Todos sabemos lo que pasa cuando Medusa te mira a los ojos, ¿verdad?


Que por cierto, también aparece en muchos libros.
Aquí Uma Thurman haciendo de Medusa en la versión cinematográfica de Percy Jackson.


Bueno, ¿te has preparado ya para Halloween? Como ves hay cientos de seres malditos que pueden visitarte en la noche de brujas (y si no, los visitas tú a ellos leyendo alguno de los libros o viendo algunas de las películas).

Seguro que a ti se te ocurren más ejemplos que añadir a la lista. Así que no dudes en dejármelos en los comentarios. Siempre es interesante conocer más cosas de estas (que dan muy buenas ideas para escribir, dicho sea de paso).

Ahora relájate, disfruta de un buen libro.

Esconde las muñecas de porcelana en el sótano bajo llave.

Y escuches el ruido que escuches, no bajes.

24 oct. 2016

The Holders (Fantasía o Realidad I)

El héroe tiene que reunir tres objetos para poder enfrentarse al malo malísimo que ha secuestrado a la princesa. ¿Te suena este argumento? Hay numerosos objetos mágicos, místicos, mitológicos, que al reunirse liberan un potente poder.

Y quien dice un potente poder, dice destruye la realidad misma por completo.

Pero, ¿y si ocurriese de verdad? ¿Y si hubiese objetos, desperdigados por el mundo desde su creación, esperando para ser reunidos?

The Holders: Había 2538 Objetos, pero 2000 se perdieron. Los 538 restantes no deben reunirse. Jamás.

THE HOLDERS 

(REALIDAD Y FANTASÍA I)


Objetos mágicos que hay que reunir

Si miramos en la ficción, libros, películas, videojuegos... nos encontramos muchas veces con grupos de objetos. ¿No se te ocurre ningún ejemplo? Pues te voy a decir unos cuantos para que veas a qué me refiero:

Las Bolas de Dragón: siete esferas que se dispersan por el mundo y que al reunirse tienen el poder de convocar a un Dragón Divino (Shenlong es el más famoso). El Dragón concede un deseo y después las bolas se dispersan. 

Los tres objetos que requiere el Viajero: en La Puerta Oscura, Pascal requiere tres objetos, tres talismanes, que van a protegerlo en el mundo de los muertos: una daga, una roca plana y una pulsera de algún mineral verde.

Las Reliquias de la Muerte: la Capa de Invisibilidad, la Piedra de la Resurrección y la Varita de Saúco. Los tres objetos que aparecen en la última novela de Harry Potter te convierten en Amo de la Muerte. El mago que los reúne se convierte en un mago muy poderoso capaz de engañar a la misma muerte.

Las Cartas Clow: del manga y anime Card Captor Sakura. Cartas de un gran poder mágico creadas por el mago Clow (de ahí su nombre) y que Sakura debe reunir para convertirse en su nueva dueña. Solo reuniéndolas todas se convierte en el nuevo amo de las cartas. Su reunión también provoca la aparición de la Nada que hace desaparecer la realidad.

Los objetos del Cerrajero: en Las Puertas del Infinito, Rebeca va recorriendo diferentes realidades en busca de objetos con un extraño poder que el Cerrajero parece estar recopilando con un desconocido propósito.

Los Anillos del Poder: de El Señor de los Anillos. No fueron pensados realmente como una parte de un todo ni para ser reunidos. Sin embargo, el Anillo Único de Sauron es un "Anillo para atraerlos a todos y atarlos a las tinieblas", es decir, creado para corromper, reunir y controlar el poder del resto de anillos.

Las trece calaveras de cristal: talladas en una sola pieza de cuarzo. Según la leyenda Maya proceden de los trece planetas que habitaba la humanidad (incluyendo a la Tierra). Su reunión provocaría un cambio trascendental en la vida tal y como la conocemos. De alguna forma, Indiana Jones se hace eco de esta leyenda en su cuarta película.


Como ves, hay numerosos ejemplos (y muchos que me dejo en el tintero). Sin embargo, estos objetos, estas colecciones son nimios en comparación con la gran colección de Objetos de las que habla la leyenda de The Holders.

Los 538 Objetos

En cualquier ciudad, en cualquier país, hay una institución mental o un centro de reinserción social donde puedes intentar ir por un Objeto. 
Había 2538 de esos Objetos, pero 2000 se perdieron. 
Los restantes 538 nunca deben estar juntos. Jamás.

Así comienza la leyenda que habla de los 538 Objetos. Repartidos por el mundo, estos Objetos son custodiados por los Holders (trad.: custodios, protectores) que se encargan de protegerlos y de evitar que sean reunidos. 

Sin embargo, los propios Objetos tienen tendencia a agruparse y por esto hay personas en el mundo que sienten su llamada. Estas personas se dedican a encontrarlos, a veces por el simple hecho de conseguir poder, otras para destruirlos, otras para conseguir que por fin se reúnan. 

Pero es el Objeto quien decide quién será su poseedor, su adalid, así que no le vale cualquier Buscador. Es por ello por lo que para conseguirlos, el Buscador debe pasar una serie de pruebas que pondrán en peligro su vida, su salud y su cordura, porque los Objetos son temibles y poderosos y transforman a aquel que los posea.

Porque la palabra Objeto a veces puede ser confusa. Pueden ser libros, llaves, mesas... Pero no todos los Objetos tienen porqué ser algo material. Pueden ser una información, pueden ser un recuerdo, pueden ser el sonido que emite un diapasón... 

Por si vas sintiendo la tentación de ir en busca de estos Objetos, hay siempre una serie de indicaciones que debes seguir a rajatabla si valoras tu vida. Y puede que, incluso si las sigues, el Objeto no te reconozca como su adalid y no lo consigas. 

Quizá, si te atreves a buscarlos, puedas crear leyenda como le pasó a Legión.

Los 2000 Objetos perdidos

Cuenta la leyenda que hace mucho tiempo hubo un Buscador elegido como adalid por muchos Objetos. Este Buscador llegó a obtener 2000 de ellos. 

Debes tener en cuenta una cosa: ningún Buscador es bueno. Nadie que busque encontrar estos Objetos de locura y de pesadilla puede tener un alma limpia por muy buenas que sean sus intenciones, porque los Objetos al final te corrompen.

Este buscador que se hizo con los 2000 primeros Objetos es Legión. En cuanto a qué pasó con él no queda realmente claro. Hay quien dice que desapareció en otra realidad arrastrado consigo los Objetos, quien dice que se escondió con ellos, o que los destruyó. Hay quien dice que se convirtió en el Holder del último Objeto de la lista.

Él y la Creación

A lo largo de las diferentes indicaciones para llegar hasta los Holders de los diferentes Objetos, se hace mención a un ente, un ser que nunca llega a perfilarse: Él

Aparece de forma sutil en algunos Holders: el Objeto que te entrega el Holder del Pasado es Su Trono, por ejemplo. En cualquier caso parece que reunir los Objetos está íntimamente relacionado con la aparición de Él, con el fin de esta realidad y de todas, con la destrucción más absoluta conocida. Pero Él, pese a todo, no quiere que los Objetos se reúnan. Odia a los Buscadores más aún de lo que odia al resto de la humanidad.

Lo que no parece claro es si los Objetos fueron creados o no por Él. Supongo que para saber la verdadera respuesta tendremos que ir detrás del Holder de la Eternidad, en el que debes preguntar "¿Quién los creó?". Pero ten cuidado, la respuesta podrá volverte loco al escucharla.

De todas formas, el Holder de el acto de estimar cosas carentes de valor dice que la Creación no significa nada, que los Objetos son insignificantes.

TheHolders.org y la historia ¿real?

Los textos sobre cómo conseguir cada Objeto, sobre cómo llegar hasta cada Holder y tratar de pasar su prueba, podrían identificarse como un conjunto de relatos al más puro estilo grimdark. Están repletos de referencias al género.

En un comienzo, estos relatos fueron publicados en la web TheHolders.org. No te preocupes en buscarla, la web no existe. Desapareció hace unos años, de forma repentina debido a los ataques constantes que recibían de hackers desde todas las partes del mundo.

A la historia de los 538 Objetos que aún se pueden encontrar se le sumaron varios relatos escritos por Buscadores, relatos que contaban cómo obtener un Objeto de los 2000 desaparecidos (por supuesto esas indicaciones ya no son válidas, todos los Objetos que estén bajo el control de un Buscador deben ser obtenidos de otra forma). 

Aparecieron miles de documentos, la web estaba repleta de enlaces y enlaces con testimonios de personas que parecían encontrar referencias de Legión, de Él, de los Objetos... Aparecieron relatos sobre la persona que se encargaba de buscar a los Buscadores...

Durante un tiempo fueron una auténtica locura. Un armagedón de relatos siniestros con miles (o millones) de seguidores que desapareció con un parpadeo.

Tú decides

Ya conoces la historia de los Custodios, de los Holders y los Objetos que protegen. Conoces la historia de Él, de los Buscadores que buscan destruirlos, de los que buscan reunirlos y de los que sólo buscan el poder. 

Ahora tú decides. Puedes considerarlos como simples cuentos, simples relatos de una mentalidad colectiva semienferma. O puedes dar un paso más allá. 

Puede que hayas sentido la llamada de los Objetos, quizá alguno te ha reclamado como su adalid. Quizá estés destinado a ser un Buscador, quizá seas un nuevo Holder que debe recuperar un Objeto abandonado tras la muerte de un Buscador incauto. 

Si este es tu caso entonces creerás que los hackers que han tirado la página eran Buscadores que no querían competencia, o que es aquel que persigue y asesina a los Buscadores, o que algo mucho más fuerte (quizá Él) se haya encargado de que los Objetos no sean reunidos.

En ese caso ya no tienes salvación.

Y vas directo a la perdición absoluta.



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Notas finales: 
- Los relatos de The Holders pueden leerse traducidos (con una calidad regulera) en este enlace. Por si decides buscarlos.
- La web original desapareció, pero alguien precavido hizo una copia casi completa (faltan las últimas actualizaciones que se habrán perdido para siempre). Esta copia tiene los relatos de buscadores, la historia de Legión, sus Objetos... Cuenta cómo llegar hasta los 538 Objetos y cómo llegar al Holder 2538 y final. Todo esto puedes consultarlo aquí y más te vale valorarlo porque me ha costado mucho dar con ello.

17 oct. 2016

Show don't tell y la inmersión de Buero Vallejo

Cuando estudiaba Lengua y Literatura en Bachillerato tuve una profesora fantástica. Era una de esas personas que hablan de la literatura con tanto entusiasmo que consigue atraparte en sus palabras y desear leer todos los libros que comenta

Pues en una de esas clases estaba cuando surgió el tema de Buero Vallejo y su teatro. Quedé enamorado de ese hombre con apenas unas frases. De camino a casa pasé por la biblioteca y cogí una recopilación de sus obras. Desde entonces, es uno de mis dramaturgos favoritos y te voy a contar qué es lo que me gusta tanto de él.


SHOW DON'T TELL 
Y LA INMERSIÓN DE BUERO VALLEJO

Buero Vallejo y los efectos de inmersión

Antonio Buero Vallejo fue un dramaturgo de gran importancia durante la España del siglo XX. Durante su vida tuvo que lidiar con el franquismo; se afilió al Partido Comunista, fue encarcelado y condenado a muerte. No fue hasta 1946, cuando consiguió salir de la cárcel, que empezó a valorarse su teatro (muchas veces censurado por el régimen), ganando el Premio Lope de Vega en 1948. Tras la muerte de Franco, se le reconoció su trabajo con el Premio Cervantes (1986) y con el Premio Nacional de las Letras Españolas (1996). 

Los temas de sus obras muchas veces estaban inspirados en su propias vivencias, como es el caso de La Fundación inspirada por su estancia en la cárcel. Por supuesto, abunda en su teatro una crítica social importante (siempre camuflada para evitar la censura).

Pero lo que caracteriza al teatro de Buero Vallejo (y lo que me fascinó en aquella clase de Literatura) fue su simbolismo y los efectos de inmersión. De esta forma consigue escribir un teatro que involucra al espectador (o al lector) en la narración, lo introduce de lleno en la piel de los personajes. 

El espectador deja de ser algo ajeno a los personajes: no solo observa la obra, sino que, mediante diferentes técnicas, Buero Vallejo consigue empaparle de la misma sensación que tienen los personajes que se mueven en el escenario. 

Te voy a poner el ejemplo que más me gusta. En Ardiente oscuridad, el protagonista es un ciego que se queja de la injusticia de no poder ver:

IGNACIO.- ¿Ciegos de qué? 
CARLOS.- (Vacilante.) ¿De qué? 
IGNACIO.- ¡De la luz! De algo que anhelas comprender… aunque lo niegues. (Transición.) Escucha: yo sé muchas cosas. Yo sé que los videntes tratan a veces de imaginarse nuestra desgracia, y para ello cierran los ojos. (La luz del escenario empieza a bajar.) Entonces se estremecen de horror. Alguno de ellos enloqueció, creyéndose ciego…, porque no abrieron a tiempo la ventana de su cuarto. (El escenario está oscuro, solo las estrellas brillan en la ventana.) ¡Pues en ese horror y en esa locura estamos sumidos nosotros!... ¡Sin saber lo que es! (Las estrellas comienzan a apagarse.) Y por eso es para mí doblemente espantoso. (Oscuridad absoluta en el escenario y en el teatro.) Nuestras voces se cruzan… en la tiniebla.

Buero Vallejo nos ha dejado a ciegas. Nos deja con esa angustia de no saber dónde estamos, ni de dónde nos habla Ignacio. Sus voces nos llegan flotando en la tiniebla que es la ceguera. Sentimos su desesperación de la misma forma que él la siente: no vemos nada. 

Un efecto que, aún hoy, sigue poniéndome la piel de gallina. 

El auge de la inmersión y La Fundación

Buero Vallejo usa su efecto de inmersión para introducirnos en la historia. Una realidad virtual, como si nos pusiéramos unas de esas gafas que ahora están tan de moda. 

Creo que su mayor nivel de inmersión se alcanza en La Fundación. En ella Tomás (el protagonista) trabaja junto con otros cinco personajes en la Fundación, un lugar colorido, con buenas vistas... Sin embargo, algo en la forma en la que se comportan los otros personajes y en las extrañas interacciones con el exterior hacen ver al espectador que algo no marcha bien. Cuando finalmente te das cuenta de que [Spoiler] Tomás sufre alucinaciones y está en la cárcel [Spoiler], Buero Vallejo ha conseguido hacerte dudar de tu realidad (igual que Tomás duda de la suya). 

Al mismo tiempo nos muestra la complejidad de la mente de los personajes, de sus múltiples capas. Y para ello utiliza algo que es muy recurrente en su teatro: personajes que evolucionan a lo largo de su obra y que suelen presentar alguna tara física (ceguera) o mental (locura).

"Todos estos recursos están muy bien en teatro, pero ¿de qué me sirve a mí si escribo una novela?", te preguntarás. Pues de la obra de Buero Vallejo se pueden extraer todos estos puntos:

1. Consigue que el lector empatice con tus personajes

Si quieres que tu libro enganche, debes tener grandes personajes, realistas y con miles de matices. No nos valen los clichés ni los personajes planos en este aspecto. Queremos personajes que tengan taras, que tengan problemas, fallos, inseguridades. 

Ese tipo de cosas que tan fácilmente surgen en el teatro de Buero debes incorporarlas a tu novela. Elimina a las Mary Sues

Busca el nexo de unión entre tu lector y tu personaje. Dale razones a sus acciones. Ya que hablamos de teatro puedes utilizar el Método de Stanislavski para hacer personajes más creíbles.

Además, algunas de las obras están claramente contadas desde la perspectiva de un personaje en concreto. Esto, en narrativa, supondría contarlas en primera persona, de forma que es mucho más fácil contar su visión del mundo y que el lector capte todos los matices de la personalidad del personaje.

2. Simbolismo y double coding

Mediante los diferentes iconos, símbolos, que utiliza en sus obras, Buero consigue transmitir un mensaje. Puedes quedarte con la ceguera simplemente, o hacer una segunda lectura y comprender que esta solo es una metáfora de las taras humanas. Si los humanos nos damos cuenta de que en realidad muchas de las cosas nos pasan desapercibidas, de que no lograremos comprender la mayoría de las cosas, de que estamos ciegos ante el misterio de nuestro ser y del mundo, entonces estaremos sufriendo la misma angustia que Ignacio. Y nos molestarán los millones de Carlos que se nos crucen diciendo que debemos ser felices en nuestra ceguera. 

Esta doble lectura, este mensaje cifrado que hay detrás de la historia que todos pueden entender me recuerda al double coding que tan bien explica Gabriella. Si conseguimos que nuestros textos sean capaces de transmitir dos mensajes estaremos dotando de gran valor a nuestra obra.

3. Haz que el lector sueñe


Mmmm... algo así, pero sin CGI

Haz que el lector no tenga más remedio que sentirse en la escena. Que sienta lo que sienten los personajes, que huela, que toque lo que hay allí. Haz que tu lector caiga en una especie de ensoñación, que olvide que está leyendo un libro.

Para ello debes tener cuidado y mantener la lógica interna de la historia, más aún si se trata de una novela fantástica o de ciencia ficción. Debes crear un hechizo verosímil. 

Si consigues hacer una historia verosímil, harás que tu lector apague esa parte crítica de tu cerebro. Este fenómeno, que es el sueño deseado de todo escritor, se denomina suspensión de la incredulidad.

4. Show, don't tell (muestra, no cuentes)

Este es uno de los puntos más importantes de la narración. Si lo que escribes se ciñe solo a describir sin fin a los personajes, a las escenas, al final consigues un texto aburrido

Aquí, Buero no nos dice que un personaje está loco, nos lo muestra. No se limita a contarnos la angustia del que no ve, sino que nos sumerge por completo en las tinieblas. 

Pues eso es lo que debemos hacer con lo que escribimos. Y, para ello, traigo una recopilación de 5 trucos para asegurar que muestras en lugar de contar.

Usa un ejemplo


(Dalila de Escribiendo Ruido)


En su artículo, Dalila nos lo pone fácil esto del "Show, don't tell". Cuando vayas a contar algo, hazlo con un ejemplo. Me explico: no me cuentes lo que pasa de forma genérica. En lugar de ello, muéstrame una escena diaria en la que esto ocurra:

Tell: 
María estaba harta de tener que ir al trabajo. Su jefe, Daniel, le daba arcadas. Sabía que la había contratado solo con intención de acostarse con ella y eso la hacía sentir incómoda.

Show: 

María permanece de pie tomando nota de todo. Siente la mirada de Daniel clavándose en sus curvas igual que siente los tacones clavándose en sus pies.
—María, ¿podrías coger la grapadora del tercer cajón? —La voz suena casi ansiosa, como aquella sonrisa que sobresale por la comisura derecha de sus labios.
Temiendo que sus tacones terminen de destrozarle los pies, María se inclina y abre el cajón más bajo de la estantería. Tras ella, oye el sonido de la silla del despacho y sabe que Daniel se ha agachado ligeramente, disfrutando de las vistas de su culo. Cierra rápido el cajón y se incorpora como un resorte, tratando de aguantar las ganas de graparle la cara a aquel gilipollas. "Solo dos meses de hipoteca más", se dice.
Cuando le tiende la grapadora, Daniel la agarra de la mano y la atrae. El aroma a Varon Dandy se le clava en el cerebro y tiene que hacer un verdadero esfuerzo por contener una arcada.

De esta forma enriquecemos el texto y nos permite también decir que solo trabaja allí para poder pagar la casa. Y no lo hemos contado, sino que lo mostramos con un ejemplo.


Sustituye los verbos "ser" y "estar" por acciones

(Yolanda de Tinta al sol)

Este truco que cuenta Yolanda me parece muy útil y muy fácil de aplicar. Revisa algún texto, el que quieras, y busca dónde has escrito los verbos "ser" y "estar". No tengas en cuenta el uso de "estar" refiriéndose a una situación física, sino al estado en que se encuentra el personaje. 

Estoy seguro de que ya has encontrado varios ejemplos de "Javier es alto", "estaba totalmente aburrida", "la habitación estaba desordenada"... No quiero que me digas que la habitación está desordenada, muéstramelo diciéndome que un calcetín sin pareja cuelga del reposacabezas, un par de pantalones sucios te impiden abrir la puerta del todo, un sándwich a medio masticar está encima de unos papeles manchados encima de la mesilla... 

En lugar de decirme que el personaje está nervioso, pon una acción. Dime que mueve inconscientemente la pierna debajo de la mesa, que se muerde la uña del dedo índice mientras lanza miradas continuas a la puerta de la cafetería. 

Si lo haces así, te puedo asegurar que tu lector es lo suficientemente inteligente como para deducir que está nervioso y que está esperando que algo entre por aquella puerta. Haz como Buero y muestra pinceladas para conseguir la inmersión del lector en la escena.


Especifica

(Joe Bunting de The Write Practice

Este truco solo es aplicable si no tienes límite para escribir. Si estás escribiendo un relato (más aún si es un microrrelato), entonces olvídalo. Sin embargo, para una novela es el truco perfecto, pues te permite además ampliar el número de palabras útiles

Ya te habrás dado cuenta con los dos consejos anteriores, que parte del mostrar supone decir cosas concretas, acciones (por ejemplo). Justo eso es lo que quiere decir este truco. Alarga la explicación, muéstrame por qué está triste, sé específico:

Tell: 
Me sentía muy triste aquella mañana. 

Show: 
Al despertar, aún sentía los ojos cargados de la noche anterior. Los kilómetros de sábanas a mi izquierda me recordaron lo vacía que estaba la cama. Cerré los ojos, sumiéndome en la oscuridad y me abracé las piernas bajo la manta. La humedad que manchaba la almohada me resultaba incómoda, pero necesitaba llorar, llenar quizá así el hueco inmenso que quedaba en aquella cama que no estaba diseñada para una sola persona.
Cuidado con no caer en la verborrea. 


Usa la opinión de otros

(Gabriella de Gabriella Literaria)

Más importante que definir un personaje, es dejar que otros personajes lo definan por ti. Da mucha más información, es mucho más claro y es mucho más eficaz. Y no aburres al lector con descripciones interminables. 

Este truco que menciona Gabriella es muy útil. Más aún cuando el narrador está en primera persona. ¿De verdad nos fiamos de las descripciones que hacemos de nosotros mismos? No, siempre están sesgadas por nuestros prejuicios (o nuestro exceso de amor propio). 

Si es otro personaje el que define al protagonista estaremos dando información de los dos, tanto de quien define como del que es definido. Todo un chorro de información mostrado en lugar de contado.


¿Puede verlo la cámara?

(Rose de Writer Digest

Revisa tus descripciones y hazte esta pregunta: ¿puede verlo la cámara? Cuando describimos algo podemos hacerlo de forma contada o mostrada. La contada es aquella que el lector tiene que asumir porque sí, porque nosotros como escritores se la hemos dicho. Si describimos algo de forma mostrada, le estamos dando pruebas al lector para que nos crea. 

Hay muchas cosas que una cámara no es capaz de percibir (las emociones, por ejemplo), pero sí capta el reflejo de ellas. Y es mucho más útil mostrar ese reflejo, esa manifestación física, que contar algo sin darle pruebas al lector.

Tell: 
Verónica condujo entre los altos árboles que rodeaban a la carretera. Un pequeño bosque amenazado que luchaba por sobrevivir. 

¿Cómo sabemos que el bosque está amenazado? De ninguna forma, no hay ninguna muestra de ello. El narrador nos lo ha contado y nos lo tenemos que creer a ciegas. Prueba a exponer hechos ante la cámara:

Show:
Verónica condujo entre los altos árboles en aquella carretera que subía hacia la montaña. Desde arriba se podía observar las hectáreas de tierra asolada, una franja de estéril color marrón y gris que separaba la ciudad del bosque. Antes de que la carretera girase, Verónica alcanzó a ver como dos árboles caían a plomo. Peso muerto. Otra sentencia a aquel bosque amenazado que luchaba por sobrevivir.
Por supuesto hay muchos elementos que una cámara no capta y que son también una parte importantísima para mostrar. Así que a este truco habría que añadirle los olores, los tactos... Escribir con los cinco sentidos es también una forma genial de mostrarle al lector qué está ocurriendo. Igual que Buero Vallejo describe en La Fundación la peste que huele Tomás y que resulta ser tan importante para la historia. 


Si consigues montártelo bien, tendrás a los lectores caminando por los escenarios de tu novela.

Creo que con todas estas herramientas y trucos ya tienes suficiente para hacer que tus textos nos muestren la historia y no nos la cuenten. Si tienes tiempo, te recomiendo echarle un ojo a la obra de Buero Vallejo y tratar de trasladar sus efectos de inmersión a tus textos. Aunque leer teatro no sea a lo que estás acostumbrado. 

¿A qué estás esperando? Corre, vete a escribir.

Y haz que tus lectores se sientan inmersos en tus palabras.

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10 oct. 2016

La literatura versión Coca-Cola

En las novelas encontramos a veces argumentos que se repiten. Aparecen personajes repetidos (o que son un calco el uno del otro), guiños y bromas que han perdido la gracia de la cantidad de veces que se han hecho...

De hecho, no es nada raro encontrar críticas destacando que un argumento es un tópico detrás de otro tópico, que los personajes y las escenas son un cliché con patas, que corre libre y sin control por las páginas del libro. Y no son libros con pocas ventas necesariamente. Algunos de los libros más vendidos pecan (en el caso de que esto pueda considerarse un pecado, visto lo bien que se venden) de este tipo de cosas. 

Pues bien, si la gente se queja y aun así estos libros y estas cosas siguen apareciendo, ¿cuál es el problema? ¿Por qué sigue ocurriendo? Tranquilo, que yo tengo la respuesta: es por la versión Coca-Cola de la literatura.

La literatura versión Coca-Cola

LA LITERATURA VERSIÓN COCA-COLA

Las 5 bebidas más vendidas del mundo

Buscando por ahí (en una de esas cosas raras que a veces me da por hacer), encontré la lista de las 5 bebidas más vendidas y hubo algo que me llamó mucho la atención. Pero antes de ello voy a dejarte la lista aquí:

1. Coca-Cola
2. Coca-Cola Light
3. Pepsi
4. Red Bull
5. Nescafé

Dime que no es curioso, ¿eh? Los tres primeros sabores son muy parecidos. Los dos primeros, de hecho, no son más que la versión con edulcorantes no azúcares y la versión normal de la misma bebida: Coca-Cola.

Hasta ese mismo instante no me había dado cuenta de lo muchísimo que se consume Coca-Cola en el mundo. A ver, no pienses que soy idiota, por supuesto que sé que se consume mucho. Pero estoy hablando de que ocupa los dos primeros puestos de bebidas más vendidas a nivel mundial. ¿Sabéis cuántos litros de Coca-Cola son esos? Pues yo tampoco, pero lo busco. Se venden actualmente más de 1.900 millones de Coca-Cola al día. ¡AL DÍA!

Haciendo una media entre los diferentes formatos (lata, botella de 2L, etc.) supongamos (para redondear y facilitar los cálculos) que son 1.900 millones de litros de Coca-Cola al día. 693.500 millones de litros al año. Sinceramente no soy capaz de concebir tanta Coca-Cola junta. 

¿Y qué tiene que ver todo esto con la literatura? Calma, calma, que ya llegaré. 

Is this real life or is this just Fantasea?
Algo así, pero con Coca-Cola.
Aunque Fanta también es propiedad de Coca-Cola, así que lo mismo la imagen vale.

Empecé a buscar por más sitios, e incluso encontré estudios que indicaban que la gente elegía Coca-Cola o Pepsi por encima de otras bebidas en estudios hechos a ciegas. De forma inconsciente siguen eligiéndolo, porque le gusta, porque están acostumbrado a él y lo prefieren.

Pero a lo largo de los años van saliendo sabores más interesantes, más originales, diferentes. Incluso la propia marca Coca-Cola innova (más o menos, con la Coca-Cola al limón...). Entonces, si existen bebidas diferentes que pueden ser de nuestro gusto, ¿por qué se consumen menos?

La costumbre y nuestro sabor "favorito"

Nos acostumbramos a un sabor. Es un sabor que nos gusta, quizá lo tengamos asociado de forma inconsciente a ciertos momentos y por eso siempre lo pedimos... Da igual, el caso es que al final siempre pedimos lo mismo. Si vas al mismo bar cada día seguro que en algún momento el camarero (si es avispado) te preguntará: "¿Lo de siempre?".

No importa que haya otros sabores que nos gusten, que terminamos eligiendo la Coca-Cola, al que estamos acostumbrados de toda la vida.

Y si no me crees, haz la prueba en una heladería. Tienes cien sabores y muchos seguro que te parecen atractivos. Te llevas diez minutos mirando todos los sabores, leyendo los carteles y preguntándote si el helado artesanal de higo chumbo estará tan bueno como parece (te puedo decir yo que sí, que lo está). Pero al final, ¿sabes lo que eliges? ... ¡¿Cómo que Coca-Cola?! No, hombre, no. ¡Chocolate! Eliges el mismo helado de chocolate que llevas comiendo años

Sí, es cierto que a veces probamos cosas nuevas. Tú y yo y todos. Hay gente con más tendencia a arriesgarse y probar cosas nuevas, y otros que suelen pedir lo de siempre y como mucho te piden un sorbo de eso tan raro que te has pedido. Pero todos, sin excepción, tenemos un sabor favorito, aquello que consumimos preferentemente.

Pues algo así nos pasa con los libros. 

Nuestro sabor literario favorito

Llega un momento en el que encuentras un género que te gusta. Un estilo, un autor. Da igual lo que sea, pero una vez que encuentras ese algo que encaja con tus gustos, pides más. Vuelves a comprar otros libros de ese autor, de esa temática, libros que se parecen, que tienen el mismo estilo... y, aunque haya miles de libros (a veces mejores) que podrían gustarte, volvemos a elegir nuestra Coca-Cola

No nos gusta arriesgarnos como lectores.

Preferimos ese libro que estamos seguros que va a gustarnos, y no hay nada de malo en tomar Coca-Cola. Excepto el hecho, quizá, que lo mismo no descubres que 7Up (esa novela más rara que has escuchado que está bien) también puede encantarte. 

A los editores tampoco le gusta arriesgarse. Por eso, cuando algo tiene éxito, afloran mil libros exactamente iguales, porque los editores ven fácil su venta ya que siempre habrá un público que siga pidiendo la Coca-Cola que esté de moda en ese momento. 

Por ejemplo. Cuando salió, El Código Da Vinci fue un exitazo. Automáticamente surgieron cientos de libros sobre conjuras religiosas en el mismo todo y con líneas argumentales similares. Igual ocurrió con Los Pilares de la Tierra (la gente después se leía La Catedral del Mar, que la vendían como una historia similar) y ya te conté la que se lió con Crepúsculo

Al fin y al cabo, Coca-Cola tiene unas 7000 empresas que la copian repartidas por el mundo.

Coca-Cola de Bacon Light
Y podrán copiar a la original, pero nunca podrán copiar las cosas raras que saca.
Como esta Coca-Cola de Bacon Light. Aunque juraría que es más falsa que un billete de 7€.

El caso es que todo esto provoca que al final aparezcan mil libros con argumentos similares, con el mismo topicazo repetido hasta la saciedad, con personajes calcados: el chico malote, la chica insegura... ¿quién no los conoce?

Ese tipo de libros que salen "en serie" es a lo que me refiero con el término Literatura Coca-Cola, aunque también hablo de ella cuando alguien se afianza a un género en concreto, a un gusto, a un sabor concreto.

Beber Coca-Cola no es malo

Pese a todo lo que he dicho, podrías pensar que estoy criticando a la literatura versión Coca-Cola. Nada más lejos de la verdad. 

Quizá sí que critico al editor que se aprovecha del momento, vale. Pero no critico a la gente que se afianza a un tipo de historia, a un género específico y que quiere disfrutar de su lectura. Nos gusta reconocer patrones, así que las pequeñas variantes que cada historia incorpore quizás sean suficiente para ese lector. Yo, por ejemplo, me leo los libros de Dan Brown. Todos tienen exactamente el mismo esquema, pero me gustan. Sí, sufre de infodumping. Pero me gusta incluso sabiendo que no es el mejor libro del mundo.

Por supuesto no critico al lector que (también como yo) sigue comprando todos los libros de su escritor favorito porque sabe que le van a gustar sí o sí. ¿Cómo voy a criticar eso? ¡Sería absurdo! No hay nada más importante para un escritor que conseguir un fan que compre los libros que escribe. No, por dios.

Lo que sí quiero es hacerte reflexionar y pensar en si, de vez en cuando, no te interesaría leerte una novela que se salga de tu zona de confort. Una novela que no sea fácil de leer o de un género que no estés acostumbrado. 

Una novela transgresora. Una novela diferente. Una novela que en otras circunstancias no leerías. 

A veces puedes encontrarte verdaderas joyas y quizás descubras que, aunque te gusta la Coca-Cola, también puedes disfrutar de otras bebidas.

¿Y si es todo paranoia mía?

Para que veas lo que me da por pensar cuando veo un ranking de las bebidas más vendidas del mundo. Aunque... espera un segundo... ¡hay otra cosa que tienen en común las 5 bebidas más vendidas! Fíjate bien, ¿no lo ves?

Son bebidas estimulantes. ¡Todas ellas! El Red Bull con la taurina; el café y las bebidas de cola con la cafeína. También podríamos sacar una buena conclusión de esto, ¿no?

A la gente no le gusta dormirse. Queremos estar espabilados, queremos cosas que nos den vida, que nos estimulen. Así que en realidad supongo que lo importante es eso, encontrar un libro que te ayude a mantenerte despierto, un libro que te enganche. 

Así que no lo dudes. Lee y disfruta de cada libro que te llene de vida.

Y escribe libros con la mejor cafeína para tus lectores.


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