29 mar. 2016

Estética y simbología: ¿cómo pueden ayudarte como escritor?

Para los que no me conozcan mucho, soy una persona un poco extraña. Por ejemplo, en ocasiones tengo una ligera sinestesia con la gente. Es decir, en mi caso, asocio a gente que conozco con animales, colores... Tengo una amiga que para mí es un pigüino, otra es un dálmata, otro es una tortuga, otra amiga me recuerda a hadas...

Y esto mismo me ha terminado pasando un poco con los blogs que sigo y leo a menudo. Por poner algunos ejemplos, a Gabriella Campbell la asocio con el color celeste que marca detalles en su página. Cuando veo ese color en otros sitios, me acuerdo de ella. Es como una pequeña campaña de marketing que se me ha quedado grabada en el subconsciente. 

Dándole vueltas a esto no dejaba de pensar, ¿tan importante es tener una imagen, algo que sirva de referencia para que la gente, nada más verlo, nos recuerde? Y poco a poco fui gestando la entrada de hoy, hilando ideas sobre la estética y la simbología y su utilidad para los escritores. 




ESTÉTICA Y SIMBOLOGÍA: 
¿CÓMO PUEDEN AYUDARTE COMO ESCRITOR?

La estética de un blog

Me encanta entrar en un blog que sea uniforme. Cuando veo que está ordenado, que suele mantener siempre la misma estructura, la misma letra en los post... me gusta, me hace sentirme cómodo. Lo dice mil veces Ana González Duque con el ejemplo de Zara en rebajas: ordenan las cosas de nueva temporada y no el resto para que nos veamos atraídos por ellas. A los humanos nos gusta lo ordenado, disfrutamos con patrones (incluso cuando no nos damos cuenta de que están ahí). 

Siguiendo con Ana González Duque, ella tiene dos blogs: El Fogón y Marketing Online para Escritores. Cada blog tiene una imagen de cabecera (lo que de alguna forma ya me ayuda a recordarlo) y un estilo y unos colores diferentes. Cada blog es homogéneo consigo mismo, pero diferente del otro. Y funcionan bien. 

Igual me ocurre con el blog de Eduardo Norte. Cuando pienso en él, automáticamente se me viene a la cabeza o el conejo que tiene en Twitter o los pájaros que tiene en su blog (dicho sea de paso, me encanta la estética de su blog, me parece preciosa). 


Estética en la literatura

Si trasladamos la idea de la estética a la novela o a la literatura, hay mil cosas en las que podríamos fijarnos: tipografía, cubierta, ilustraciones...

Dándole un poco vueltas al asunto he terminado por separar la estética de una historia en dos, a ver qué te parece: la estética interna y la estética externa. 

Venga, que te las explico. 


Estética interna: la ambientación

Cuando leo un libro, soy de los que sufre una especie de ensoñación: dejo de ver las palabras, de sentir el salón, el sofá o donde sea que esté... y veo el mundo, al protagonista, huelo el aire, siento el calor o el frío del lugar. Yo estoy allí. 

Si una historia está bien escrita, si las descripciones son adecuadas, hay un momento en el que percibes todo ese mundo interno como una realidad. Esto, que no deja de ser la atmósfera o la ambientación, a veces tiene una estética concreta asociada. A veces hay cosas concretas, sitios concretos o situaciones concretas que aportan un cariz estético. 

Te pongo un ejemplo: Rocavarancolia, la ciudad de milagros y portentos, en El Ciclo de la Luna Roja de Jose Antonio Cotrina. Las ruinas, el caos, la tensión que habita en la calma asesina de la ciudad. Todo tiñe las escenas de un tono concreto, como si fuese un filtro de Instagram (por así decirlo). Asocias esa estética a la ciudad: Rocavarancolia es polvo y fuego, es podredumbre y grandeza. 


Mirad Rocavarancolia en guerra.
Bueno, en realidad es Valencia en Fallas.
(desconozco el autor =S)
Por supuesto, no es el único caso de una estética utilizada dentro de un libro. En un sentido más literal de la estética está el Capitolio de los Juegos del Hambre de Suzanne Colins. Las ropas estrafalarias, los maquillajes imposibles, los peinados rocambolescos... Crean un ambiente. La estética del sitio te permite conocer el ambiente que se respira allí, repleto de superficialidad, falsedad... 

Todo esto es más fácil de visualizar cuando se combina con ilustraciones (o directamente en una novela gráfica). Pensad en Alicia en el País de las Maravillas, en la locura del mundo subterráneo y en cómo todo en ese sitio crea esa estética loca, colorida y a veces un poco inquietante. El añadir ilustraciones al libro favorece la creación de esa estética y ayuda al lector a ver ese mundo

Sin embargo, las ilustraciones podrían ir mejor enmarcadas en la siguiente parte. 


Estética externa: el libro y el merchandising

La estética externa es el aspecto visual. Olvidemos la historia, olvidemos la ambientación. Ahora nos centramos en lo físico, en la tipografía, en la encuadernación, en los colores elegidos... 

Un artículo de UnoEditorial hace una recopilación de una encuesta para saber si la gente se ve influenciada o no por una portada para comprar un libro. Básicamente, la mayoría dice que no compran un libro basándose en la portada, pero que un libro con una portada poco profesional les hace pensar que el contenido del libro en sí puede que tampoco esté tan cuidado. La portada, la apariencia, es como una primera impresión. Puede que conozcas a la persona y descubras que es maravillosa, pero si algo en su apariencia, su postura, su gesto, te hace sentir inseguro o incómodo quizás no le des ni esa oportunidad.

En el tema de la presentación es importante también elegir colores que combinen. Además, hay algunos colores que se asocian, de forma subconsciente a cosas concretas. MarketingDirecto tiene un artículo en el que revisan el papel de los diferentes colores y su efecto en las ventas. Yo me quedo con la parte del artículo en la que explican cómo algunos colores se han asociado a algunas temáticas. Te explico la relación que establecen:

— Amarillo: optimismo y juventud
— Rojo: energía. Se usa en temas de liquidación, rebajas...
— Azul: confianza y seguridad. 
— Verde: asociado a la salud y al relax. 
— Naranja: color agresivo que se una para llamar la atención. 
— Rosa: romántico. 
— Negro: elegante.

Pero si hay algo indudable hoy en día en los libros que tienen éxito es la presencia de símbolos. Sobre todo en la novela juvenil. Si hacemos caso del repaso de las 10 "franquicias" de libros más exitosas que ha recopilado Entrepreneur podemos ver que todas tienen un símbolo o varios que son fácilmente reconocibles (sólo voy a poner las sagas o franquicias de Fantasía o Ciencia Ficción, me salto cosas como Cincuenta Sombras, que no pega mucho en este blog): 

Harry Potter: escudo de Hogwarts y de las casas, el símbolo de las reliquias de la muerte. 
Los Juegos del Hambre: el Sinsajo. 
Divergente: los símbolos de las facciones. 
Crepúsculo: la manzana. 
Canción de Hielo y Fuego: los símbolos o emblemas de las diferentes casas. 
El Señor de los Anillos: el anillo, lenguaje élfico, el colgante de Arwen...
Las Crónicas de Narina: el armario, el león...
Star Wars: R2D2 y C3PO, el casco de Darth Vader...

Todos estos símbolos ayudan de alguna forma al marketing de las novelas. El hecho de que todo un libro o una saga quede representado en un símbolo significa que, a quien le guste, puede tener algo con ese símbolo. Nos gusta tener cosas de ese estilo. Se llama merchandising, no te hagas el loco. Yo tengo mi camiseta de las Reliquias de la Muerte, por ejemplo. 

De esta forma ya no solo se llama la atención con la portada o con las ilustraciones, sino que se hace publicidad cada vez que alguien lleva una camiseta, una funda de móvil, un llavero, un colgante, una taza, cualquier cosa que se te ocurra (seguro que hay de todo si te lo propones y la saga tiene media fama).


Mirad qué preciosidades de la tienda de Pottermore.
Podéis regalarme la que queráis. 
Y hasta aquí mis pensamientos sobre la importancia y la influencia de la estética y los símbolos en la literatura (y una pequeña parte en los blogs). Vivimos rodeados de símbolos: el de Coca-Cola, el de El Corte Inglés, todas las marcas de ropa... ¿por qué iba a ser diferente un libro o un blog? 

Si se te ocurren más ejemplos de libros con símbolos chulos, puedes decírmelo en un comentario o mediante un mensaje en Twitter. Yo encantado, ya lo sabéis. 

Por cierto, en breves estoy estrenando cabecera del blog, diseñada y dibujada por una gran amiga (si me da permiso, pondré su nombre). ¡Yo también tendré mi propio símbolo!

21 mar. 2016

Dioses fantásticos y dónde encontrarlos

¡Hola de nuevo! Para tu información estoy escribiendo esto el Sábado de Pasión, a las puertas del comienzo de la Semana Santa. Había pensado en decirte que habrá que santificar las fiestas y despertar nuestras pasiones en este Sábado -cejas, cejas-. 

Pero, claro, es que cuando tú lo leas ¡ya no será Sábado de Pasión! Así que nada, esa idea quedó descartada por completo. No es posible escribir una entrada basándose en un día concreto, al menos no esa. Eso de depender de la Semana Santa no ha sido buena idea. Pero es que las vacaciones coinciden y muchas otras cosas en la sociedad están establecidas según la religión. 

¿Cómo puede ser la religión tan importante? 

¡Ah, ya! Por aquello de que Dios decide el destino de las personas y del mundo. Es lo que tiene ser todopoderoso y omnipresente... Casi parece un individuo de una civilización tipo V de la escala de Kardashov.

Que los dioses (o Dios, o la Diosa, o whatever), en el caso de existir, serían increíblemente importantes es innegable, y por lo tanto es comprensible que la vida de muchas personas gire en torno a ellos o que se vean tremendamente influenciadas por su existencia. 

También ocurre eso en los libros, ¿no? ¿Cuántas historias tienen dioses buenos, despiadados, superiores, todopoderosos,...? Dioses que en definitiva terminan interfiriendo en la vida de los protagonistas y del mundo o del universo. Los dioses terminan siendo en muchos casos un elemento más de la historia, personajes con tanto peso como cualquier otro, con deseos e intenciones. 

¿Qué te parece si les damos un leve repaso a estos dioses? 



DIOSES FANTÁSTICOS Y DÓNDE ENCONTRARLOS

Las diferentes religiones de Poniente

La obra (aún inacabada) de George R.R. Martin nos presenta una sociedad compleja y muy realista, con personajes que viven en una increíble escala de grises. Y como fiel reflejo de la realidad, tiene varias religiones con diferentes dioses

Hay una religión principal, la Fe de los Siete, donde se venera un solo dios con siete aspectos diferentes: Padre, Guerrero, Herrero, Madre, Doncella, Vieja y Desconocido. Pero la existencia de esta religión principal no impide la existencia de estas creencias, como la fe en los Antiguos Dioses tan característica del Norte, muy parecida a las religiones animistas que precedieron al cristianismo en nuestro mundo. ¿Veis el paralelismo? Un dios con varias facetas (cristianismo, Fe de los Siete), religiones animistas (celtas, Antiguos Dioses). 

Los siete aspectos de dios. Imagen de mustamirri.

Pero, sin duda, el dios más influyente es el Señor de Luz, R'hllor —dios de la luz, el calor y el fuego—, que se encuentra en una eterna batalla con el Gran Otro dios del frío, la oscuridad y la muerte—. No hace falta que diga cuán importantes son estos dos dioses en una saga que se titula Canción de Hielo y Fuego, ¿verdad? 

Es la eterna lucha entre...


El Bien y el Mal

El bueno y el malo. El héroe y el villano. La princesa y la madrastra. Dios y el Diablo. Se repite una y otra vez. Es una guerra que existe en cualquier libro, en cualquier historia. Aunque sea a diferentes niveles, la lucha entre el Bien y el Mal está presente. A veces se manifiesta dentro de una misma persona, cuando tiene que elegir entre lo que desea y lo correcto. A veces esta guerra es entre dioses. 

Jekyll y Hyde representan la eterna lucha entre el Bien el Mal, aspectos que conviven en una sola persona. 

Esta lucha está presente en El Señor de los Anillos y todo el universo creado por Tolkien, uno de los mundos más completos que podemos encontrar entre las novelas de Fantasía. Y por supuesto, tiene sus dioses. El Bien queda reflejado en el creador del universo, Eru Ilúvatar, cuyo poder está representado por la Llama Imperecedera. 

El Mal queda representado por Melkor (o Morgoth, "Enemigo Oscuro" como se lo llamaría después), el que fue el sirviente más poderoso de Eru Ilúvatar y que termina rebelándose. Melkor es el primer Señor Oscuro (muy anterior a Sauron) y ansía el poder de la Llama Imperecedera. 

¿Os suena de algo la historia de Dios y su arcángel más poderoso, Luzbel? Sí, hombre, el mismo que después sería conocido como Lucifer. Pues eso. 


El Cristianismo y Narnia

Aunque para referencias bíblicas tenemos a C.S. Lewis. El hijo del Emperador más allá de los Mares —dios de Narnia es Aslan, el famoso león. Aslan se entrega a la Bruja Blanca en lugar de Edmund. En consecuencia es torturado y sacrificado. Y después resucita. 

Por supuesto, las referencias de Lewis también tienen en cuenta la figura del demonio. Este queda representado por Tash, el dios venerado en Calormen, cuyo reino ha demostrado ser la antítesis de Narnia (dejaré de lado las similitudes entre los habitantes de Calormen y la estética árabe, porque me parece tremendamente racista). Tash se revela en el último libro como un ser que trae la muerte, un auténtico demonio que incluso los calormenos temen. 

Aslan resucita tras ser sacrificado. Para dejar claro el paralelismo, incluso llega a decir que también existe en nuestro mundo, pero que lo conocemos "con otro nombre". 

Lewis refleja aquí sus creencias en las que tanto calormenos como narnianos llegan al reino de Aslan si han hecho el bien, independientemente de si lo han hecho en nombre de Tash o de Aslan. 

Pero Lewis no es el único autor que repite una idea a lo largo de varios libros. 


Laura Gallego y la Diosa

Si habéis leído algo más allá de la famosa trilogía ambientada en Idhún, habréis descubierto que la figura de la Diosa es algo que se repite en varios libros de esta escritora. 

Laura Gallego discute ampliamente el concepto de Dios en Dos velas para el diablo, donde Cat, la hija humana de un ángel, busca venganza por la muerte de su padre. A lo largo de ese libro, la presencia de Dios es algo que incluso se llega a poner en duda: existen los ángeles, existen los demonios, pero ¿dónde está Dios?

Sin embargo, no es el único libro en el que el monoteísmo aparece. La Diosa aparece por primera vez en Las hijas de Tara, un muy buen libro mezcla de ciencia ficción (light) y fantasía en la que el mundo tecnológico se enfrenta a la naturaleza. En el libro se hace varias referencias a la diosa Tara, creador de todo. Laura presenta aquí una visión panteísta: Tara no es sólo creadora, Tara es todo lo que existe, toda la naturaleza, todos nosotros. 

Por supuesto, también aparece la figura de la Diosa en La Emperatriz de los Etéreos. La Diosa y la Emperatriz se manifiestan como contrapartes y, hasta el final, no parece muy claro cuál de las dos es la buena. 

Bipa y Nevado, los protagonistas de La Emperatriz de los Etéreos, caminando hacia la estrella azul que indica dónde vive la Emperatriz. Bipa puede darle vida a Nevado gracias a un ópalo con el poder de la Diosa. 

Pero claro, si piensas en Laura Gallego sueles pensar en Idhún y su increíble...


Panteón de dioses

A mí me encantan los panteones de dioses, diferentes seres que encarnan las diferentes fuerzas de la naturaleza: el agua, el fuego, la luz y la oscuridad, la tierra y el aire...

Sí, Laura Gallego tiene uno de esos panteones, pero no es el más grande. 

Uno de los que más me gustan es el panteón de dioses del Mundodisco de Terry Pratchet. La verdad es que no me he leído todos los libros, no os voy a mentir, pero están en la lista de pendientes (junto con otros dos millones de títulos). Si no me equivoco tiene 40 dioses, 10 dioses menores, 5 demonios, 2 dioses oscuros...

Muchos de estos dioses tienen parecidos, por supuesto, con dioses de las mitologías griegas y romanas. De hecho, hay libros enteros en los que aparecen estos dioses. 

Dioses griegos. Me encanta esta película, aunque falta mi favorito de los dioses: Hades. ¿Quién no lo amaría con su "Zeusíiiin"?

Este es el caso, por ejemplo, de la saga de Percy Jackson, que al fin y al cabo está protagonizada por el hijo de Poseidón. En estos casos los dioses son cada vez más parecidos a nosotros, con deseos y miedos que los humanizan.


Cuando los humanos se convierten en dioses

Hay quien juega en sus libros con la deificación de seres humanos: ¿es posible que la figura de alguien se magnifique tanto hasta considerarlo un dios? 

Este es el caso de la distopia de Aldous Huxley, Un mundo feliz. En este libro Henry Ford (sí, el de los coches) es considerado casi una especie de deidad. ¡Por Ford, si la gente hasta jura en su nombre! Más que nada porque la sociedad está basada en sus principios: producción en masa, homogeneidad, previsibilidad y consumo de bienes desechables. Si bien Ford no es considerado el Creador, sí que es adorado como creador de la sociedad existente. Incluso los años se cuentan como "después de Ford", en lugar de "después de Cristo". 

Más allá llega El Atlas de las Nubes de David Mitchell. Este libro cuenta 6 historias que transcurren desde el siglo XIX hasta un futuro post-apocalíptico (¿Año 2300?). Cada historia representa un género distinto: histórica, drama, comedia, ciencia ficción, policíaca y post-apocalíptico. 

Seré sincero. No he leído el libro (otro pendiente, sí). Pero he visto la película, una auténtica obra de arte que refleja el paso de un alma a través de las diferentes historias (escenificado con el mismo actor interpretando diferentes papeles) y con un único mensaje final, una revelación única a todas las historias (¿Se nota que es mi película favorita?).

El caso es que Sonmi 451, la protagonista de la historia de ciencia ficción, es considerada un auténtico dios en la historia post-apocalíptica. Es venerada y adorada, hasta el punto de que el protagonista no cree que sea una humana más. 

Sonmi 451 durante su vida (a la izquierda) y una estatua erigida en su honor varios cientos de años después (a la derecha). 


Los dioses extraterrestres

Si los humanos pueden ser considerados dioses, ¿por qué no otros seres? Pues claro que pueden. Y si no que se lo digan a Cthulhu y a Lovecraft. Sinceramente, apenas me he iniciado en los mitos de estos dioses de pesadilla, extraterrestes cuyo poder es capaz de volver loco a cualquiera sólo con verlo. Así que para no cagarla mucho os recomiendo este post de Jaume Vicent Bernat en Excentrya. 

Cthulhu emergiendo de las profundidades del océano.


Y hasta aquí mi repaso. ¿Se te ocurren otros dioses? Ya lo sabes, puedes dejarme un comentario o decírmelo por Twitter

¿Sabéis cuál es mi tipo de dios favorito? El Escritor. Ese que crea mundos y seres, personas e historias, ese que escribe entre líneas (como en los libros de Jose Antonio Cotrina, sí). 

Así que escribe, crea, destruye. Ejerce tu voluntad. Sé soberbio. 

Conviértete en dios. 

14 mar. 2016

Los 7 argumentos básicos de Christopher Booker

¡Madre mía, qué trabajo me ha costado escribir esto! Llevo tres días con el ordenador medio estropeado por culpa de unas actualizaciones que no se instalan correctamente... ¿Cómo? ¿Que esa historia te suena? A ti te pasó lo mismo... ¡ah! Y a una amiga le pasó algo parecido pero no exactamente igual

Pues, qué curioso que nos haya pasado la misma historia.

Vamos, es curioso porque precisamente hoy vengo a contarte los argumentos que siempre repetimos en todas las historias. Lo sé, sé que parece increíble, pero todas las historias que existen se pueden resumir en estos 7 argumentos básicos que propone Christopher Booker en su libro (The 7 basic plots). 



LOS 7 ARGUMENTOS BÁSICOS
de Christopher Booker


1. Venciendo al monstruo 

El protagonista es un héroe que debe enfrentarse a un monstruo, un enemigo o villano que tiene bajo amenaza al reino/mundo/universo...

Básicamente, este argumento se desarrollaría de la siguiente forma: 

- Se descubre la amenaza del monstruo.
- El protagonista siente la llamada para vencer al monstruo.
- El protagonista se prepara para enfrentarse al monstruo.
- El protagonista se enfrenta en una potente batalla final con el monstruo.
- El héroe vence y salva al reino/mundo/universo/etc.

Es el clásico argumento de cualquier película de terror: un monstruo que pone a los protagonistas en peligro y tienen que prepararse para enfrentarlo y vencer. 

Por supuesto la contraparte oscura de este tipo de argumento sería que no venciese el héroe, que ganase el villano, que el monstruo los devore o se haga una empanada con ellos. 

Como ejemplo tenemos la segunda parte de Memorias de Idhún, Tríada, donde Jack, Kirtash y Victoria tienen que prepararse como elegidos para vencer a Ashran, el nigromante que ha puesto en peligro Idhún. También se refleja en los cuentos clásicos, en los que el príncipe debe derrotar al dragón para salvar a la princesa (o vencer a Bowser para salvar a Peach, si hablamos de Super Mario). 


2. De la pobreza a la riqueza

El protagonista es alguien pobre, común, oprimido, pero con la capacidad potencial de hacer grandes cosas. La historia nos muestra cómo se supera y consigue alcanzar sus metas y desarrollar todo ese potencial. 

El argumento entonces tendría más o menos el siguiente esquema:

- Se nos presenta al protagonista en ese ambiente miserable.
- El protagonista consigue un éxito inicial (aumenta su estatus, consigue parte de sus metas...). En ocasiones conoce el amor (de alguien que estaría totalmente fuera de su alcance en su situación de miseria anterior). 
- Crisis: el protagonista pierde lo que ha conseguido o se separa de la persona a la que ama. 
- El protagonista descubre su verdadero poder o capacidad, se enfrenta a las adversidades (o al enemigo).
- Recupera su alto estatus/el amor de su vida, esta vez de forma permanente. 

Por supuesto hay dos contrapartes oscuras de este argumento: 
a) el protagonista no vence y lo pierde todo, generan un final dramático. 
b) consigue lo que se proponía, pero descubre que no es lo que deseaba o ha perdido algo muy importante para conseguirlo, lo que deja un final agridulce. 


Como ejemplo de este tipo de argumentos tenemos por supuesto la historia de Aladdin, que pasa de pobre a rico gracias a la ayuda del genio, con la crisis intermedia en la que lo pierde todo. 




3. La búsqueda

El héroe se embarca en un viaje para conseguir un gran premio que se encuentra en un lugar muy lejos. 

¿Cómo sería el argumento? Más o menos así: 

- Se nos presenta al protagonista en una situación de desdicha.
- El protagonista siente la llamada de la búsqueda para conseguir mejorar la situación.
- Comienza el viaje, en el que tiene que enfrentarse a una serie de pruebas cada vez más complicadas. En ocasiones se le unen una serie de aliados. 
- Antes de conseguir la meta hay un gran obstáculo final (¿Un enemigo? ¿El villano?) al que debe enfrentarse en la prueba más dura hasta el momento. 
- El protagonista vence y consigue la meta deseada. 

Como contraparte oscura tendríamos aquellos finales en los que se obtiene lo deseado, se obtiene esa meta, pero no aporta la felicidad que se pensaba (como es el caso de Moby Dick). 

Como ejemplos tenemos El Talismán, de Stephen King y Peter Straub, que nos cuenta la historia de Jack, un niño que busca el único objeto capaz de salvar a su madre del cáncer a través de nuestro mundo y los Territorios.


También se incluiría aquí El Señor de los Anillos, pese a que lo que se pretende es deshacerse de un objeto (el Anillo) más que conseguirlo.



4. El viaje y el retorno

Nos cuentan la historia del protagonista que se ve llevado a un mundo extraño, las aventuras que vive allí y finalmente su intento de volver a casa. Como consecuencia de lo que vive, el protagonista crece y se desarrolla. 

Las partes de un argumento con esta premisa serían:

- Nos muestran el aburrimiento del protagonista, abierto a vivir experiencias nuevas. 
- De alguna forma el protagonista es llevado a un mundo extraño (puede ser un mundo simbólico, no necesariamente un mundo paralelo). 
- El protagonista explora ese nuevo mundo. 
- El protagonista se ve expuesto a una amenaza debido a su presencia en este mundo. 
- El protagonista se enfrenta a esta amenaza. 
- Vence y vuelve a casa.

Como contraparte oscura hay ocasiones en las que el protagonista no se desarrolla a lo largo de la historia o volver a casa supone abandonar en el otro mundo la oportunidad de ser feliz (por ejemplo, dejando atrás a la persona amada). 


Como ejemplos de este argumento tenemos El maravilloso Mago de Oz de Lyman Frank Baum o Alicia en el país de las Maravillas de Lewis Carroll. Libros en los que tanto Dorothy como Alicia se ven arrastradas a un mundo de fantasía que termina suponiendo una amenaza para ellas (La Bruja del Oeste o la Reina de Corazones quieren matar a las protagonistas) y por eso desean volver a casa. 


5. Comedia

En mi opinión, en este punto (y el siguiente) a Booker se le va un poco. Más que nada porque la comedia es algo total y absolutamente abstracto, demasiado amplio para considerarlo un argumento. Quizás se ajusta más a un género. 

Pero bueno, Booker habla de la comedia como la historia de una comunidad dividida por el egoísmo, la frustración, las mentiras... y a lo largo de la historia la comunidad o los protagonistas avanzan hasta resolver los problemas y alcanzar la armonía. 

El argumento tendría tres partes: 

- Se nos presenta a la comunidad, protagonistas o protagonista y el conflicto (mentiras, frustración...) que puede ser causado por el propio protagonista, por otra persona o por nadie. 
- La situación empeora hasta alcanzar un momento de crisis. 
- La situación se resuelve (sale a la luz la verdad) y las relaciones se arreglan con un final feliz. 

Como ejemplos tendríamos aquí las novelas de comedia romántica, donde el conflicto sería la falta de pareja y cómo el protagonista al final consigue encontrar el amor tras un momento de crisis. 


6. Tragedia

Si la comedia se caracteriza por un final feliz, la tragedia se caracteriza por justo lo contrario. La meta no se consigue o el conflicto no se resuelve (satisfactoriamente), generando el drama final.

El argumento podría dividirse en una serie de partes: 

- El protagonista se siente incompleto y se obsesiona con un objeto de deseo que le puede otorgar placer (normalmente algo prohibido). 
- El protagonista consigue lo que quiere. 
- Las cosas se tuercen y empeoran cada vez más. 
- Finalmente, el protagonista queda "destruido" de una u otra forma. 


Como ejemplo de este tipo de argumentos están todas las tragedias griegas o las historias de Shakespeare, como Romeo y Julieta, en la que todo termina de forma trágica con la muerte de los dos enamorados.


 7. Renacimiento

El protagonista de la historia queda atrapado en una muerte en vida por un poder maligno, hasta que es liberado por otro personaje. 

Aquí Booker hace clara referencia a los cuentos como La Bella Durmiente o Blancanieves, en las que un personaje debe rescatar a la protagonista de una "muerte en vida". Yo voy a matizar y voy a decir que también puede el propio protagonista salvarse a sí mismo. 

Con el siguiente esquema quedaría esbozado el argumento: 

- El protagonista es amenazado por un poder oscuro. 
- Las cosas mejoran y todo va bien. 
- El poder oscuro vuelve y sume al protagonista en un estado de muerte en vida. 
- Alguien vence al poder oscuro y consigue traer a la vida al protagonista. 


Como ejemplo de protagonista que se salva a sí mismo está Cuento de Navidad, de Charles Dickens. Al fin y al cabo es Scrooge el que decide cambiar y mejorar, el que decide salvarse a sí mismo tras la aparición de los tres fantasmas. 


Existen otros dos argumentos más, considerados inferiores por Booker por ser muy poco comunes. Yo creo que no es tan así, pero bueno, juzga tú mismo. 


8. Misterio

El protagonista es un ente externo a un hecho horrible (como por ejemplo un asesinato) y trata de descubrir qué es lo que ha pasado. 

De forma básica el esquema sería: 

- Se plantea el hecho horrible. 
- Se presenta al protagonista y qué vinculación tiene con el hecho (puede tener una razón personal o no, siendo un investigador con relación profesional, por ejemplo). 
- El protagonista recopila una serie de información sobre lo ocurrido. 
- El protagonista resuelve el misterio, lo que suele suponer una confrontación final (con el asesino, por ejemplo). 

Como ejemplo tenemos las novelas de detectives, como Hercules Poirot de Agatha Christie. 



9. La rebelión contra el poder

En esta historia el protagonista se rebela contra la entidad que controla el mundo, obligándole a renunciar a ese poder. 

Este argumento tendría más o menos la siguiente forma: 

- Se muestra la miseria del mundo (o el protagonista) debido a este poder superior.
- El protagonista sufre un acontecimiento que lo obliga a rebelarse contra el poder.
- El conflicto aumenta hasta una batalla final.
- El protagonista consigue vencer y la entidad pierde el poder. 

Es muy típico de novelas distópicas. Como ejemplo podemos hablar de Los Juegos del Hambre de Suzanne Collins, donde Katniss se enfrenta una y otra vez al Capitolio. 



Y estos serían los 7(+2) argumentos que repetimos en todas las historias. En mi opinión... es demasiado generalista, pero viene bien para ver patrones que se repiten. ¿Encaja tu historia en alguno de ellos?

Si se te ocurren más ejemplos para alguna de los argumentos, puedes decírmelo en un comentario o en twitter.

Hay quien dice que nos gusta leer la misma historia contada de diferente forma. De esta forma nos sentimos reflejados. 

Así que haz que me sienta el protagonista de tu libro. 

Hechízame. 

6 mar. 2016

9 estructuras narrativas para contar tu historia

Llevo un tiempo que no dejo de ver novelas con prólogos alucinantes. Es lógico, supongo. El prólogo es lo primero que la gente lee (bueno, yo no, yo lo primero que leo es la última palabra del libro, y sé que no soy el único con esa manía), así que si es lo primero que vas a leer tiene que engancharte. Que un libro comience con un asesinato o con el protagonista diciéndonos que todo ha salido mal, hace que queramos saber más automáticamente. ¿Quién es el que ha muerto? ¿Por qué? ¿Qué es lo que ha salido mal? ¡Cuéntame cosas!

Y el caso es que, justo después de ese prólogo alucinante, comienza la historia con normalidad y, claro, me veo obligado a avanzar ansioso queriendo que me expliquen ese prólogo que me ha hecho comerme las uñas. 

Todo esto no ha dejado de dar vueltas en mi cabeza, una y otra y otra vez. Porque, fijándome en otros libros, cuentos, películas, series, mangas, videojuegos y cualquier otro formato en el que se pueda disfrutar de una historia, me he dado cuenta de que no todas siguen el mismo patrón, no todas las historias tienen la misma estructura. 

Pero, ¿qué tipos de estructuras podemos encontrar entonces? Pues a eso vamos hoy. 



9 ESTRUCTURAS NARRATIVAS PARA CONTAR TU HISTORIA

Érase una vez... 

Cuando era pequeño, yo era de los que le pedía a su abuela que le contase un cuento para dormir. Gracias a los dioses o a quién sea, tenía una abuela que era una gran lectora que recordaba cientos de cuentos. Y cuando no recordaba uno, se lo inventaba. 

En cualquier caso, todos los cuentos que me contaba (y que seguramente conoces) empezaban con un fantástico "Érase una vez..." llenísimo de posibilidades. La historia te presenta a los protagonistas, te plantea el nudo y se resuelve en el desenlace. Y todas acaban con la promesa del final feliz mientras comen perdices. 

Esos cuentos me gustaban y me gustan. Soy un gran amante de los cuentos clásicos, aunque he de reconocer que no les soy muy fiel. A veces flirteo con otras historias que no tienen esos patrones, esos comienzos y esos finales tan repetidos que vienen genial para la mente de un niño (a los humanos nos gustan las estructuras que podemos reconocer), pero que se quedan cortos para la de un lector un poco más adulto. 

Independientemente del principio y el final de cuento, hay historias para cualquier público que siguen la misma estructura lineal y cronológica, comenzando en un principio y terminando en un final. Esto puede parecerte una perogrullada, pero te aseguro que no lo es y voy a explicarte por qué.


Narrativa lineal, no lineal, circular e interactiva

De forma general y tratando de simplificar mucho, podemos distinguir tres tipos de narrativa:

1. Narrativa lineal: es la que más común que nos vamos a encontrar y se basa en contar los acontecimientos en orden cronológico. Aquí estarían todos esos cuentos clásicos.

2. Narrativa no lineal: el orden en que se nos cuenta la historia no es el orden en el que ocurre. El narrador (o narradores) van dando saltos hasta componer la historia completa. Una novela que va dando saltos temporales es Rayuela de Julio Cortázar (empieza en el capítulo 73, el siguiente es el 1...).

3. Narrativa circular: sigue los mismos patrones de la novela lineal, con la excepción de que coinciden el final y el principio. La historia acaba igual que empieza (que no significa que la historia comience por el final). Es por ejemplo el caso de Sam Sagaz en El Señor de los Anillos, ya que al final de la historia él sigue viviendo su vida normal en la Comarca, sin que mucho haya cambiado.

4. Narrativa interactiva: la historia avanza según las decisiones que toma el lector. Hay por tanto diversos caminos y posibilidades, con varios finales. Son un ejemplo los librojuegos de los que habla Gabriella Campbell en este artículo.

Por supuesto estos cuatro tipos básicos en ocasiones se combinan, se mezclan y crean obras geniales. También pueden interpretarse de mil formas, en función de si hay una sola historia o varias (no es igual el final para Frodo que para Sam, por ejemplo). Así que voy a intentar ampliarte un poco más las posibilidades con dibujitos, que siempre se entienden mejor (sí, los he hecho yo en Excel y Paint, pero sirven muy bien, ya verás). 


6 estructuras basadas en la pirámide de Freytag

Para explicar estos 6 tipos voy a basarme en la pirámide de Freytag. Es una estructura general que seguro que has visto en muchos sitios. Muchos la critican por poner el clímax justo en el centro, yo lo he colocado ahí por pura estética. Es decir, me da igual que el clímax esté al principio a la mitad o pegado al final. Lo que me interesa es que veas el orden de introducción, acción ascendente, clímax, acción descendente y final. 


Pues bien, basándonos en esta estructura, dependiendo de dónde comience la historia podemos distinguir:

1. Estructura cronológica: el principio se sitúa en la introducción, donde te presenta a los personajes y la situación. Es la más básica y sencilla (que no implica que sea mala). Aquí quedan englobados otra vez todos esos cuentos que he dicho ya varias veces y otras tantas historias, como por ejemplo Los Feos de Scott Westerfeld. 

2. Estructura in medias res: la historia comienza en mitad de la acción (zona 2, acción ascendente) y te va contando la introducción y lo que ha ocurrido antes a través de una serie de flashbacks, vistazos hacia el pasado que nos permiten entender el porqué de ese conflicto con el que empieza la obra. Aunque no sea un libro, creo que es muy ilustrativo el caso de El emperador y sus locuras, la película de Disney, que empieza con Kuzko ya transformado en llama, retrocede para contarnos el principio y después continúa hasta el final. 

3. Estructura basada en el clímax: lo primero que se nos presenta es el clímax de la historia. A continuación comienza con la introducción, avanza hasta llegar a ese clímax y prosigue hasta el final. Es lo que ocurre por ejemplo en algunas novelas de misterio, nos muestran el asesinato (¡a veces incluso te dicen quién es el asesino!) y el resto consiste en saber por qué se produce el asesinato y en ver cómo el detective de turno trata de resolverlo. También es un ejemplo La leyenda del Rey Errante de Laura Gallego. 

4. Estructura desordenada: este sería caso de la narrativa no lineal, en la que la historia cuenta cada parte de forma no cronológica. Se puede hacer simplemente alterando el orden de los capítulos (como en Rayuela) o mediante flashbacks y flashforwards (el único caso de historia con flashforwards que conozco es el de la serie Lost, ¿conoces algún libro que mire hacia el futuro?)

5. Estructura inversa: la historia comienza a contarse por el final y, bien van saltando hacia atrás en diferentes ocasiones para contarte qué ha pasado, bien se produce un único salto al principio de forma que toda la historia es un gran flashback. Es el caso de la trágica Moulin Rouge o de El cuento número trece de Dianne Seterfield contando la historia de Vida Winter. 

6. Estructura sin final: ¡¿pero cómo puede ser esto?! Pues sí, los finales abiertos existen. En ocasiones pueden quedar muy bien, aunque por lo general no son plato de mi devoción que se diga. Pero puede darse perfectamente una historia en la que no sepas exactamente cómo acaba (a veces porque el conflicto principal se ha cerrado y otros secundarios son los que se dejan en el aire). Es como si nos dicen que el Príncipe Felipe derrota al dragón que es Maléfica, le da un beso a Aurora y la historia acaba ahí. Se supone que despertará con el beso de amor verdadero, pero ¿y si no lo hace? 

Vale, esa serían las estructuras que surgen de una historia basada en esa pirámide. Pero, ¿y si la estructura no tiene sólo un clímax? ¿Y si no es una pirámide? Pues espera, que ahora te pongo más dibujitos. 


3 estructuras que no se ajustan (del todo) a la pirámide de Freytag

1. Estructura circular

Ya he explicado arriba lo que es la narrativa circular, donde las cosas empiezan donde acaban, a veces con ligeros cambios en los personajes o en el entorno (¿sería entonces una espiral en lugar de un círculo?). Hay quien dice por ahí, que el final de la primera saga de Star Wars iba a ser que Luke Skywalker mataba a su padre y se pasaba al lado oscuro. De esta forma, la historia habría acabado donde empieza, más o menos, con un nuevo Lord Sith atemorizando la galaxia. 
Un ejemplo de novela circular lo encontramos en Las Puertas del Infinito, la nueva novela de José Antonio Cotrina y Víctor Conde. 

2. Estructura con varios clímax
Esto es muy muy típico en videojuegos. Vas con tus héroes, te enfrentas al malo malísimo, lo vences y, cuando piensas que te has pasado un juego demasiado corto, te das cuenta de que hay otro enemigo, mucho más poderoso, mucho más fuerte y peligroso. Así se consigue relanzar la historia, con un nuevo objetivo. 
También es lo que ocurre en las sagas. A lo largo de la saga de Harry Potter, por ejemplo, hay un clímax en cada libro y la acción va en aumento cada vez más hasta culminar con la gran batalla de Hogwarts, el clímax final. 

3. Estructura con varias historias
Cada color representaría una historia. Aquí las representado uniéndose en el clímax, pero podrían colisionar durante la acción, en el final o ser totalmente paralelas y no coincidir. 
Esto amplía mucho las posibilidades, pues cada historia puede tener su clímax en un momento diferente, y la interacción entre ellas puede ser puntual o continuar juntas hasta el final del libro. Todo depende de lo que se pretenda conseguir, de cada historia concreta. 
Igual que he puesto dos historias, pueden ser varias, que vayan tejiéndose poco a poco para revelar la historia completa. 
Un ejemplo de novela con historias que van en paralelo hasta confluir es El Fin de los Sueños de Gabriella Campbell y José Antonio Cotrina. 


Y hasta aquí las estructuras que se me han ocurrido y que he encontrado buscando por ahí. Por supuesto, puedes crear una historia circular contada con una estructura desordenada. O una saga con varios clímax y que cada libro empiece con una estructura in medias res. Juega con las posibilidades.

A lo mejor me he quedado corto, ¿se te ocurre alguna otra estructura más? Puedes decírmelo en un comentario (o en twitter, o donde te apetezca).

También puedes inventarte una. ¡Eres escritor! Inventa, crea, vuelve al mundo del revés con tu historia. 

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