21 nov. 2016

Qué es un biofilm y en qué te afecta como escritor

Lo curioso de estudiar biología es que te das cuenta de que el ser humano tiene poco o nada de peculiar en comparación con el resto de ser vivos. Hay cada cosa extraña por ahí que maravillarían a cualquiera. Una de estas cosas son los biofilms.

Los biofilms o biopelículas son una de esas maravillas del mundo microscópico que, estudiados en profundidad, pueden hacernos pensar (y mucho) sobre nuestro comportamiento en sociedad. 

Nosotros, todos, vivimos en un biofilm aunque no lo sepamos. Si estás preparado para entretenerte un poco con mis teorías alocadas, solo tienes que seguir leyendo.

Qué es un biofilm y en qué te afecta como escritor


QUÉ ES UN BIOFILM Y EN QUÉ TE AFECTA COMO ESCRITOR


¿Qué es un biofilm?


Los biofilm o biopelículas son conjuntos de microorganismos (bacterias, hongos, microalgas, protozoos...) que quedan incluidos en una matriz pegajosa de azúcares (se llaman polisacáridos). El conjunto de microorganismos y polisacáridos está adherido a una superficie formando una película, una capa superficial. 

Vamos, que la palabra biopelícula se define por sí misma: una capa delgada que se forma sobre algunas cosas (definición de "película" sacada de la RAE) y está viva (prefijo "bio-").

¿Sabemos ya de qué cosa rara hablo? ¿Sí? Bueno, quizá no caigas en qué es, pero déjame decirte unos cuantos ejemplos de biofilm y verás como lo entiendes: la placa dental, la superficie resbaladiza de las rocas de los ríos... ¿Alguna vez has tenido flores en un jarrón? ¿Has visto la marca de color marrón que se queda en el jarrón a la altura a la que estaba el agua cuando la quitas? Exacto, un biofilm.

Los biofilms están en todos lados. Y pueden ser utilísimos (algunos se usan para descontaminar aguas residuales, por ejemplo) o terribles (muchos están asociados a enfermedades); pero lo realmente importante, y a lo que quiero llegar, es qué los caracteriza a nivel vivo.

Los microorganismos que viven en el biofilm se comportan de forma totalmente diferente a como lo hacen cuando están en solitario. Cuando una bacteria se encuentra en fase de vida libre (ella sola nadando por ahí) es muy distinta a cómo es cuando se encuentra rodeada de otras en una biopelícula. Y esto, querido lector, es la clave.


El biofilm te hace escribir más


Las bacterias que de forma habitual nadan, dejan de hacerlo. Las inocuas, se convierten en terribles patógenos. Algo tiene el vivir en sociedad que vuelve a las bacterias locas por completo (¿ves ya por dónde voy?).

A las personas nos pasa algo parecido. Los escritores somos un fantástico ejemplo de ello. Estarás de acuerdo conmigo en que no haces las mismas cosas cuando estás solo que cuando estás acompañado. Yo, por ejemplo, pierdo muchísimo el tiempo cuando estoy solo, pero si me voy a una biblioteca o a una cafetería me pongo las pilas. Trabajo el triple. 

¿Crees que las revoluciones las empieza una sola persona? No, es el conjunto, el sentirse arropado por el resto de personas lo que hace que todas se atrevan a sublevarse. El poder de la vida en comunidad es admirable.

Dile a cualquier persona que escriba una novela completa en un mes. O en tres días. Se echará las manos a la cabeza, te llamará loco y te dirá que no tiene tiempo suficiente entre el trabajo, la casa, la vida social... Ahora bien, llega noviembre y el NaNoWriMo se pone en marcha y cientos de personas (algunas ni siquiera escriben un cuento el resto del año) se ponen a teclear como locas las 1666 palabras mínimas que son necesarias a diario para completar el reto. 

¿Por qué lo hacen en noviembre y no en mayo? Pues porque el apoyo de una comunidad, de un conjunto de personas que hagan lo mismo y que te alienten a seguir adelante es muy poderoso. Vivimos en un biofilm maravilloso que afecta nuestro comportamiento en sociedad y actuamos diferente a cómo somos en vida libre.

No somos como las bacterias que pierden un flagelo. Nosotros no perdemos un brazo. Pero nos volvemos valientes, atrevidos

Dice Gabriella Campbell mil veces que somos la media de las cinco personas con las que más relación tenemos (con matices, siempre con matices). Estoy muy de acuerdo con ella (también con matices). Yo antes escribía de forma ocasional. Tenía otro blog en el que subía relatos y cosas por el estilo (cerrado por culpa del plagio continuado que vi por ahí), pero no era tan constante como lo soy ahora. 

Desde que empecé a hablar con más escritores, a tener más relación con el mundo de la escritura y del libro, soy más constante, me lo tomo de forma más profesional y escribo a diario. Da igual lo que sea, pero escribo. El contacto con otros es muy importante. Seguro que ahora que te lo estoy diciendo tú también piensas en algo que haces como consecuencia de las personas con las que te juntas. Hay quien empieza a fumar (terrible decisión) y hay quien escribe libros como un loco. ¿Qué acción has implementado a tu vida como consecuencia de vivir en comunidad?


La comunidad de lectores


El concepto de comunidad va más allá que el conjunto de escritores que interactúan entre ellos. ¿Cuántas veces has escuchado que un escritor tiene que crear comunidad a su al rededor? Seguro que mil veces (y si es la primera vez, pues... siempre hay una primera vez para todo).

Si eres escritor, conseguir contactar con tus lectores y generar una relación con ellos es fundamental (y a mi modo de ver, algo precioso). Más aún si pretendes que tu libro se venda. Por eso hay que saber usar las redes sociales, como Twitter o Facebook. Si dudas de que para un escritor los fans son algo importante, solo tienes que leer lo que opinan ellos mismos en este artículo.

El cualquier caso es muy importante generar un conjunto de lectores a tu al rededor, pero más allá de eso: es muy importante para los lectores sentirse parte de una comunidad. Esta comunidad es la llamada fandom y es, en ocasiones, el mejor apoyo que un lector puede tener. 

Vivimos en un mundo en el que los aficionados a la lectura escasean, así que ponerte en contacto con otros lectores que compartan tus aficiones es para muchos un sueño. Gracias a dios, con las redes sociales y la facilidad de comunicación que hay hoy en día , encontrar a otros lectores es muy fácil.

Estos lectores pueden, además, apoyarse entre ellos como escritores. No en vano, una de cosas que más abundan en el fandom son los fanfictions, las obras derivadas que son tan polémicas a veces

Gracias al respaldo de otros lectores, muchos se ven más cómodos, comparten recomendaciones, pueden comentar lo que les parece... Surgen muchas amistades en estos grupos debido a la interacción y el apoyo que surge en ellos. Un biofilm que se automantiene en toda regla.


La especialización 

Pero es que la genialidad de los biofilms no acaba ahí. Como si de una ciudad se tratasen, los microorganismos se dividen las tareas: unos construyen la ciudad (forman exopolisacárido), otros se encargan de la defensa (producen toxinas, antibióticos...), otras digieren el alimento, otras se encargan de enviar información de una parte a otra de la película...


Biofilm de Pseudomonas aeruginosa comparado con la ciudad redonda de Baghdad
A la izquierda una fotografía de un biofilm de la bacteria Pseudomonas aeruginosa. A la izquierda la "ciudad redonda de Baghdad". En el biofilm se forman calles por las que algunas bacterias pueden desplazarse.

Son una sociedad organizada y eficiente; toda una muestra de inteligencia. ¡Como nosotros!... Bueno, quizá no como nosotros, que no hay que olvidar que Trump ha ganado las elecciones, pero tenemos una organización al fin y al cabo. 

Los humanos nos especializamos. Si viviésemos solos tendríamos que ser cocineros, médicos, agricultores, ganaderos, pescadores y todo lo que se te ocurra. Pero somos muchos, podemos repartirnos las tareas.

Por eso no solo están los escritores y los lectores formando la comunidad que rodea a los libros, sino que también están los editores, los correctores, los maquetadores, diseñadores... ¡hasta los bloggers! 

Puedo decir orgulloso que soy una pieza del biofilm de la literatura: Soy lector, soy escritor y soy bloguero. Y disfruto con esas tres facetas muchísimo. Pero no quiero ser diseñador de portadas. Afortunadamente, el biofilm me ayuda a encontrar a otros que sí saben de diseño. Y si quiero encontrar correctores o editores o lo que sea, ¡también!

¿No es genial? 

Espero que la biopelícula que me he montado yo solo te haya gustado, porque es 100% real y aplicable a cualquier ámbito de la vida.

Así que escribe o lee.

Disfruta del biofilm.


Si te ha gustado esta entrada puedes hacerme un favor gigante y compartirla.
Y si quieres estar pendiente del contenido del blog puedes seguirme en Twitter y Facebook o apuntarte a mi lista de correos (con contenido exclusivo cada 15-20 días): ^^ 









Notas: La imagen del biofilm de P. aeruginosa es de Hassan Sakhtah (Columbia University). La imagen de la ciudad redonda de Baghdad es de Jean Soutif. 
Si te he despertado la curiosidad científica por los biofilms, aquí tienes un enlace de la Sociedad Española de Microbiología que está bastante bien. 
¡Comparte!:

4 comentarios:

  1. Me ha gustado mucho esta entrada (yo también soy una personita de ciencias) y como bien dices hay que crear una comunidad a nuestro alrededor.
    En estos últimos días he visto mucha gente que se está empezado a especializar más en un género en su blog, pero aunque hagamos estos, creo que formamos parte, como bien dices, de un biofilm más grande a su vez que es el de la literatura.
    Yo, como tu, me estoy tomando en serio esto de escribir y me rodeo de gente que sabe del tema, con otros bloggers, y la verdad es que está siendo un descubrimiento muy bonito (con tristes excepciones)

    Creo que esta es una reflexión muy acertada. Somos una comunidad que se autosostiene a base de ánimos. Puede que parezca poco, pero a veces un simple twit de 140 caracteres ayuda mucho cuando más se necesita.
    ¡Un saludo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si es que en la especialización está la clave. Es lo bueno del biofilm, que cada célula tiene su función y no tiene que encargarse de todo. Sí, es cierto que si fueses el único blog de literatura podrías escribir lo que te diese la gana y tendrías visitas por un tubo, pero bueno...
      Ya que vivimos en comunidad es mejor especializarse.
      Yo me he llevado pocas decepciones en el mundo de escritores, por lo general es una comunidad fantástica y la mayoría son cachitos de pan que escriben.
      ¡Un abrazo!

      Eliminar
  2. ¡Hola Rafa!

    ¡Qué buena comparación! (te lo dice un biólogo viejuno).

    Un artículo que casi define a la perfección lo que me ha ido sucediendo a mí en este último año. Al principio eres reticente, piensas que a nadie le va a interesar lo que haces y escribes de manera periódica. Y luego empiezas a conocer gente que está en una situación parecida, a otros que llevan tiempo en el mundillo y otros muchos que se dedican a una u otra cosa (esa especialización de la que hablas) y te das cuenta que todo eso te influye. Hace que quieras mejorar, escribir mejor, hacer contenido más interesante. Empiezas a pensar como un profesional, ya no es solo ocio, es algo más. Y es cierto que la comunidad tiene mucho que ver. Ese primer like a una entrada de tu blog, ese primer subscriptor o el primer comentario a uno de tus post (es casi mágico). Hace que te plantees las cosas desde otro punto de vista.

    ¡Sí, señor! ¡Qué buena comparación!

    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Le aplaudo a todo tu comentario porque es básicamente lo que yo mismo viví. Poco a poco vas sintiéndote arropado y como que pillas todo esto con más ganas.
      Me alegra conocer a otro biólogo en estas lides jajaja
      ¡Un abrazo!

      Eliminar