3 oct. 2016

Escritores, escritoras y el sexismo en literatura

Lleva un tiempo candente el tema de que las mujeres, las escritoras, son apartadas por las editoriales. El sexismo en la literatura es algo innegable (aunque haya quien se empeñe en decir que el machismo no existe). 

Por fortuna, van apareciendo campañas de concienciación, la gente se mueve exigiendo una igualdad de oportunidades y surgen plataformas como La Nave Invisible para visibilizar a las escritoras de Fantasía, Ciencia-Ficción y Terror (que son las que se llevan la peor parte).

También comienza en octubre el movimiento de #LeoAutorasOct, que promueve la lectura de obras escritas por mujeres a lo largo del mes de octubre (aunque leerlas habría que leerlas todo el año. Yo de hecho leo los libros sin fijarme en el sexo de quien escribe).

Pero el problema del sexismo en la literatura puede ser más grave de lo que parece (y diferente a como lo he visto planteado en algunos sitios). Así que vengo aquí a soltar mi opinión, con datos recabados de todas partes, para hablar un poco sobre escritores, escritoras y sexismo. 



ESCRITORES, ESCRITORAS 

Y EL SEXISMO EN LITERATURA

Los hombres dominan el sector editorial

Durante años, el mundo del libro ha sido un mundo de hombres. La sociedad, machista per se, empujaba a las mujeres a las labores del hogar, mientras los hombres trabajaban y traían el dinero a casa. Con esto no vengo a dar ningún tipo de manifiesto feminista (quizá en otra ocasión), sólo quiero definir una situación.

Los libros estaban protagonizados por hombres, escritos por hombres y editados por hombres. Y seguramente también escritos para hombres, para qué nos vamos a engañar. 

Con el paso de los años y el paulatino avance de la igualdad de derechos, la mujer accede a puestos de trabajos antes imposibles, estudia en la universidad y es considerada por la sociedad como un ser humano de primera categoría (ya iba siendo hora). 

Sin embargo, la visión utópica de que todos somos iguales no parece cumplirse y las mujeres siguen teniendo sueldos más bajos (al menos en ocasiones), despidos improcedentes (causados por el embarazo, por ejemplo)... Y por supuesto, este tipo de detalles se extiende al mundo del libro. 

Existe en el panorama editorial (al menos en el clásico) una clara predilección por el escritor frente a la escritora. Los libros reseñados tienden a ser de hombres (~75%), en lugar de mujeres (~25%). Pero el tema no sólo se refiere a las reseñas también a los premios. 

Si hablamos de grandes premios, no podemos saltarnos el Nobel de Literatura. Si no me he equivocado contando, de los 112 galardones repartidos, 98 han sido para escritores y sólo 14 para escritoras. La diferencia es abismal. Además, el Nobel empezó a darse en 1901. La primera mujer no lo ganaría hasta 1909 (Selma Lagërlof), pero la segunda tardaría 17 años en llegar (Grazia Deledda, 1926).

Aun así, he querido ser positivo y pensar que las cosas van cambiando y que, si miramos desde el año 2000 hacia delante, las diferentes cifras ya no son tan distintas: 11 hombres, 5 mujeres. Sigue habiendo más del doble de hombres, pero se ha conseguido un incremento: 11'6% de mujeres en totalidad -> 32% en los últimos quince años.

Con esto no digo que deba aplicarse la ley de paridad, sólo que los números (por probabilidad estadística) deberían rondar siempre entre el 45-55%.


Las cifras de escritoras en la literatura de género

Sigamos hablando de premios. Si hablamos de los Grandmaster of Science Fiction awards, de los 29 sólo 4 han sido para mujeres. Los premios Hugo siguen un patrón parecido al de los premios Nobel. 

Si miramos el total, 45 escritores y 18 escritoras. Si nos vamos acercando a las fechas actuales, a partir del 2000 son 11 hombres y 7 mujeres. La igualdad se alcanza si miramos a los ganadores de los premios Hugo a partir del año 2010: 4 hombres y 4 mujeres. 

Si nos fijamos en las cifras generales, las escritoras quedan ocultas, diluidas en una gran masa de escritores masculinos, aunque poco a poco la situación parece estar dando la vuelta en los últimos años. 

He dicho antes que lo normal es que las cifras se acercasen al 50%... esto sólo sería válido si los libros se publicasen sin fijarse en el sexo del escritor y hubiese (más o menos) el mismo número de escritores que de escritoras, de forma que ambos tuviesen las mismas posibilidades para ganar un premio. 

Cuando se publica a más autores que autoras, es lógico que los premios se los lleve un hombre. Hay más probabilidad por el simple hecho de que los libros de autoras ni siquiera llegan a publicarse. Más aún en géneros como la ciencia ficción, asociada al público masculino. 

Pero el problema puede ser aún más grave que ese. Puede llegar a darse la situación aún peor... ¿Y si no se publican escritoras porque no las hay? Espera y deja que me explique. 

Julie Crisp es una editora (sí, en femenino) de TorBooks que quiso hablar del tema del sexismo en las editoriales, de por qué se publica a más hombres que a mujeres. Ella lo abordó desde un punto de vista diferente e hizo un recuento del número de manuscritos que había recibido, los clasificó por género literario y por género del autor y elaboró la siguiente tabla:

Mujeres Hombres
Alta fantasía/Fantasía épica 33% 67%
Romance paranormal 57% 43%
Terror 17% 83%
Ciencia Ficción 22% 78%
Juvenil (Young Adult) 68% 32%
Otros géneros 27% 73%
Total 32% 68%

Como vemos, las mujeres envían muchos menos manuscritos a las editoras (tenían más de 500 en total) y si nos fijamos en las cifras, vemos que apenas despuntan en dos géneros concretos: Romance paranormal y Literatura Juvenil.

Con esto podríamos quedarnos tranquilos y decir que el tema queda zanjado, que no hay sexismo en la literatura, sino que simplemente las mujeres tienen menos interés en escribir libros. Pero estaríamos mintiendo. 

El hecho de que las escritoras dominan la literatura juvenil es indudable. De la lista de 235 mejores libros de literatura juvenil (creada por NPR books), 147 están escritos por mujeres, entre las que destacan J.K. Rowling o Suzanne Collins.

Aun así, falta entre estos géneros al menos la novela histórica, la romántica y la erótica. Y otra cosa no, pero es innegable que la novela erótica y romántica está controlada por escritoras. Es difícil dar con escritores masculinos entre sus filas.

Así que no es que haya pocas escritoras publicadas por editoriales, sino que estas se distribuyen en otros géneros diferentes. Pero ¿por qué?

El sexismo encubierto

Fíjate bien en los géneros que he comentado. ¿Dónde destacan las escritoras? En géneros donde lo que importan son los sentimientos (la romántica, romance paranormal) y un género devaluado por los editores (la juvenil).

Durante años, desde pequeños, vamos escuchando que las mujeres son más sensibles, que requieren más atención, que son más pasionales, que hay que acompañarlas a casa para que no les ocurra nada... Los hombres escuchamos que no podemos llorar, que manifestar sentimientos de afecto no nos corresponde (eso es de niñas o de maricones)... 

Continuamente, desde que nacemos, nos bombardean con que somos diferentes. Sí, con iguales derechos. Pero diferentes. Y es cierto, lo somos. Pero a un nivel fisiológico y bioquímico que poco tiene que ver con el nivel comportamental que intentan inculcarnos: El rosa es de chicas, el azul de chicos. Las chicas juegan con las muñecas, los monstruos y los muñecos de acción son para los chicos. 

La chica que juega al fútbol es rara. El chico que quiere jugar a las cocinitas es extraño. La chica que lee ciencia ficción es un bicho raro; el chico que lee romántica, un sensiblero.

Nos educan para pensar que las mujeres están mejor capacitadas para escribir ciertos géneros, sobre todo aquellos más relacionados con las emociones. Y cuando se adentran en otros, su aportación suele tacharse como literatura juvenil (aunque no lo sea) sólo porque la juvenil es considerada inferior, de menor calidad e importancia. 

En definitiva, es un sexismo encubierto. Nadie le dice a una chica que no debe escribir ciencia ficción, pero muchas no lo hacen porque a lo largo de su vida se las ha condicionado para pensar que eso no les corresponde. 

Quiero pensar que las cosas van cambiando, que cada vez se irá imponiendo más la mentalidad del "todo vale", de que ser chico o chica no te condiciona para jugar/hacer/leer/escribir una cosa u otra. 

La autopublicación y la salvación

Todo lo que he hablado ha sido respecto al panorama editorial, pero ¿qué pasa con la autopublicación? En el momento en el que nos encontramos, con la autopublicación en auge (en 2014, el 25% de los libros más vendidos eran autopublicados), no podemos olvidar su importancia.

Pues si nos fijamos en el mundo de la autoedición, resulta que dominan las mujeres. Más del 67% de los libros son escritos por mujeres cuando hablamos de autopublicación. Vaya... qué curioso... un valor muy similar al porcentaje de hombres publicados (68%) por editoriales. 

¿Qué significa esto? Ya he hablado de esa mentalidad colectiva, donde pensamos que las mujeres sólo están capacitadas para escribir ciertos géneros y además hay pocas escritoras debido a que, históricamente, no se las ha publicado. Por lo tanto, la mayoría se sienten más seguras con la autopublicación visto el rechazo editorial continuo. 

Las editoriales promueven ese pensamiento (aunque los datos de la editorial TorBooks dijesen que las mujeres no le envían manuscritos). No es que haya menos escritoras, es que muchas optan directamente por la autoedición. Y son leídas y alcanzan puestos de los más vendidos sin dificultades (por lo que parece que la audiencia no es el problema).

Así que el problema es la mentalidad con la que abordamos el mundo. En cómo hemos asumido que las mujeres son más sensibles y por lo tanto aptas para ciertos géneros y las demás, que son muchas, deben optar por la autoedición porque las editoriales creen que publicarlas es arriesgado.


Como dijo Felicidad Martínez en la mesa redonda de escritoras de Ciencia-Ficción celebrada en el Celsius 2016, llegará un momento en el que escribirán y leerán romántica personas con una parte emocional más desarrollada (no mujeres ni hombres, sino personas), y escribirán y leerán ciencia ficción las personas que gusten de ella. Independientemente de su género.

Cuando llegue ese momento, nadie se fijará en si el autor es un hombre o si es una mujer. Yo cuando escojo un libro no me fijo en ello, sino en si la novela me atrae o no.

Porque, en mi opinión, el género del autor no importa. 




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5 comentarios:

  1. Negar el sexismo en la literatura, o el condicionamiento de género en general, es absurdo. Está ahí y perjudica a todo quisqui. ¿Es mucho pedir que se valore el trabajo de los demás sin importar sus genitales? ¿De verdad es tan difícil obviar eso si la obra es buena? ¿Por qué las mujeres tienen que cambiar de sexo para publicar ciencia ficción y los hombres deben ponerse un seudónimo para escribir romántica? Quizás es porque tiendo a pensar en neutro, pero a veces desearía ser una ameba. Así sería todo más fácil.

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    1. Si fuésemos amebas seguro que entonces las que emiten pseudópodos oprimirían a las que emiten filópodos y las considerarían amebas de segunda categoría.
      El caso es que no te puedes fiar de la gente -_-u
      Aunque poco a poco parece que la cosa va mejorando.

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  2. ¡Hola!

    Joanna Russ escribió un libro dedicado a cómo se desestimaba lo que escribían las mujeres y siempre se ha hecho. Escritoras ha habido siempre pero es hasta ahora cuando finalmente una mujer puede decidir libremente escribir. Pero aún así, la cosa es jodida. "Lo escribió, pero es poco femenino" (WHAT?!), "Lo escribió pero no debió haberlo hecho", "Lo escribió pero..."

    O sea, siempre se desestima. Hay quien dice que los buenos libros no tienen género. Si se valorara igual, tendría sentido, pero ahora, darte el lujo de decir que es "lo mismo un hombre que una mujer" es porque seguramente tienes un privilegio. Tú demuestras con cifras claras que no es lo mismo xDDD

    En fin.

    Nos vemos.

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    1. ¿"Lo escribió, pero es poco femenino"? Yo alucino con las barbaridades que suelta la gente.
      En fin, Nea, muchas gracias por tu comentario, que sé que estos temas te tocan la fibra sensible.
      ;)

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  3. En un mundo ideal, habría tanto escritores como escritoras repartidos equitativamente por las librerías... Pero mientras tanto, es innegable que las mujeres estamos en desventaja: Si no te fijas en el género, vas a acabar leyendo más hombres que mujeres, es así. Si quieres leer a mujeres, tienes que salir de casa con la idea DE COMPRAR LIBROS ESCRITOS POR MUJERES.
    Y no nos olvidemos de que las autoras tenían que utilizar seudónimos; y por desgracia, no es algo del tiempo de las Brönte. A JK Rowling le recomendaron las siglas para que no se supiera que era mujer.

    Ay, mis hermanas del pasado, ¿cuantos anónimos tenían nombre de mujer?

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