20 jun. 2016

Ventajas y desventajas de tener fans: los escritores opinan

Yo sigo dándole vuelta a la importancia que tienen los fans para los escritores, las editoriales y la literatura. Ya hice el análisis de cómo el fenómeno fan de un libro puede llegar a afectar al panorama literario y de cómo los fans se inspiran en los libros que leen para crear obras derivadas.

Pero, ¿qué opinan los escritores de los fans? ¿Qué ventajas traen consigo? ¿Y desventajas? Seguro que las hay. 

Pero, por suerte o por desgracia, aún no he terminado de escribir mi novela (mucho menos me planeo el publicarla sin una buena corrección previa), así que no puedo hablar de tener lectores y mucho menos de tenes fans. Por eso he recurrido a otra gente, a escritores —y personas relacionadas con este mundo con más experiencia que yo, pero de distintas áreas, con distintas experiencias y con diferentes vivencias. 

¿Cambia la perspectiva de los fans dependiendo de si somos un escritor consagrado, un blogger, un editor o un escritor a punto de empezar a publicar? 

Para ello hoy invito a Mimmi Kass (escritora de erótica a punto de publicar su primer libro), Mike Lightwood (youtuber con un libro publicado), Ana González Duque (experta en marketing, bloguera y escritora de romántica y fantasía), Gabriella Campbell (referente en el mundo del blogging español y escritora de fantasía), José Antonio Cotrina (escritor de fantasía oscura) y Mariana Eguaras (consultora editorial con amplia experiencia en el mundo del libro).


VENTAJAS Y DESVENTAJAS DE TENER FANS:
LOS ESCRITORES OPINAN


Mimmi Kass 


En primer lugar aclarar que no me gusta hablar de fans; de algún modo, esa palabra genera una diferencia de categoría que creo que no es necesaria. Sí creo que tengo seguidores y lectores. Para contestar tu pregunta, me referiré a ellos en concreto.

En cuanto a los seguidores, sobre todo en las redes sociales, me han ayudado a perfilar mi línea de contenidos. Sus me gusta, retwits y lo que comparten me ha permitido definir mejor qué es lo que quieren, y lo que buscan. Dentro de lo que es el erotismo, mi estilo elegante y explícito parece gustar mucho, y ellos agradecen una selección cuidada de fotos, artículos y contenido en general. Cuando eres novata en esto como yo, ayuda mucho. Comienzas con una idea intuitiva de lo que quieres hacer, pero no lo tienes muy claro, Escuchar, analizar e interactuar con tus seguidores es muy útil: si les gusta lo que haces, ¡repite!, pero con matices: se original y dale una vuelta a tu idea de cada vez, y no te pongas repetitivo. La desventaja de algo que gusta es que dura muy poco en ser original, hay quienes "reinterpretan" lo que funciona, dándole supuestamente su toque, y lo que hacen es plagiarte. La ventaja, es que si te mantienes fiel a lo que eres, y sabes bien lo que quieres trasmitir, tampoco te costará trabajo reinventarte. Esto lo vivo en Twitter, que es la red social en la que más me muevo, pero también es válido en Facebook e Instagram.

En cuanto a los lectores, el blog me dan alegrías todos los días en este sentido. Analizar las entradas que son más leídas, las más compartidas y aquellas que generan más comentarios o, lo que es muy común para mí, recibir mensajes privados donde me preguntan cuándo continuaré una historia concreta. También es importante prestar atención a aquellas entradas en las que ruedan matorrales secos como en las películas del oeste porque no han interesado. En este caso, fue muy interesante la encuesta que hice sobre qué era lo que más gustaba del blog, y que me ayudó a centrarme un poco, cuando yo pensaba que era mejor diversificar. Los lectores tenían muy claro cuáles eran sus preferencias y lo agradecí mucho: tengo poco tiempo y cubrir todos los palos para mí es imposible.

Punto y aparte son los lectores cero (mil gracias desde aquí para ellos). Ahora mismo, tengo dos novelas listas y ambas han mejorado mucho gracias a sus apuntes y sugerencias. Es indispensable a la hora de identificar las escenas que no aportan a la trama o donde se pierde el ritmo. Tú conoces a la perfección ambiente y personajes, pero ellos no, y detectan esas falencias enseguida. Eso sí, debes analizar todos los aportes desde cierta distancia, y saber que la última palabra la tienes tú.




Mike Lightwood



Para mí lo mejor es sin duda el cariño increíble que te dan los lectores (no me gusta llamarlos fans). No hace demasiado que publiqué, tan solo cinco meses, pero en este tiempo ya he podido recibir un cariño brutal por parte de los lectores que ha superado todas mis expectativas. Cuando a alguien le llega lo que has escrito y te lo demuestra, es de lo más bonito que le puede pasar a un autor, y para mí desde luego no tiene precio. Escribir es algo muy solitario y personal, así que saber que has conseguido tocar corazones es una sensación inigualable. 

En cuanto a lo peor, quizá sean las expectativas que puedan formarse los lectores. Por un lado, está esa presión de escribir sabiendo que te van a leer y que quizás a la gente que le encantó el primer libro le decepcione el segundo. Y por otro lado, están las peticiones de ir a las ciudades de los lectores, o incluso a sus países. A mí me encantaría conocer a todo el que quisiera conocerme tras haber leído mi libro y, aunque es precioso saber que están ahí, es muy duro tener que decir que por el momento va a ser imposible.


Ana González Duque


Un fan es aquella persona que cree en ti como escritor, que te ayuda a alcanzar el éxito a través de un boca a boca increíble y  continuado. Las ventajas son claras: no es posible vivir de tus libros si no tienes fans que los lean y difundan. Aparte de que, muchas veces, están más pendientes de cosas de tu worldbuilding que tú mismo. Uno de mis fans me preguntó cuando salió "Leyendas de la Tierra Límite: Las Tierras Blancas" sobre un pequeño aspecto de la magia de las physii que quedaba inacabado en la trama. Confieso que no me había dado cuenta, con lo cual tuve que reescribir una parte de "Las Tierras Oscuras" para cuadrarlo todo. 

Desventajas: 
La única desventaja que le veo es que un fan es adicto a tu marca personal, como tal. En el momento en el que te apetezca cambiar (o dar un giro completo a tu carrera, como me ocurrió cuando cerré "La doctora Jomeini") tus fans no lo van a entender y muchos de ellos van a dejar de ser fans para convertirse en haters. Del amor al odio hay un solo paso. 

En resumen, creo que a nadie le amarga tener fans. Todo lo contrario. Son la sal de la vida de un escritor. 


Gabriella Campbell


Como escritora (¡y como bloguera!), abundan las experiencias positivas con mis lectores. Claro que hay quien te critica (o te ataca directamente), pero lo considero inevitable; es doloroso, pero propio de un trabajo donde el texto deja de ser tuyo en cuanto cae en manos de los que lo leen. Tal vez la mejor experiencia que he tenido hasta la fecha fue una tarde de firmas que tuve en la feria del libro de Madrid con José Antonio Cotrina, hace ya un par de años, donde estuvimos más de cinco horas firmando "El fin de los sueños". Fue fantástico poder ir hablando con toda la gente, comentando el libro.

Luego están los que vienen a decirte cómo tienes que hacer tu trabajo, cómo debes escribir, llevar un blog, comportarte en redes. También están aquellos a los que, hagas lo que hagas, jamás podrás complacer.

Pero eso no es lo peor. Lo peor es la gente que traspasa ciertos límites, que no entiende que valoras tu intimidad, que no vas a darle tu número de teléfono a un desconocido que además parece muy interesado en saber si estás soltera. Lo peor son las personas que se creen con derecho a exigirte (sí, exigirte) que leas su libro, que les ayudes con su blog, que promociones sus cosas o que les hagas de asesor continuo solo porque en su cabeza no cabe que tú cobras por muchas de esas cosas y que, además, tu tiempo es tan valioso como el suyo. 

Sí, puede que eso sea lo peor. 

Por suerte, son minoría. Mis lectores, tanto de mis libros como de mi blog, muestran una clara tendencia a ser maravillosos.


José Antonio Cotrina


Por el momento mi relación con los fans está siendo maravillosa (¡y espero que siga así!). Da gusto poner cara a la gente que te lee, ver como se emocionan y sufren con lo que escribes. Se produce una retroalimentación fantástica que, al menos en mi caso, me sirve para crecer como escritor (y además a veces me dan galletas, así que también crezco como persona). Es un gustazo saber que están ahí, que escribes para alguien, que no te limitas a dar voces en el desierto. Les debo mucho. Por ejemplo, tengo muy claro que de no ser por ellos “El ciclo de la Luna Roja” habría quedado inconcluso, pero su apoyo y el revuelo que formaron en las redes cuando Alfaguara canceló la trilogía supuso que me fuera muy fácil encontrar una nueva casa para los libros y conseguir que la historia terminara bien.

Lo único malo que puedo decir de ellos es la presión extra que supone no defraudarles. Bueno, y que un día uno me amenazó para que terminara de una maldita vez la segunda parte de “La casa de la Colina Negra”. Pero conseguí escapar de su sótano más o menos indemne.


Mariana Eguaras


Para un autor —y una editorial— lo más importante es tener lectores y, especialmente, lectores que compren sus libros. Todos los escritores quieren ser leídos y también vivir de la escritura. Por tanto, aunque suene mercantilista, tanto un autor como una editorial necesitan lectores-compradores de libros. 

La obtención de seguidores debe ser una consecuencia del trabajo del escritor no la base sobre la cual erigir su carrera. Es muy bonito tener seguidores y hay que ser conscientes de que, como tales, hay que “alimentarlos” para que sigan siéndolo. Esto demanda una atención y un tiempo que hay que saber administrar.

Tener millones de seguidores o fans en las redes sociales no es garantía de tener o ganar lectores (menos si se han comprado con publicidad). Ayuda a elevar el ego, sí; pero en la práctica hay que evaluar si esos seguidores son posibles compradores. Este es el desafío de autores y editoriales: interactuar con sus seguidores para fidelizarlos y ganarlos como compradores de sus libros o contenidos.


Conclusiones

Es curioso cómo tanto Mimmi Kass, Ana González Duque y José Antonio Cotrina han hecho hincapié en que la interacción lector-escritor ayuda a mejorar los textos. Da igual que seas un escritor a punto de comenzar, un youtuber, que seas de romántica, de erótica, que hayas saltado entre géneros o que seas un consagrado escritor de fantasía. Si escribes, el feedback con los lectores es fantástico (y por eso siempre es bueno dejar un comentario, un review o simplemente darle a las estrellitas de Amazon para que el escritor sepa algo de tu opinión como lector). 

Mike Lightwood habla también de este feedback desde el punto de vista del cariño. Creo que este detalle es muy importante. Ya la interacción no se centra en la calidad del texto, sino en si les ha gustado, si les ha llegado la historia. Conseguir que alguien de maraville con lo que escribes es mágico

Las desventajas son claras, muchas de ellas basadas en el compromiso lector-escritor. Como bien dice Mike, de alguna forma el lector espera algo del escritor y cuando no cumple sus expectativas pueden causar cosas horribles (como que se vuelva un hater, mencionado por Ana, o que te secuestre en su sótano, como le ha pasado ya diez veces a José Antonio). Dice Gabriella Campbell que le encanta poder hablar con sus lectores, ponerles cara (como dice José Antonio), comentar el libro. No es de extrañar que una de las desventajas que comente Mike sea precisamente el no poder conocerlos a todos (más cuando están a un océano de distancia). 

Interesantísimos también los comentarios de Gabriella con respecto a las confianzas excesivas por parte de los fans. Su trabajo como bloguera (y su entrega absoluta, que siempre contesta a cualquier comentario) hace que muchos se vean con la confianza de exigir cosas que no deben y de decirte cómo hacer tu trabajo.

También me ha encantado el cambio de visión que supone la opinión de Mariana Eguaras. Ella habla de un modo más objetivo: el lector es fundamental porque supone ventas; el fan es imprescindible, pues has fidelizado una audiencia. Un escritor quiere ser leído. Es de cajón. Y cuando los lectores se afianzan, se transforman en una cosa maravillosa que se llama fan. Y un fan es algo muy diferente de un lector ocasional. 

También comentan algo en este aspecto Ana y José Antonio, ya que son los fans los que difunden tu obra (y los que la defienden a capa y espada para que puedas publicarla). Un fan va a comprarse los libros de ese escritor porque ha descubierto que le gustan. Tiene, por tanto, un importante life time value.


Y tú, ¿qué opinas? ¿Qué crees que es lo mejor y lo peor de los fans? ¿Interactúas con los escritores que lees? Ya ves que valoran mucho nuestra opinión como lectores. 

Puedes dejármelo en un comentario o mediante un mensaje en Twitter y difundir la entrada para conocer la opinión de más gente :)

Ya sabes, habla con los escritores que lees. 

Dales tu opinión. 

Habla con tus lectores, escúchalos. 

Y ayudémonos a mejorar entre todos. 
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11 comentarios:

  1. Y por eso yo leo últimamente muchos autores españoles. Porque puedes posteriormente cagarte en sus... abrazarlos.

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    1. Jajajaja ¡Pero si son un amor!
      Sí, crean a personajes que nos encantan sólo para matarlos luego y jugar con nuestros sentimientos, pero no merecen una tortura... No la merecen, ¿no?

      Que yo pretenda torturar a personajes no tiene nada que ver :)

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    2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  2. Los fans, como la fama en general, tienen su lado bueno y su lado malo a mi entender. Tal y como lo mencionas tú. Tener fans ayuda a saber que gusta y que no, y porque negarlo, levanta el ego y el animo que da gusto. Pero su contrapartida es que puede coaccionarte a ciertos niveles (Dependiendo de como sea cada uno) a la hora de crear contenido. Puede que te de igual y sigas haciendo lo que más te gusta siempre con un ojo puesto en el público (Ese soy yo, escribo lo que me viene saliendo de la aorta izquierda), pero puedes caer en la repetición o en autoplagiarte para contentar o para atraer a esos seguidores consagrados con el contenido que sabes que les gusta. O peor, puedes tratar de ser original y que sean tus propios seguidores los que te lastren diciendo que era mejor lo de antes y no les gusta el cambio.
    Es una relación muy delicada la que existe entre el escritor y el lector en estos días donde la conectividad nos permite estar tan cerca unos de otros. Creo que aun nos queda un tiempo hasta que nos adaptemos a este nuevo mundo dónde esa figura mágica llamada escritor que estaba a mundos de distancia ahora lo tengamos a un par de clicks.
    Y tras la parrafada te felicito por el artículo, es muy interesante, cómo todos los que haces.

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    1. A ver, mientras ninguno llegue a los niveles de la novela de Stephen King, todo es correcto. ¡No más escritores mutilados por sus lectores!

      El tema de la originalidad es complicado. Mucho. Sobre todo porque las cosas originales no suelen tener éxito. Por alguna razón a la gente le gusta la misma historia con sombrero nuevo.

      Gracias por comentar! :)

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  3. Tener admiradores (no diré "fans" que relaciono con jóvenes histéricos desmayándose, a la salida de un concierto) forma parte del éxito.
    Es muy halagador, sin duda, y lo deseable es que se conviertan, además, en clientes, como bien recalca Mariana.
    En ocasiones, puede resultar algo abrumador, pero es el peaje que toca pagar cuando vas por buen camino...
    Se valoran más cuando ya no están, como otras cosas buenas de la vida.
    Pero ¿por qué se pierden, si parecían tan incondicionales? Un creador no siempre consigue mantenerse fiel a su estilo, ese que les encandiló. No por falta de coherencia, es el camino que sigue, el viaje que se complica. Repetir fórmulas exitosas supondría un freno a la creatividad, aunque los incondicionales se sientan defraudados. ¿O habrán crecido, ellos también, y buscan otras aventuras?
    Por eso, es importante mimarlos cuando están ahí, del otro lado del libro, del blog, o de dónde sea, aun siendo diplomáticamente agotador...

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    1. Si tu público es pequeño, es fácil interactuar con ellos; si estamos hablando de grandes cifras... la cosa se complica. El trato ya no puede ser tan "de tú a tú", sino algo más general. Laura Gallego gestionaba antes su propia cuenta de Twitter, pero dijo que le consumía tanto tiempo responder mensajes (que respondía todos) que no le quedaba tiempo para escribir, por eso ahora lo lleva un CM (que hace su trabajo bastante bien).

      También está eso, el mantenerte fiel a tu estilo pero innovando. Es complicado.

      En fin, un mundo complejo, sin duda, el de la interacción entre lectores y escritores.

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  4. ¡Gran artículo!

    Los fans son quienes te dan ese Lifetime value, que una vez le leí a Gabriella ;). Puede que a lo largo de los años podamos distanciarnos (a nadie le maravilla lo mismo ahora que hace 15 años) pero ese valor perdura siempre. Y al igual que nosotros recomendamos antiguas lecturas que quizás no releeríamos ahora, esperamos que nuestros fans no nos fallen en los próximos años.

    Un abrazo y muchos fans ;)

    Pablo (www.pabloferradas.com)

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    1. Pues sí, yo sigo recomendando libros que leí hace años porque son libros que me llegaron de escritores que me encantan. Mucha razón en ello.

      ¡Gracias por el comentario!

      (Me paso por tu blog en cuanto pueda ^^)

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  5. ¡Fans! ¡Quién los pillara!

    Para mí es maravilloso que alguien muestre interés por lo que haces, aunque a veces hay un modelo de fan dispara las alarmas por exceso de entusiasmo, pues la frontera entre fan y stalker a veces es tan difusa como la que hay entre la reanimación cardiopulmonar y la necrofilia...

    Pero normalmente son gente maravillosa que te dedican lo más valioso que tienen, su tiempo.

    Vaya, yo hablando de fans, como si tuviera alguno...

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    1. Son algo primordial en estos campos, creo yo.

      Y eso de que no tienes fans... date tiempo. A mí tu estilo me encanta jajaja, me falta por leer algún libro tuyo, pero si el rollo es el mismo, lo mismo me convierto en tu primer fan.

      Un abrazo ;)

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