30 may. 2016

La suspensión de la incredulidad: cómo dar realismo a una novela

Una de las misiones más importante de un escritor es conseguir que el lector se crea que la historia que le cuentas puede ocurrir o podría haber ocurrido como alternativa a nuestra historia (las ucronías que explica Álex en Inteligencia Narrativa). 

Es decir, el escritor tiene que hacer que su historia sea real, que sea creíble. Da igual que sea de fantasía, histórica, romántica, ciencia ficción o dinoerótica. Si sabes usar los elementos adecuados puedes conseguir que el lector se crea lo que está leyendo. ¿Quieres saber cómo?

La suspensión de la incredulidad: cómo dar realismo a una novela


LA SUSPENSIÓN DE LA INCREDULIDAD: CÓMO DAR REALISMO A UNA NOVELA


La suspensión de la incredulidad


Este término fue usado por primera vez por Samuel Taylor Coleridge, un poeta inglés, y es lo que todo escritor de ficción aspira a conseguir. 

Un buen escritor debe lograr que el lector apague su parte crítica y acepte los elementos incoherentes, improbables o inexistentes como verdaderos. Es decir, al pulsar el botón de OFF (suspender) en la parte crítica del cerebro (la que se cuestiona cosas, la incrédula), el lector consigue disfrutar de la obra y creer lo increíble. 

Conseguir hacer una novela histórica creíble tiene mucho trabajo detrás. Hay que hacer una gran labor de documentación sobre la época histórica, las costumbres, los inventos, la política... Pero todo eso se puede conseguir, mira si no las entradas de Elena Álvarez sobre documentación extrema (mi favorita es esta, sobre lenguaje de signos). Es cierto que requiere mucho trabajo, pero si estás bien informado escribirás una novela histórica creíble y el lector tendrá que aceptarla como tal (le resultará fácil apagar el botón del crítico interno).

Si escribes romántica o erótica, debes ser cuidadoso con las descripciones y con los tempos. Nadie se enamora en veinte minutos ni aprende a ser un(a) dios(a) del sexo en su primera relación sexual. No soy mucho de leer erótica, pero reconozco que los relatos de Mimmi Kass me gustan justo porque me parecen creíbles. 

Sin embargo, si escribes fantasía o ciencia-ficción... hacer creíble tu historia puede ser un dolor de cabeza. Estamos introduciendo elementos que no existen. No estamos hablando de la Primera Guerra Mundial ni de un sentimiento ni de un orgasmo. Aquí estamos introduciendo elementos que rompen lo que hay en el mundo: viajes en el tiempo, unicornios, extraterrestres, magia... Y hay que tener mucho cuidado para que el lector caiga en nuestra trampa y se crea lo imposible.

Para hacer que el lector caiga en ese sueño, en esa irrealidad, para hacer que el lector suspenda su incredulidad, podemos jugar con elementos de dentro de la historia (llamémolos... intrahistoria) y elementos externos a esta (extrahistoria). 


Elementos intrahistoria


Hay varios elementos en las historias que son claves para darles credibilidad. Yo voy a centrarme en tres y voy a intentar explicar cómo hacer que sean lo más realistas posibles, ¿te parece?

1. Personajes


Los personajes son uno de los puntos más importantes de cualquier novela, juego, película... Sobre ellos recae toda la trama

El lector debe ser capaz de reconocer en un personaje a una persona. Es decir, el personaje debe ser lo más realista posible. Ya hablamos de personajes planos y personajes redondos. Sí, es cierto que los personajes planos son útiles en ciertas ocasiones (y que pueden ser planos al principio y evolucionar a personajes redondos, también), pero los personajes redondos son mucho más realistas. 

Para crear personajes puedes seguir el Método Stanislavski, muy utilizado en teatro y cine por actores para dar realismo a su interpretación. O usar el método de Taty y crear el personaje en tres tempos. Si escribes personajes femeninos, ten en cuenta que las mujeres son también personas y tienen la misma complejidad que cualquier otro, no las conviertas en clichés o en personajes vacíos. Puedes pasarle los test de Gabriella Campbell para saber si tu personaje femenino apesta

Una de las cosas más importantes a la hora de crear un personaje realista es tener en cuenta dos cosas: que el personaje tiene capas y que los cambios de personalidad son lentos, pero hay elementos (la esencia del personaje) que no van a cambiar nunca. Con tener capas me refiero a que no se ve toda su personalidad de golpe. Normalmente no hablamos de nuestros problemas con un desconocido, ¿no? Sino que sólo alguien que nos conoce de verdad es capaz de comprender lo malo que nos ha ocurrido, conoce nuestros secretos y sabe cuándo necesitamos un abrazo. Pues con los personajes pasa igual. (Todo esto lo puedes leer ampliado en esta entrada de Rocío Vega, pero si no quieres spoilers de Steven Universe mejor ponte al día con la serie antes). 

Recuerda también que los personajes deben tener una motivación, algo que los lleva a hacer lo que hacen y a ser lo que son. La motivación en el personaje es clave, ¿cuál es su meta?

Si quieres perfilar bien los personajes y hacerlo los más realistas posibles puedes pasarles el cuestionario de Proust (aunque no fuese exactamente suyo): 




Sólo tienes que responder a las preguntas pensando que es tu personaje el que las está respondiendo. 

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2. El mundo


Ay, con el worldbuilding hemos topado. Trae de cabeza a más de uno y es que crear un mundo complejo y completo no es tarea fácil. Hay que tener en cuenta muchas cosas: la sociedad, los estratos, la economía, la geografía, las razas (si las hay), la religión (que es muy importante en muchas sociedades)...

Para crear un mundo de fantasía realista hay que seguir una serie de pasos: 

- Describe tu mundo: haz un mapa si quieres para que te resulte más fácil, pero debes conocer las distancias entre sitios, los mares, las montañas, las ciudades, los países... De esta forma podrás describir de forma clara (y creíble) cómo se mueven tus personajes por él. 

- El idioma: si todo transcurre en un mundo paralelo con un único idioma puedes permitirte "traducirlo" todo, es decir, no hacer referencias al idioma de allí. Pero si los protagonistas son de nuestro mundo y van a otro, es imposible que hablen todos en español. Tendrás que dar una razón para que se entiendan (o que lo aprendan como hace Rachel en El Ciclo de la Luna Roja) o explicar algo del otro idioma. Además, el idioma influye mucho en los nombres de los lugares tal y como explica Víctor Selles en esta entrada flipante sobre lingüística en la Tierra Media de Tolkien. 

- Inventa un pasado para tu mundo: el mundo no fue creado ayer. Y si lo fuese, eso también tendrías que explicarlo. Es decir, encuadra tu historia tanto geográfica como históricamente. ¿Qué ha pasado antes? ¿Ha habido alguna guerra que haya causado la distribución de los países así? ¿Por qué está prohibido escuchar música en el norte? ¿Porqué en los mares del sur sólo se puede pescar de noche? Todo eso debe tener una explicación en la historia. 

- Analiza la flora y la fauna: esto como biólogo me puede. Hay que saber describir muy bien si inventas nuevos seres y estos deben estar adaptados a las zonas en las que viven. Puedes usar de base animales que ya existen o plantas reales. ¿Por qué hay plantas de hojas carnosas en zonas hipersalinas? Para poder acumular así las sales y facilitar la toma de agua del suelo. Busca una explicación lógica a las características de los seres que pueblan tu mundo. Si quieres ampliar hay una entrada fantástica de Alister Mairon que habla exclusivamente de esto. 

- Razas: lo mismo de antes. Los seres marinos serán resbaladizos, con extremidades palmeadas... los que vivan en ambientes áridos sólo saldrán a cazar de noche... Ten en cuenta esos detalles y harás que tus razas sean mucho más realistas. 

- Crea convenciones y clases socialesAna Katzen dejó claro que no se puede ser políticamente correcto si se pretende ser realista. La sociedad influye a las personas y esto hace que no todos sean iguales: habrá machismo, hembrismo, racismo, xenofobia, castas inamovibles... algo hará que en la sociedad no se valore a todos por igual (por desgracia las Utopías nos quedan lejos). 

- La cronología: tu mundo de fantasía supongo que se moverá al rededor de una estrella (o varias) como la Tierra al rededor del Sol. Pues tendrás que planear bien cuánto duran los años, los meses, los días... para eso, esta entrada de Luna Antigua es fantástica (nunca mejor dicho). 

Las leyes de la magia: en general las leyes del mundo. Si para hacer magia se necesita llorar, tienes que mantenerte firme y hacer que todo el que haga magia esté llorando. Inventa las reglas y cúmplelas a rajatabla. Son tus leyes de la física: igual que aquí las cosas no caen hacia arriba (ya se encarga la gravedad de ello), allí nadie hace magia sin llorar (ya se encarga la ley húmeda de la magia de ello). 

Para crear un mundo de ciencia ficción nos sirven estas mismas reglas excepto la de las leyes de la magia. En ciencia ficción no hay magia, hay... pues eso, ciencia. Es muy importante que todos los avances científicos tengan una explicación posible. Puede que esta explicación sea leve (en el caso de la ciencia ficción más light) o tremendamente compleja y realista (en la ciencia ficción dura), pero debe poder explicarse mediante la ciencia (esta es la razón por la que Star Wars es Fantasía y no Ci-Fi: la Fuerza no tiene explicación). 

Si quieres escribir ciencia ficción y necesitas explicaciones a avances te recomiendo encarecidamente las entradas de "Ciencia para escritores" de Raquel (Isla Tintero). Son una maravilla. 


3. Escenas


De nada nos sirve tener personajes realistas y un mundo ultra currado si después las escenas son lo más artificial que se nos ocurre. Hay que dejar que los personajes actúen acorde a sus características. No todos van a hablar igual, por lo que es muy importante que los diálogos sean realistas y fluidos. 

Los diálogos son uno de los puntos flacos de muchos escritores (yo incluido). No va a hablar igual un rey que un pueblerino, un comandante de la nave más importante de la flota de Ryeeneh que un sacerdote adorador de la estrella azul en el planeta Taktak. Hay que dejar que cada personaje se exprese diferente igual que cada persona habla diferente

Para escribir buenos diálogos hay una entrada de Literautas que es de gran ayuda. 

También son muy importante las escenas de acción. Hay que saber describirlas correctamente. Lo mejor es intentar reproducir los movimientos antes de escribirlos. Así verás si tu personaje es capaz de dar esa patada desde ese ángulo o no. Este y otros consejos aparecen muy bien detallados en esta entrada de El Libro del Escritor

Muchas de las escenas de acción son peleas. Peleas que, además, dependiendo del arma que se use, va a describirse de una forma o de otra (ya que todas las armas tienen sus limitaciones).  Aquí no tengo más remedio que recomendar leer las entradas de "Cómo crear peleas (in)creíbles" de Ana Katzen para saber cómo describirlas sin meter la pata. 


Truco de magia: conejo saliendo de la chistera
Tenlo claro, el lector quiere ser engañado cuando lee un libro. Está deseando creer que lo que le cuentas es cierto, así que procura que no se vea la trampa al ejecutar el truco de magia.

Elementos extrahistoria


¿Qué son los elementos extrahistoria? ¿A qué me refiero con este término? A todos esos elementos que pueden o no aparecer en el libro, pero que son total y absolutamente ajenos a la historia que se desarrolla. Voy a hablar también de tres elementos que se usan fuera de la historia y que pretenden darle realismo y credibilidad: 



1. "Basado en hechos reales"


Esta frase puede ser tan ficticia como el resto de la obra, pero al aparecer la gente va a leer el libro (o ver la película) con una actitud totalmente diferente. Dan Brown suele poner en sus libros que la historia es ficticia, pero todos los elementos y sociedades secretas que comenta existen en la realidad. Claro, el lector se queda patidifuso ante eso y desea conocer esas cosas ocultas en la sociedad y en las que se basa el libro.

También puede aparecer este elemento, pero no literalmente. Es decir, puede haber elementos en la historia que nos hagan creer que está basada en hechos reales, aunque no se diga literalmente esta frase. 

Es el caso de Lemony Snicket, ¿te suena? Es el supuesto autor de Una serie de catastróficas desdichas, la historia de los hermanos Baudelaire. Pues bien, Lemony Snicket, el "autor", es un crítico de teatro que recopila la información de los huérfanos y la redacta en esos libros. El propio Snicket llega a aparecer como... digamos "compañero de trabajo" (para no hacer spoiler) de los padres de los niños. Y tiene una Autobiografía publicada. Todo muy realista, ¿no?

En realidad, Lemony Snicket es un pseudónimo —y a su vez un personaje creado por Daniel Handler, la mente pensante que se encuentra detrás tanto de los huérfanos Baudelaire como de Lemony Snicket. Muy curioso y muy chulo el truco para dar credibilidad, ¿verdad?



2. El manuscrito encontrado


Este recurso es muy fácil de entender: al comienzo del libro se dice que el autor no lo ha escrito, que sólo lo encontró ya escrito y que se ha encargado de darle forma y de publicarlo. El Quijote de Cervantes es un ejemplo de manuscrito encontrado. De esta forma se le da credibilidad al texto, a la historia, diciendo que la escribió la persona que la vivió o alguien cercano a ella, por ejemplo. 

Hoy en día, el manuscrito encontrado ha sufrido una evolución y se ha adaptado a los tiempos actuales. Es un recurso muy utilizado en cine con las famosas películas de found footage o metraje encontrado, es decir, grabaciones cámara en mano de alguien que se han encontrado a posteriori. Es muy típico en películas de terror como Rec, La Cueva o Atrocious (las dos primeras son españolas y la tercera mexicoespañola, por cierto). 



3. Elementos falsos en otras plataformas


Una de las primeras películas que se hicieron siguiendo el método del metraje encontrado fue El proyecto de la bruja de Blair. En la película unos chicos iban a grabar un documental en los bosques de Burkittsville tratando de estudiar la leyenda de una bruja. Los chicos desaparecieron y la cinta fue encontrada un año más tarde. 

Si buscabas en internet el nombre de los protagonistas te salían perfiles, páginas web... todo fingiendo que lo acontecido en la película era real, que habían desaparecido y que los estaban buscando. La gente se lo creía y por lo tanto creían (apagaban su incredulidad) también lo que aparece en la película, provocando mucho más terror*. 

Estos elementos en otras plataformas daban veracidad a la película. La verdad es que desconozco si hay algún libro que utilice este tipo de recursos (que por cierto, son una maravillosa forma de publicidad).

También lo hacen en series como Cómo conocí a vuestra madre (How I met your mother en inglés), de forma que todas las webs que se mencionan en la serie existen en la vida real. En Glee había perfiles de twitter actualizándose a la vez que ocurría la trama en la serie. Por supuesto, el público sabe que son mentira en estos casos, pero ya has visto que se pueden emplear como algo "real" que puede volverse viral.


La Cuarta Fase: Milla Jovovich interpreta a la psicóloga Charlotte Milchard
Escena de La Cuarta Fase, película de ciencia ficción. Al principio de la película, Milla Jovovich aparece diciendo que es una película basada en hechos reales, que reproduce los vídeos de las sesiones de una psicóloga (a la izquierda) intercalados con dramatizaciones (derecha). Además, si buscabas datos sobre esta psicóloga (Charlotte Milchard) te salían páginas de información sobre ella. Vamos, un combo de película.


Y bueno, ya me callo, que he hablado suficiente (espero que no demasiado) sobre cómo dar realismo a una historia y cómo intentar vencer la barrera de incredulidad del lector.

Ya sabes que estoy encantado de leer tu comentario o tu opinión aquí o en Twitter. ¿Conoces más formas de dar realismo? ¿Algún blog con entradas sobre creación de personajes o worldbuilding? ¿Libros que utilicen elementos extrahistoria? ¡Pues dímelos! 

Los escritores son contadores profesionales de mentiras. 

Dicen que la mejor forma de contar una mentira es creyéndosela. 

Así que créete tu mentira, cree en tu historia.

Y engaña al mundo. 



*La verdad es que a mí no me dio nada de miedo la película, pero sí reconozco que me mantuvo en tensión todo el tiempo esperando que saliese lo más terrorífico del mundo. Esa tensión continua no la he sentido con tantas películas, así que me gusta. 

23 may. 2016

Elige un bando: Anticuento y antinovela

Llevo un tiempo en el que sólo escucho hablas de anticosas: antihéroe, antiestético, anticuento, antinovela, anticipación... ¿es que hay un anti de todo? Que yo entiendo que los prefijos están ahí para usarse, pero ¿tanto nos gusta crear la contraparte de algo?

Pues sí. 

Sí, nos gusta. A mí me gusta. Y evidentemente no soy el único, porque estos términos no los he inventado yo, que soy antiguos... Ok, perdón por lo de antiguo. Ya paro con los antichistes.

El caso es que a todos nos suena lo que es una novela y lo que es un cuento, ¿verdad? Al fin y al cabo estamos hartos de leer novelas (vamos, digo yo que si estás aquí es porque te gusta la literatura o al menos las historias, ya que de eso va este blog). 

Pues bien, novela y cuento son viejos conocidos. Pero ¿habías escuchado hablar de la antinovela y el anticuento? Pues no te preocupes, que yo te los presento. 

Elige un bando: Anticuento y Antinovela



ELIGE UN BANDO: ANTICUENTO Y ANTINOVELA


Qué es una novela

Creo que la forma más lógica de explicarte qué es una antinovela es hablar primero de qué es una novela. 

Una novela es una obra literaria escrita en prosa (o la mayor parte de su extensión está escrita en prosa) y que cuenta una serie de hechos ocurridos a unos personajes. Supuestamente*, la novela tiene como principal función la producción de un placer estético. Es decir, la novela pretende entretener y que el lector disfrute de ella, de su historia y de la forma en la que está escrita.

La novela tiene su origen en la literatura de la Edad Media en occidente (en Japón, Murasaki Shikibu escribe la que es considerada como la novela más antigua existente: La Historia de Genji), cuando empiezan a escribirse en prosa los primeros romances de caballería. 

Esta novela, que termina por consolidarse en la Edad Moderna, tiene fuertes influencias de la Antigüedad grecolatina. ¿Y todo este rollo qué tiene de importante?, te preguntarás. Pues muy sencillo: esta influencia es lo que va a caracterizar a la estructura de la novela

La novela más típica es aquella que se desarrolla en tres actos: introducción, nudo y desenlace. Este tripartito estructural fue explicado por Aristóteles y es el que se repite en la mayoría de las novelas escritas hasta ahora. Si quieres saber un poco más de la estructura en tres actos, puedes leer esta entrada de Excentrya en la que se explican genial. 

Recapitulando: la novela tiene trama, personajes (que hablan mediante diálogos) y una estructura. 

¿Estamos todos? ¿Lo tenemos claro? ¿Sabes ya lo que es una novela? Pues vamos a destrozarla. 

Harry Potter destrozando el diario de Tom Riddle
¡No, Harry! No destrozar en ese sentido, so burro. 


Qué es una antinovela

La antinovela es un trabajo de ficción (como la novela), pero que experimenta eliminando o saltándose algunos (uno, varios o todos) de los elementos de la novela convencional: trama, diálogo, estructura... 

En la antinovela la historia generalmente se fragmenta o se distorsiona, los eventos no se presentan siguiendo el orden cronológico. En ocasiones carecen de una trama obvia y fácil de discernir, se experimenta con el vocabulario, la sintaxis gramátical...

Debido a este caos generado en la antinovela, pueden aparecer varios finales o varios comienzos de la historia y, en el caso más extremo, páginas en blanco, jeroglíficos, partes ilegibles... 

La antinovela surge a mediados del siglo XX como una idea vanguardista y radical que trataba de romper con las reglas previamente establecidas.

Como ejemplos de antinovelas tenemos Rayuela de Julio Cortázar, La trilogía de Nueva York de Paul Aster...

Si atendemos a la definición de antinovela como que puede saltarse uno o varios de los elementos de la novela tradicional, entonces también podríamos agrupar aquí a títulos con varios finales (como los librojuegos) o a ensayos novelados carentes de diálogos (como Ensayo sobre la ceguera de de José Saramago). 


El cuento y el anticuento

Mientras que las novelas suelen tener una extensión superior a 60.000 palabras, los cuentos son más cortos, aunque tienen el resto de características en común: presentan una trama, personajes, estructura típica en tres actos, diálogos...

Si embargo, el término al que me refiero es a cuento de hadas (fairytale en inglés). Los cuentos de hadas se caracterizan por la presencia de seres sobrenaturales (a veces) y porque suelen tener un final feliz. Este dato es muy importante, ya que es lo que va a generar la mayor diferencia con el anticuento. 

El anticuento (antifairytale en inglés) se caracteriza por el sufrimiento del héroe o protagonista y por un final infeliz. Aunque hay quien define al anticuento como aquel que rompe con los cánones del cuento tradicional (al igual que ocurre con la novela). Esta ruptura puede darse, como ya he mencionado, originando un final amargo impropio de los cuentos, pero también puede presentarse mediante la introducción de héroes y elementos no tradicionales. 

Como ejemplo de anticuento de hadas con elementos no tradicionales tenemos a Shrek: el héroe es un ogro, la princesa sabe kárate, el príncipe tiene muy poco de encantador, el dragón es una dragona que al final es una aliada y el hada madrina es mala. Lo tiene todo, oye. 


¿Qué fue antes, el cuento o el anticuento?

Hace un tiempo hablé que una de las razones para reescribir una historia es darle más profundidad, oscuridad, dramatismo... y ponía los ejemplos de cuentos clásicos que se habían reescrito con tramas mucho más duras, muy alejadas de los finales felices que conocemos. 

En definitiva, estas reescrituras pretendían crear un anticuento. Pero, si echamos la vista atrás, ¿son las historias originales cuentos o anticuentos? Si pensamos en los cuentos originales de Perrault, no acaban bien. Son historias duras cuyo final trágico pretendía enseñar a los niños lecciones sobre cómo comportarse (Caperucita desobedece a su madre y acaba comida por el lobo, ergo mejor no desobedezcas a tu madre). 

Esas historias se asemejan más al concepto de anticuento que al de cuento tal y como lo hemos definido ahí arriba. Se podría decir entonces que el anticuento fue la idea original, que después se suavizaría con las reescrituras de los hermanos Grimm y que terminarían de ser edulcorados por Disney. 

Es decir, estamos sufriendo un proceso cíclico de anticuento-cuento-anticuento. ¿No te parece curioso?

Princesas Disney Siniestras
¿Te parecen suficiente anticuento ya?

Y esto sería todo. ¿Qué me dices, eres más de novela y de cuento o de antinovela y anticuento? ¿Te atreves a leer alguno de ellos o a escribirlo? Puedes decírmelo en un comentario o mediante un mensaje en Twitter

Creo que lo que mejor se puede aprender de estas cosas es que es bueno romper con modelos previos. Intentar ser innovador puede tener muy buenos resultados. Claro que para romper con las normas, primero hay que conocérselas muy bien. 

Ahora es tu turno. Inventa, sé transgresor. 

Rompe las normas. Escribe antihistorias. 

Sé un antiescritor. 




*no voy a entrar en discusión de si una verdadera buena novela debe tener como función principal el transmitir un mensaje, aunque puedes discutirlo ampliamente en un comentario que estaré encantadísimo de leer. 

16 may. 2016

Book Tag y Cómo convertir a tu personaje en persona

Me han nominado o premiado o como quieras llamarlo en el Book Tag: Premios Best Blog :D 

La culpable en concreto ha sido Dalila Cabrera de Escribiendo Ruido. La verdad es que el Book Tag es bastante personal, con preguntas que tengo que responder de mí mismo. Voy a intentar que sean respuestas cortas, para no hacerlo interminable y aburrido. Una respuesta corta seguro que lo hace más dinámico y más entretenido, ¿no crees?

(Al final, aprovechando el Book Tag tienes un pequeño truco para hacer más reales tus personajes. Si quieres, puedes saltar directamente a esa parte)


BOOK TAG: PREMIOS BEST BLOG

Pues vamos a ver, ¿qué es lo que tengo que hacer en este Book Tag? Pues: 


a) Contar 11 cosas sobre ti

b) Responder a las preguntas de quien te nominó.

c) Hacer 11 preguntas para que respondan las 11 personas a las que nomines.

d) Nominar a tus 11 víctimas entre blogs de menos de 200 seguidores y notificárselo con un comentario.


Pues empezamos ^^


11 cosas sobre mí

1. He jugado, juego y jugaré a Pokémon. Sí, es una saga repetida hasta la saciedad, pero me gusta. Mi tipo favorito es el tipo Dragón (¿a que no te lo esperabas?).
2. Vi nevar por primera vez a los 20 años. Salté de la cama un niño pequeño y me llevé como una hora mirando emocionado por la ventana. 
3. Mi fruta favorita es el melocotón. Odio profundamente las judías blancas (NO SOY RACISTA). 
4. Los mejores chistes son los chistes malos y los hago a todas horas. Con todo. (sí, lo del racismo y las judías era un chiste malo). 
5. Apenas veo la televisión. Sólo la enciendo durante la comida y la cena para ver los Simpsons
6. Toco la guitarra (no de forma genial, pero me defiendo) y la gente dice que canto bastante bien
7. Nací un día 7 y, aunque todo el mundo adora el número del día de su nacimiento, a mí el 7 es de los números que menos me gusta. El 12 sí que es un número precioso.
8. Me encantan los videojuegos del tipo aventura gráfica. Me da igual la calidad, la época, lo pixelados que estén... Si tiene una buena historia, me vale. Mi favorito, por cierto, es Virtue's Last Reward (la segunda parte de 999 de la saga Zero Escape). 
9. Le echo mucha azúcar al café y al té. 
10. Me mudé de ciudad por amor (zasca, vomitad arcoiris). 
11. No sé me ocurre otra aleatoriedad más que decir, así que diré que me encanta la berenjena frita.


Respuestas a las preguntas de Dalila Cabrera


1. ¿Cómo empezaste a escribir?

Pues la verdad es que no lo recuerdo. Siempre he estado escribiendo relatos, historias... de todo. Me recuerdo desde los... ¿once? escribiendo cosas. Que además se las enseñaba a mi abuela y me alentaba a seguir escribiendo. 


2. ¿Por qué empezaste el blog y cuál fue tu primer post?
Este es el segundo blog que me abro. El primero lo abrí hace 5 años y lo hice para tener una plataforma a la que poder subir mis relatos. Ahora ese blog está cerrado, así que nada. Este lo abrí porque pensaba que podía aportar mi granito de arena al resto de escritores (un poco alentado por referentes como Gabriella Campbell y Ana González Duque). Mi primer post es este. 


3. ¿Cuál es tu sueño/meta?

Ahora mismo, mi meta a más corto plazo es conseguir trabajo. A largo plazo, mi sueño es tener un sueldo y un trabajo fijo para dedicarme a vivir. Quiero trabajar para vivir, no vivir para trabajar. En ese lapso de tiempo espero haber escrito varios libros y, con suerte, haber publicado. Me encantaría tener lectores que me pudiesen comentar qué les han parecido mis historias (y si puede ser ganar algo de dinero con ellas, mejor). 

4. Si se escribiera el libro de tu vida, ¿de qué género sería?
Pues seguramente un libro romántico con toques de fantasía. 

5. ¿Qué te gustaría transmitir con tus historias?
Creo que cada historia debe transmitir algo diferente, no se me ocurre un solo mensaje para todo lo que escribo. 

6. ¿Qué post del blog te ha costado más escribir?
Creo que la entrada para la que más me tuve que documentar fue para la de Cómo crear buenos personajes con el Método Stanislavski. Además me costó mucho escribir siempre correctamente el nombre de ese hombre. 

7. ¿Qué tipo de personajes te gustan?
Me gustan los personajes con motivación. Me da igual que sean buenos, malos, héroes, antihéroes, redondos o planos. Un buen personaje debe tener una motivación para hacer lo que hace. 

8. ¿Cuáles no soportas?
No me gustan los personajes perfectos. Las Mary Sue y los Gary Stue que se queden en su casa. 

9. ¿Qué tres libros te han cambiado la vida?
Para no repetirme, pondré aquí el enlace de los 7 libros que cambiaron mi vida

10. ¿Por qué te gusta escribir?
Pues no lo sé. Creo que es otra forma más de vivir historias. Me gusta ver películas, series, jugar a videojuegos y leer libros por las historias que tienen. Son mi droga. Supongo que escribir es otra forma de suministrarme una dosis. 

11. ¿Cuál fue la primera historia que escribiste -y terminaste-?
Si hablamos de novela, por desgracia, aún no he terminado de escribir ninguna. Sí escribí una obra de teatro (que perdí por culpa de que soy un desastre con todos los pendrives, siempre acabo perdiéndolos) hace... ¿5 años? Sí, creo que hace 5 años que la escribí. 

Preguntas y nominaciones

A ver, la verdad es que ya he visto que muchas de las personas que yo tenía pensado nominar ya han hecho el Book Tag o han sido nominadas. Así que veo un poco absurdo nominarlas de nuevo. En lugar de hacerles preguntas, te voy a poner aquí los enlaces a las entradas de los que ya han hecho el Book Tag o al blog de la persona que yo hubiese nominado, ¿te parece?

1. Rocío Vega (del blog homónimo) - ya ha hecho el Book Tag y podéis leerlo aquí
2. Alister Mairon (del blog homónimo) - ya ha hecho el Book Tag y podéis leerlo aquí
3. Doña Sierpe (de Más que veneno) - ya ha hecho el Book Tag y podéis leerlo aquí
4. Diankra (de Mejor la pluma) - ya ha hecho el Book Tag y podéis leerlo aquí
5. Enerio Dima (de La Gofrera Nihilista) - ya ha sido nominada. 
6. Eduardo Norte (de Un Rincón en el Norte) - ya ha sido nominado.
7. Cuervo (de El vuelo del cuervo fúnebre) - ya ha sido nominado.
8. Miriam (de Luna Antigua) - ya ha hecho el Book Tag y podéis leerlo aquí
9. Erik Reenberg (de Palabras desde Otromundo) - ¡no está nominado! (Su Book Tag aquí
10. Oliver Mulet (de Pluma de Hueso) - ¡no está nominado! (Su Book Tag aquí)
11. . Te nomino a ti que estás leyendo esto. Si no lo has hecho (y te apetece) puedes responder las preguntas de abajo. 

A ellos (y a ti) les (os) hago las siguientes preguntas: 
1. ¿Cuál es tu libro favorito?
2. ¿Crees que hay alguna película que haya superado al libro en el que se basa? ¿Cuál?
3. ¿Por qué escribes en el blog?
4. ¿Qué bebes cuando lees? ¿Café o té? ¿Chocolate? ¿Colacao? ¿No bebes? ¡¿No lees?!
5. Si pudieras elegir el superpoder de un personaje, ¿qué poder sería y de quién?
6. ¿Cuál es el trabajo de tus sueños?
7. Si pudieras vivir en un mundo de fantasía, ¿cuál sería?
8. ¿Y de ciencia ficción?
9. ¿Prefieres sagas o libros autoconclusivos?
10. ¿Alguna vez has escrito una escena subida de tono?
11. Cuando escribes, ¿gesticulas o dices los diálogos de tus personajes en voz alta?


Reflexión final: convierte a tu personaje en persona

He estado pensando, mientras respondía a las preguntas y contaba las 11 cosas sobre mí, que esos detalles marcan la diferencia. El hecho de que me guste el melocotón, haga chistes malos y juegue a Pokémon me hace ser quien soy. 

Así que te propongo a ti como escritor que hagas lo mismo con tus personajes. Pásale este Book Tag, que respondan las preguntas que tú les hagas. Haz que tu personaje te cuente 11 aspectos de su persona, conócelo. De esta forma harás a tu personaje más humano. Poco a poco dejará de ser un personaje para transformarse en persona

Puede que tu protagonista quiera salvar el mundo, vale. Pero eso no es él. Él es sus gustos, sus ideales, sus vivencias. Así que haz que te cuente esos 11 detalles que lo diferencian del resto. 

Por cierto, por si aún no te has enterado, ahora puedes apuntarte a la lista de correo. Como suscriptor recibirás un artículo exclusivo cada 15 días con un resumen de la actividad en el blog de esos días. Así no te perderás nada.

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¿Cuáles son los once detalles que diferencian a tu personaje del resto?

¿Qué lo hace persona?


8 may. 2016

Cómo añadir drama a tu novela

No hay nada más aburrido que una historia en la que no pasa nada. Excepto que tu intención sea escribir algo enormemente bello demostrando lo vacías que puedan ser tus primorosas palabras, una historia sin altibajos es aburrida. 

Eso es así. 

En el fondo a todos nos gustan los conflictos, los problemas, las situaciones difíciles. Tú, no mires para otro lado. Ambos sabemos que un poco de drama está bien. 

Que conste que a mí no me gustan las novelas dramáticas. El drama por el drama no, por favor. Hay a quien le gusta, pero no es mi caso: una novela sólo con drama no es para mí. Pero sí reconozco que una historia sin un poco de complicaciones en el camino del héroe (la muerte de un ser querido, una revelación dolorosa, engaños... drama al fin y al cabo) no es lo mismo

El drama aleatorio no le gusta a nadie (o sí, pero no a mí, ya os lo he dicho) y, además, el drama justificado, el que tiene sentido para la historia y para los personajes, es mucho más real y mucho más intenso

Pues si es tan importante habrá que saber darle su sitio, su lugar, saber cómo introducirlo... ¿Por qué no dedicarle un tiempo a estudiarlo?

Cómo añadir drama a tu novela


CÓMO AÑADIR DRAMA A TU NOVELA

La cuestión dramática

Puesto que no soy muy versado en el drama, me puse a buscar como loco información sobre él en todos los sitios imaginables. Buscaba formas de introducirlo cuando encontré esto: la cuestión dramática

¿Qué es la cuestión dramática? Doug Eboch lo define en su blog como la columna vertebral de tu historia, aquello sobre lo que va a sustentarse todo. No es el tema, tampoco es el argumento. La cuestión dramática es la pregunta que se hace el lector y que lo invita a seguir leyendo para poder encontrar la respuesta. 

Esta pregunta es una cosa simple, sencilla, que debe recoger toda la incertidumbre de la historia. Si un personaje tiene un dilema o un conflicto, ¿cómo llegara a la resolución de este? O, lo que es más importante, ¿llegará siquiera a solucionarlo?

Esta pregunta no aparece (necesariamente) de forma explícita en el texto, sino que es una especie de acuerdo no hablado con el lector: yo te doy la pregunta y vas a tener que leer para encontrar la respuesta. Cuanto antes aparezca y más clara sea la cuestión dramática, más fácil es enganchar al lector

Como dicen en The Write Practice, la cuestión dramática es por qué Crepúsculo es un éxito de ventas. Aunque, fuera de bromas, es cierto que hay algo de verdad en esta afirmación: la cuestión dramática es la razón por la que Crepúsculo ha vendido millones de ejemplares (no es la única razón, pero es una de ellas). Desde el principio te deja clara la duda: ¿podrán Edward y Bella estar juntos pese a ser este un vampiro? 

Recuerdo un día hablando con mi tía sobre Cincuenta sombras de Grey. Me dijo que no le gustaba tanto y que incluso había partes mal escritas, pero que quería seguir leyendo por la intriga de qué era lo que le había pasado a él para ser así. ¡Ajá! Cuestión dramática. 

Piensa en cualquier historia y verás que, de fondo, hay una cuestión dramática, una pregunta cuya respuesta ansías: ¿Qué pasará cuando salga la Luna Roja? ¿Conseguirá Harry derrotar a Voldemort? ¿Conseguirán destruir el Anillo Único? ¿Conseguirá Jack el Talismán para salvar a su madre? Todas esas cuestiones necesitan una respuesta, una resolución. 

Pero la resolución no puede ser directa, ya hemos dicho que nos gustan los problemas, nos gusta el drama. No todo puede ser un camino de rosas: ¿gustaría tanto El Señor de los Anillos si llevar el Anillo Único a Mordor hubiese sido fácil? ¿Sin la muerte de Gandalf? ¿Sin el sacrificio que hace Frodo llevando el anillo y perdiendo la cordura? 

Por supuesto que no. Nos gusta sufrir, al menos un poco, con los libros (exceptuando las comedias). Ese es el drama importante, en el que se interpone entre la cuestión y la resolución y el que hay que saber cómo introducir. 

4 formas de añadir drama

1. La calma antes de la tormenta

Si tu protagonista desea una preciosa tarta de cumpleaños, enséñasela. Imagínatelo: le han montado una fiesta sorpresa después de pensar que todo el mundo se ha olvidado de su cumple. Y allí están todos, con la tarta perfecta, esperando a que él llegue para soplar las velas, ¡qué bien! ¡No podía ser más feliz! 

Ups. ¿Qué? ¿Cómo que la tarta no era para él? Ah, la fiesta sorpresa no es para él. Nadie se ha acordado de su cumpleaños...

Este es un ejemplo simple. No quiero poner ejemplos de libros porque los spoilers serían demasiado reales y me matarías (con razón). Pero puedes llevar este ejemplo a cosas peores: siempre quiso una familia perfecta, como esa que tenía. Desayunaban todos los días una montaña de tostadas, con alguna discusión matutina que los hacía aún más idílicos y perfectos. Hasta que una banda de mercenarios los asesinó a todos delante de la cara de tu protagonista, que ve deshacerse su corazón con cada cuchillada. 

Auch. Eso ha dolido.


2. Haz que tu personaje haga "lo correcto"

Tu protagonista es un ser de gran corazón, ¿verdad? Está deseando salvar a su madre de las garras de la muerte, pero para eso tiene que derrotar a aquel demonio invencible. Se lo dijo su maestro, el increíble arcángel de luz que lucha por el bien. 

Un segundo antes de morir el demonio lo mira y le dice: "por favor, sálvala, hijo mío". ¿Cómo? ¿Salvar a quién? ¡Oh, dios! ¿Qué has hecho insensato? Has matado a tu padre, el que salvó a tu madre de las temibles garras del arcángel. Sólo quería que no usasen el poder que alberga en su alma para despertar el arma Juicio Final 3000. 

Tu héroe ha estado todo este tiempo equivocado. ¡Ha estado ayudando al malo! Ha matado a su padre y, por su culpa, el arcángel ha sacrificado a su madre, ha encendido el Juicio Final 3000 y pretende destruir el mundo para empezar la creación de nuevo. 

Menudo desastre. Tendrá que cargar con toda esa culpa y luchar con su maestro, la única persona en la que confiaba y que lo ha utilizado como un títere. ¡Y solo tiene 15 minutos antes de que el arma esté cargada y arrase con todo ser vivo! 


3. El error

Mike se planta delante de la bomba. Estaba indeciso. ¿Cable rojo o cable azul? Uno de ellos los salvará, el otro los condenará a él y a la última elfa del Reino. El tiempo avanza y tiene que tomar una decisión. 

Recuerda, vagamente, que en el ejército les enseñaron a detener una bomba. ¿Qué le decían? Que sólo tenía que cortar el cable que uniese el contador con el detonador y no el detonador con la carga. Eso es. Sí. El cable rojo. 

Explosión
Nota: ningún ser vivo fue dañado durante la escritura de este artículo ;) 

Quizás no sea necesario ser tan drástico, pero las personas nos equivocamos. Y tus personajes, si pretendes que sean reales, con altibajos y relieve, tendrán cosas buenas, cosas malas, aciertos y equivocaciones. ¡Que meta la pata como todo hijo de vecino! Conseguirás crear un conflicto, un poco de drama y encima le das realismo. ¡Combo! 


4. El secreto

Déjalo caer sutilmente. No lo cuentes desde el principio. El secreto puede tenerlo el personaje principal o cualquier otro. Es algo que pasó hace tiempo, algo que no se nombre, pero que se intuye en la forma de actuar de los personajes. 

El protagonista siempre es muy distante con su padre (descubriremos que le pega más adelante) o siempre intenta evitar pasar por puentes (le recuerda a cuando estuvo a punto de ahogarse de pequeño) o mirarse en espejos (a través de ellos ve siempre el reflejo de su gemelo muerto). 

El secreto va a esconder algo oscuro y lo intuimos en la forma en la que está escrito el texto. Hay algo que te hace pensar que no todo va tan bien como aparenta. Poco a poco iremos intuyéndolo y llegará un momento en el que lo descubramos. 

Este, quizás, sea el recurso más difícil de usar porque insinuar algo escribiendo es difícil (al menos en mi opinión). 


El melodrama

Una cosa es el drama y otra el melodrama. Es decir, una cosa es un momento de conflicto, un momento traumático, algo doloroso... y otra cosa es la sobreexageración de ello. ¿Te comiste la última galleta? ¿La galleta que estaba guardando para el príncipe Romualdo Julián III de su dinastía? ¡Por tu culpa no tendrá galleta y no me amará nunca y me quedaré sola y moriré comida por mis propios gatos! TODO POR TU CULPA. 


"¿QUÉ HACES BESANDO A LA LISIADA?"
Melodrama puro y duro

Pues no. 

Igual te digo: no todo lo malo le pasa a una misma persona. Vale que quieras hacerle sufrir, pero la pobre María no puede suspender un examen, ver cómo Jose le pone los cuernos con Victoria, llegar a casa y que su madre no la quiera porque le recuerda al intento de reconciliación (fallida) con su padre (que tampoco la quiere). Pero es que encima María es atropellada por un coche, se queda paralítica de por vida y su hermano, él único que se ha preocupado por ella, intenta ahogarla con un cojín para quedarse con la herencia de su padre que acaba de morir. 

Eso tampoco. 

El melodrama está bien si sabes usarlo (quizás como nota cómica en la historia sea un buen recurso). Las desgracias inacabables (como las de María) sólo tienen sentido si están explicadas (sobre ella cae una maldición que tiene que romper) o si se intercalan con cosas positivas (una de cal y otra de arena). 


¿Y a ti, te gusta el drama? Puedes decírmelo en un comentario o mediante un mensaje en Twitter. ¿Cómo introduces tú el drama? ¿Alguna forma más aparte de las que yo he puesto? Seguro que sí jeje

A todos nos gusta sufrir un poco. Cuando escribimos, cuando leemos. 

Es un sentimiento que nos hace sentirnos vivos. 

Y da vida a la letra impresa en papel.