25 abr. 2016

Elige un bando: Personajes planos y redondos

Ya habrás visto que me preocupa mucho crear buenos personajes, ¿no? No sé si es la formación de científico o qué, pero me da por analizar qué personajes me gustan y por qué. El caso es que llevo muuuucho tiempo defendiendo que un buen personaje debe tener una evolución, una complejidad... el personaje debe sufrir un cambio a lo largo de la historia. 

Estarás de acuerdo conmigo, ¿no? Pues hubo alguien que no lo estuvo. No me lo podía creer, ¿cómo puede ser bueno un personaje que no cambia? Pues, después de un leve debate, he de decir que tuve que darle la razón (gracias, Manu). 

¡ESPERA! No te vayas, por favor. No me he vuelto loco, te lo prometo. Déjame explicarme y, para eso, hacemos un repaso a los conocidos como personajes planos y personajes redondos, ¿te parece?



ELIGE UN BANDO:
PERSONAJES PLANOS Y REDONDOS

¿Seguro que se llaman así?

A ver, voy a aclararme. Llevo toda mi vida escuchando hablar de personajes planos y redondos. Seguro que tú también. Según tenía entendido, y según he leído en MUCHOS sitios, los personajes redondos son los que tienen una personalidad con varias facetas (personalidad compleja) y evolucionan y cambian a lo largo de la historia. Por otro lado, los personajes planos tienen una personalidad basada en uno o dos caracteres y no evolucionan a lo largo de la historia. 

Hala, ya he terminado la entrada. FIN

Obviamente no. Las cosas no son tan simples. O por lo menos a mí no me valen así de simples. Un personaje puede tener más o menos complejidad independientemente de si evoluciona o no a lo largo de la historia. 

Afortunadamente no soy el único que piensa así y encontré por ahí otras clasificaciones que me convencieron más. Así distinguimos y separamos personajes planos/redondos de personajes estáticos/dinámicos


E. M. Forster y los personajes planos y redondos

El escritor británico Edward Morgan Forster fue el primero en clasificar a los personajes en planos y redondos. ¿En qué se basa esta clasificación? Forster los clasifica en función de los planos que tenga su personalidad. Yo puedo ser amable o borde, pero no soy sólo amable o borde. También soy inquieto/tranquilo, perezoso/activo... me gusta leer, el cine, el senderismo... 

Mi personalidad tiene múltiples caras, tengo relieve, no soy plano (nadie lo es). 

Así, Forster clasifica los personajes en base a esto: 

- Personajes planos: aquellos que presentan uno (o dos) rasgos de personalidad.
- Personajes redondos: aquellos que presentan múltiples rasgos (en ocasiones contradictorios entre sí) que se desarrollan a lo largo de la historia. 

De entrada, cualquiera puede pensar que los personajes planos no son buenos para una historia, ¿no? Cuántos más caracteres, cuanto más rasgos de personalidad tenga un personaje mejor construido está y por lo tanto más realista y mejor es. 

Ahí entramos en el error. Más construido sin duda, más realista por supuesto, pero ¿mejor? ¿Siempre es mejor usar personajes redondos que personajes planos? Ahí  el propio Forster tiene la respuesta (que ya se encargó él de hacer el análisis). 

Los personajes planos resultan muy útiles para el autor, ya que apenas requieren presentación del personaje. Esto los hace muy fáciles de recordar por el lector, ya que las circunstancias no lo cambian y mantienen ese (o esos pocos) carácter que los definen. 

Así definidos, podríamos pensar que un personaje plano está obligado a ser un secundario. Y, de hecho, así es en la mayoría de los casos. Los personajes secundarios suelen ser personajes planos. Es como cuando conoces a alguien: sabes poco de su personalidad y eres capaz de definirlo con una o dos frases sin entrar en grandes complicaciones. El secundario es esa persona a la que hemos visto en dos o tres ocasiones y de la que conocemos poco (por lo que solo vemos una dimensión de su personalidad, es plana). 

Sin embargo, hay grandes historias con personajes planos como protagonistas: La Odisea, Mobby Dick, Alicia en el País de las Maravillas...

"Hola, soy un buen personaje plano y toda mi vida se basa en esta frase. Prepárate a morir"

Los personajes redondos, por su parte, suelen ser los protagonistas por razones obvias. Las múltiples facetas que presentan dan mucho más juego, pudiendo dar lugar a situaciones de contradicciones en su comportamiento, conflictos morales... y por lo tanto el lector es capaz de sorprenderse con las decisiones que tome. 

Por ejemplo, imagina un personaje que ama a su familia defendiéndola de todo y que es tremendamente religioso. ¿Qué pasaría si la religión que defiende decide sacrificar a un miembro de su familia? El personaje se verá en un dilema: salvar a su hermana o alimentar al dios oscuro con la sangre de una virgen, ¿qué debería escoger? El lector no puede saberlo, porque el personaje tampoco lo sabe. Y haga lo que haga va a sorprender. 

Un personaje redondo trae consigo lo imprevisible de la vida.

Pero hasta ahora sólo he hablado de la personalidad del personaje, en ningún momento hemos hablado de si esa personalidad varía o no a lo largo de la historia. Porque eso es otra cosa...


La evolución del personaje

Desconozco quién decidió hacer esta clasificación, así que no puedo hablaros de él igual que he hecho con Forster, lo siento. En cualquier caso, la clasificación es obvia y habla por sí sola: 

- Personajes estáticos: aquellos que no presentan ninguna evolución a lo largo de la historia, por lo que presentan las mismas características al principio y al final de esta. 
- Personajes dinámicos: aquellos que se transformar y evolucionan a lo largo de la historia debido a lo que les ocurre en estas. La evolución puede ser tanto positiva como negativa. 

Igual que ocurre con los personajes planos y redondos, podríamos pensar que un personaje dinámico es mejor que un personaje estático. Y aquí sí que voy a tener que discrepar. 

Hay personajes estáticos que son mucho mejores que personajes dinámicos, ya que su personalidad es fruto de un proceso de evolución previo a la narración. Imaginad un personaje que ya ha tenido su propia historia, sus propios problemas que le han obligado a ver la vida de otra forma y lo han transformado en lo que es. ¿Sería un mal personaje a pesar de que no cambie en ningún momento de la historia que se cuenta? 

Quizás en ambiguo no lo entiendas tan claro como con un ejemplo (los ejemplos me dan la vida). 

Dumbledore es un personaje estático. No cambia su personalidad ni su actitud a lo largo de los libros. Es un personaje con millones de rasgos en su personalidad (sí, es un personaje redondo) que se nos van revelando poco a poco. Pero sus características son inmutables y producto de todo lo que ha vivido antes de la historia que se nos cuenta en los libros. ¿Te parece Dumbledore un mal personaje? ¿A pesar de toda la complejidad que entrañan sus decisiones? Evidentemente, no, Dumbledore no es un mal personaje. 

Hay muchos personajes estáticos que son fantásticos. Ahí tenemos a Medea y Laertes de El Ciclo de la Luna Roja de Jose Antonio Cotrina. Salen poco, quizás, pero sus personalidades, sus características son arrolladoras. E incluso me atrevería a decir que rozan levemente la característica de personajes planos, pero siguen siendo cautivadores. 

Viendo todo esto quizás te surja la misma duda que a mí: ¿cómo deben ser mis personajes entonces? Obviamente la respuesta a esta pregunta va a depender de si el personaje es principal o secundario, de si es una novela o un cuento, de si es una comedia o una tragedia...

Forster piensa que los personajes planos y sin evolución funcionan muy bien como personajes cómicos. Piensa en las primeras temporadas de Big Bang Theory y verás que tiene razón: todos los personajes son planos (o semiplanos) y carecen de dinamismo. Sheldon Cooper tiene las mismas manías y se define en base a ellas. Simple. Y funciona perfectamente, ya que es un personaje fácil de recordar. 

En una novela, en mi opinión, debe haber personajes planos y redondos, dinámicos y estáticos, ya que ninguno de ellos es mejor o peor, sino que cumplen diferentes funciones dentro de la arquitectura general de la historia. Muy probablemente el personaje principal será redondo y dinámico. Los secundarios tendrán diversas combinaciones en función de la importancia que queramos darles. 


"Hola, yo soy Ahriel y soy el personaje más dinámico que ha creado Laura Gallego"

Estoy casi seguro de que elegirás el bando de personajes redondos, de personajes dinámicos. No en vano a muchos gustaron más los antihérores que los héroes, y los antihéroes suelen caracterizarse por tener muchas facetas y sufrir una evolución a lo largo de la historia. 

Puedes decirme cuál prefieres en un comentario o mediante un mensaje en Twitter. A lo mejor compartes mi opinión y piensas que todos valen. 

Elijas lo que elijas, elige bien. 

Crea buenos personajes, dales vida. Combina posibilidades. 

Diviértete. 

26 comentarios:

  1. Una entrada clara y directa que sirve para hacernos pensar. Como siempre, excelente.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegro de que te haya gustado, Blas.
      La verdad es que a mí me dejó pensando cuando leí a Forster. Me gustó bastante y me dejó una perspectiva diferente que es muy útil.

      Eliminar
  2. Me has dejado pensando... El protagonista de mi novela y, por otro lado, el protagonista de 'La vigilia del dragón' son estáticos. En el caso del primero sí entreves qué lo motiva, pero en el segundo él es como es desde el principio y nada lo va a hacer cambiar. La verdad, me has tranquilizado. Tengo mucha obsesión con el tema de redondos y planos, y esto es alivio. Gracias.
    Enhorabuena por la entrada, as always. ¡Un saludo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No todos los personajes tienen que ser dinámicos, igual que no todas las personas cambian. Esto es así. Hay gente de férreas convicciones que no las cambiará jamás, personas MUY tozudas que nunca dan su brazo a torcer.
      Imagina un antihéroe sin escrúpulos. Es muy difícil una evolución creíble que lo haga humano un héroe clásico. O al menos una evolución muy bien llevada.
      A veces personajes como esos piden (porque los personajes tienen vida propia) ser así y ya está. Y hay que aceptarlo.
      Gracias, Cuervo ^^
      ¡Un saludo!

      Eliminar
  3. Me ha encantado la entrada. ¡Muchas gracias por compartirla!
    ¡Un besazo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Alicia :)
      Me alegro de que te haya gustado
      ¡un beso!

      Eliminar
  4. La verdad es que esto da para pensar.

    Siempre he creído que, en mi novela, tengo que presentar PERSONAS y no personajes. Por eso, siempre les creo una historia y una personalidad. A todos -exceptuando a los que son simple decorado- les doy forma con cariño. Sin embargo, no siempre es algo que se refleja en la obra. Una familia muere en uno de mis primeros capítulos, tengo la historia de todos sus miembros y su personalidad, lo que les define en su modo de defenderse y actuar, pero no me explayo en esas cosas mientras escribo. En mi mente todos tienen una personalidad y una historia que les define, sólo que me dedico a profundizar en los protagonistas y los secundarios más importantes.

    No sé, los personajes planos nunca me han gustado. En cambio, siempre he creido necesario que los personajes evolucionen y cambien. No todos, por supuesto, porque la historia no tiene porque influenciar a todos. Pero para darles credibilidad, sobre todo a los principales, debe verse como afectan los hechos a su personalidad.

    Depende muchísimo, también, del tipo de novela que vayas a escribir, claro; en unas la influencia será menor o mayor, pero creo que ese crecimiento debería verse en cualquier novela. Al menos eso opino yo.

    PD: Iba a seguirte, pero no encuentro el botón de seguidores xD

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A mi se me alargan las historias por contar el pasado de mis personajes, y el pasado de su familia y lo que le llevó a una cosa y a otra... y así.

      Eliminar
    2. Entiendo mucho tu punto de vista. De hecho lo comparto en una gran medida (ahí tienes mi entrada de Cómo crear personajes según el Método Stansilavski, en la que digo justo eso, que el autor debe conocer TODO del personaje aunque no todo se diga en el libro).
      Sin embargo, sí creo que no todos los personajes evolucionan, igual que no todas las personas cambian (como le he dicho a Cuervo un poco más arriba). Pero no deja de ser una opinión. Lo importante es que el personaje que usemos funcione.
      En cuando al botón de seguidores (supongo que hablas de lista de correo) aún está en proceso, pero MUCHAS gracias. Intentaré avisarte cuando lo tenga ;)
      ¡Un abrazo!

      Eliminar
  5. Genial, caballero; gracias a usted ya puedo dejar de romperme el seso porque algunos de mis protagonistas se niegan a cambiar de parecer o evolucionar ^^

    ¡Nos leemos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Hola!
      Voy a repetirlo otra vez jajaja aunque ya van varios comentarios en lo que lo digo, pero es que no dejan de ser verdad: hay personajes que no evolucionan igual que hay personas que no cambian. Los personajes tienen muchas veces vida propia. Y eso es MUY bueno. Significa que les hemos dado vida y que toman decisiones ellos mismos independientemente de lo que queramos nosotros como dioses todopoderosos.
      Un saludo ^^

      Eliminar
  6. Osea, que esta entrada va por mi. Me alegro.
    Oh, de hecho, has puesto el ejemplo de Dumbledore que es con el que te convencí.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Por supuesto que va por ti. Me gusta mucho que me plantees cosas y que tambalees un poco los pensamientos de mis creencias. A veces no nos damos cuenta de que tenemos ideas fijadas como dogmas (y no hablo de temas religiosos). Los personajes dinámicos (también llamados redondos en algunos sitios, aunque yo prefiero separar ambas clasificaciones) eran uno de esos dogmas.
      Ya ves que me hiciste cambiar de opinión ^^
      Un beso

      Eliminar
  7. Es muy difícil dar una respuesta a esto. Antes de entrar tenía claro que te iba a decir que me quedaba con los personajes redondos, después de todo, ¿no aportan más complejidad a la trama? Pero ahora... difícil.

    Tengo que meditarlo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Os he hecho pensar a todos. Jajaja.
      Yo es lo que le dije a Rafa cuando hablamos de esto.
      Un personaje adulto o que haya tenido muchas vivencias fuertes e importantes puede ser estático en el momento que se cuente la historia. Eso no quita que en un pasado tuviese un dinamismo enorme que lo llevase a ser como es en ese momento. Pero eso ya sería otar historia. Un spin-off :p

      Eliminar
    2. ¡Hola, Carmelo!
      Te ha pasado lo mismo que a mí, jajaja
      Yo creo que no hay uno mejor que otro. Todo depende de la función que tengan en la historia.
      Obviamente no todo pueden ser personajes planos (a excepción de libros infantiles, quizás).
      Si llegas a una decisión final, dímelo!
      Un saludo ^^

      Eliminar
  8. Hola! Una entrada muy interesante y para pensar sobre ella.
    Yo la verdad es que voto por personajes redondos siempre y cuando sea necesario para la trama porque es un personaje importante. Ahora bien, un personaje plano es lo que mejor que puedes hacer en algunas ocasiones (no es necesario crear personajes redondos cuando van a ser secundarios). Yo creo que depende en la novela que estés escribiendo y la importancia que tienen los personajes en ella. Alicia en el Pais de las Maravillas, por ejemplo, no necesita personajes redondos. Memorias de Idhún, por ejemplo, sí.
    Una entrada muy apañada! Saludos ^^

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, Edu ^^
      Estoy totalmente de acuerdo contigo, de hecho lo digo en la entrada: cada personaje tiene su función. A veces es mejor un personaje plano, a veces es mejor un personaje redondo.
      Y sigo diciendo, un personaje redondo y dinámico no tiene por qué ser necesariamente un buen personaje. Hay Mary Sues con muchos rasgos y con evolución de personalidad y siguen siendo personajes manidos, repetidos y cansinos (en mi opinión).
      Me alegro de que te haya gustado :D

      Eliminar
  9. Vengo a comentar sólo porque he visto demasiados comentarios serios y se nota una carencia basta y profunda de berenjenoides palabras.

    En mi opinión los personajes deben estar equilibrados entre planos y redondos. ¿Por qué? Que todos sean planos se me hace aburrido. Que sean todps redondos, a no ser que se escriba muy bien, acaba por darme dolor de cabeza. Aún así prefiero los redondos, se parecen a las berenjenas. Las berenjenas sí que somos buenos personajes, joder.
    Un besiiii de fresiiii

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hooola, Clara :P
      Tu sabiduría de berenjena siempre es bienvenida, lo sabes. Además, eres un personaje redondo y berenjenoide, capaz de enriquecernos con su sabiduría morada.
      Estoy de acuerdo contigo, la clave está en el equilibro. Cada cuál tiene su función, así de claro.
      Un besi de berenjeni jajaja

      Eliminar
  10. Todo aspirante a escritor debería leer "Aspectos de la novela" de E. M. Forster. Yo creo que el uso de un tipo de personaje u otro depende claramente del papel que éste debe desempeñar. Creo que es bastante arriesgado poner en escena a un protagonista que no evoluciona, sobre todo si se trata de una novela (en un cuento, quizás, lo consideraría apropiado). Pero tienes razón en que Íñigo Montoya es un personaje bien plano y completamente entrañable.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La verdad es que apenas he leído fragmentos, pero definitivamente tengo que echarle más tiempo. La forma de pensar y de analizar que tiene Forster me ha encantado.
      Cada tipo de personaje tiene su función y en cada situación tendrás que usar uno u otro para que se ajuste a lo que la historia pide.
      Y sí, Íñigo Montoya es genial ;)
      ¡Gracias por el comentario!

      Eliminar
  11. Un artículo muy interesante, no me había planteado todos esos aspectos de los personajes, y mira que yo también soy de analizarlos...
    Considero que en el mundo hay de todo: personas simples, personas complejas, personas que evolucionan más, personas que menos, personas que involucionan... Y si en la realidad es así ¿porque debería ser diferente en la ficción? Creo que , como bien se ve en tu entrada, si se usan bien todos son validos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es justo eso. Depende mucho de a qué enfoques lo que escribes, por supuesto, pero en definitiva todo tiene su utilidad si se sabe cómo usarlo. ¡Para eso existe!
      Además en la realidad hay gente más sosa, más compleja, que cambia más, que cambia menos... como bien dices. ¿Por qué no va a ser igual en la ficción?

      Eliminar
  12. ¡Hola! Me ha parecido muy interesante la reflexión sobre los personajes estáticos y dinámicos, porque siempre había relacionado los dinámicos con los redondos (creo que todos lo hacíamos)... Me has hecho plantearme algunas cosas ¡y eso me encanta! De hecho, los personajes secundarios me cuestan bastante, así que cualquier reflexión al respecto me ayudará a mejorar.
    ¡Saludos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cuando leo algo que me hace replantearme cosas me encanta. Creo que es la mejor forma de aprender cosas, que en lugar de decirte "esto es así", te pongan preguntas por delante y seas tú el que tenga que responderla.
      Un beso!

      Eliminar

Suscríbete para no perderte nada

* indicates required

¿Qué estoy leyendo?

Manual de Autopublicación
tagged: currently-reading
El caso del artista cruel
tagged: currently-reading

goodreads.com