18 abr. 2016

Elige un bando: Héroes y Antihéroes

Estoy un poco harto de leer sobre personajes perfectos. Bueno, quizás no perfectos, pero sí repetidos y recopiados hasta la saciedad. El chico guapo y un poco rebelde de buen corazón, la chica pava que se infravalora, el malo malísimo que quiere hacerse con el poder absoluto... ¿Es que a nadie le gusta romper un estereotipo?

Es cierto que, hace mucho tiempo en un lugar muy lejano, las doncellas eran la reencarnación de la bondad, el caballero era puro valor y el malo de turno, un ser sin escrúpulos ni corazón. Pero el cuento ya se nos hace manido y (aunque me gustan) a veces aprecio un poco de originalidad

Quiero personajes que vivan, que sufran, que tengan dilemas morales más allá de si besar a Trevor estará bien, a pesar de que sabe que le hará daño a Josh. Quiero escritores capaces de crear buenos personajes que me transmitan cosas. ¡La gente no es plana! Tenemos dudas, somos una amalgama de luces y sombras, con nuestra parte buena y nuestra parte mala. Y a veces metemos la pata. Una persona que sea "buena" en general puede querer hacer daño en un momento dado. 

¿Te suena un poco todo de lo que estoy hablando? Pues claro, seguro que has escuchado hablar del antihéroe. Pues de eso vengo a hablarte, de héroes y antihéroes. ¿Quieres que hagamos un repaso a estos dos grandes tipos de personajes?



ELIGE UN BANDO: 
HÉROES Y ANTIHÉROES

Para entender que es un antihéroe habrá que definir primero que es un héroe, ¿no te parece? Ya te habrás dado cuenta que me gusta mucho eso de buscar patrones en diferentes historias, lo hice con los dragones y sus personalidades o con los tipos de dioses de la literatura. Así que, ¿por qué no hacerlo con el héroe? Creo que así entenderemos mejor qué es y cómo aparece (qué tipos hay).


Características del héroe

El héroe (o heroína, por supuesto) es una persona (normalmente el personaje principal) que combate el peligro o la adversidad mediante grandes hazañas de ingenio, valor y/o fuerza. El héroe es capaz incluso de sacrificarse a sí mismo por un bien mayor. 

Normalmente, el héroe posee una serie de características que lo hacen diferente al resto de personajes. El héroe es especial, por eso es capaz de realizar "actos heroicos" para salvar a las personas del peligro. 

Son características del héroe la bondad, el honor, el valor... Estoy seguro de que sabes reconocerlo en varios personajes: lucha por el Bien (o por lo que él considera correcto), su moral es inquebrantable, suele tomar las decisiones correctas y sus intenciones son siempre puras. 

4 tipos de héroes

1. El héroe clásico 

Representa los valores mejor considerados por la sociedad: inteligencia, coraje, lealtad... Por supuesto, estos valores cambian dependiendo de la época y la sociedad en la que se conciba este héroe. No es una persona corriente, sino que suele tener un don que lo hace grandioso y especial: descendiente de dioses, una profecía, bendecido por un poder superior...

Este tipo de héroe es el héroe perfecto (o casi), lo cual puede hacer sentir al lector un poco inferior. Aunque también pueden sentirse inspirados, usando al héroe como referente para autorrealizarse y mejorar. 

Ejemplos de héroe clásico: Superman, Harry Potter.

Este es incluso más clásico.

2. El héroe inadaptado

El héroe es un personaje que no es como los demás, no encaja por completo en la sociedad que lo rodea. Esto puede deberse a que es de una religión o raza diferente, a que representa ideales contrapuestos a los de la sociedad en la que vive. 

Normalmente aparece junto con un enemigo o villano que pretende asegurarse de que estas diferencias se mantengan. Es por esto que el protagonista se transforma en héroe, tratando de luchar por la normalidad y la aceptación (tanto propia como de los que son como él). 

Es el tipo de héroe más útil para una novela que critique injusticias sociales. También es frecuente en novelas young-adult. 

Ejemplos de héroe inadaptado: Charlie (Las ventajas de ser un marginado en España; Las ventajas de ser invisible en Hispanoamérica), Guy Montag (Fahrenheit 451).

Imagen de la película de Las ventajas de ser un marginado

3. El héroe veterano

Este ya viene con currículum y experiencia, así que se espera de él que cumpla de nuevo cuando todo se va a pique (otra vez). No desarrolla sus dotes de héroe en la novela. De hecho, suele ser el personaje secundario que sirve de Maestro, uno de los arquetipos de la literatura. 

El héroe veterano es una fuente de sabiduría para el nuevo héroe (y también para el lector). A menudo muere a lo largo de la obra, dando su vida por una causa mayor. 

Ejemplos de héroe veterano: Dumbledore (al menos hasta Harry Potter y las Reliquias de la Muerte, donde conocemos algo de su pasado y su figura se quebranta) y Obi-wan Kenobi (Star Wars). 

Aquí tenéis a Ana González Duque explicando los arquetipos de la novela fantástica ;)

4. El héroe común y corriente

Pues eso, una persona normal, como tú o como yo. No es el más listo, ni el más fuerte, ni tiene ningún don especial. Sólo estaba en el lugar adecuado en el momento oportuno. A ver, desde su punto de vista sería estar en un lugar inoportuno en el momento equivocado, porque él es una persona común y corriente y quiere seguir siéndolo. No se considera preparado para todo eso y cree que debería haber alguien (más cualificado) ocupando su lugar de héroe. 

Es muy fácil hacer que el lector se sienta identificado con este tipo de héroe. Es una persona con dudas, con temores, una persona normal (aunque siempre con buenas intenciones) que carece de cualquier tipo de superpoder. 

Ejemplos de héroes comunicorrientes*: Pascal (La Puerta Oscura de David Lozano), Bastian (La Historia Interminable). 


Características del antihéroe

El antihéroe (o la antiheroína) carece de cualidades heroicas convencionales —tales como el idealismo, el valor o la moral que caracterizaban al héroe. De hecho, suelen tener una personalidad bastante contrapuesta, con características como la falta de honradez, el egoísmo...

En muchas ocasiones el antihéroe lleva a cabo hazañas heroicas (como salvar a la humanidad), pero sus métodos o sus motivos no tendrán nada de heroicos. El antihéroe no se ajusta a las leyes morales sociales, sino que tiene su propia brújula, por la que se guía. 

4 tipos de antihéroes

1. El antihéroe clásico

Si el héroe es el que siempre gana, el antihéroe clásico es el que siempre pierde. Se rige más por la autoconservación que por la valentía, por lo que si tiene que huir de una pelea, huye. 

Suele ser un personaje embriagado de miedos y dudas (que en ocasiones se superan a lo largo de la historia). No es malo per se, también hay que tenerlo en cuenta. 

Ejemplos de antihéroe clásico: Han Solo (Star Wars) o Frodo (El Señor de los Anillos). 
"Que me da igual ser un antihéroe"

2. El antihéroe ambiguo

Cuando hablamos de antihéroes, la mayoría pensamos en este tipo de personajes. Puede ser bueno (en el fondo, al menos), pero carece del positivismo y de las formas del héroe. 

No sabemos del todo si son buenos o si son malos del todo, porque no juegan limpio.

El antihéroe ambiguo es un personaje realista, al que le dan igual el honor y la moralidad y a veces si tiene que cambiar de bando, lo hará. Aunque dudará cuando se les planteen dilemas morales, cuando tenga que sacrificar algo o matar a alguien.

Ejemplos de antihéroes ambiguos: Severus Snape (Harry Potter), Lobo (Donde los árboles cantan de Laura Gallego). 

No os engañéis, Snape no es buena persona por mucho "Always" que diga. 

3. El antihéroe pragmático

El antihéroe pragmático es aquel que antepone la lógica a cualquier cosa. Si alguien tiene que ser sacrificado por un bien mayor, que así sea. Sin embargo, no hay que confundirlo con un asesino. No mata sin razón bien justificada. 

Suele caracterizarse por una inteligencia un poco superior al resto, lo que le permite analizar las situaciones y tomar la mejor decisión posible (o la que ellos consideran mejor) en pos de una meta más importante. 

Ejemplo de antihéroe pragmático: Geralt de Rivia (El Brujo/The Witcher). 

Sabrás que Geralt de Rivia son unos libros antes de ser videojuegos, ¿no?

4. El antihéroe sin escrúpulos

Este es el más oscuro de los antihéroes. Digamos que en una escala de grises que van desde el negro al blanco, el antihéroe sin escrúpulos es un gris marengo bastante oscuro, ¿me entiendes?

Les mueven motivos como la venganza o el egoísmo, casi nunca realizan una buena acción si no es por interés personal. Es posible que haya daños colaterales en sus acciones, pero estos no le importan. 

El antihéroe sin escrúpulos hará lo que sea para conseguir lo que se propone. 

Ejemplo de antihéroe sin escrúpulos: Roland (La Torre Oscura de Stephen King). 

Roland, el protagonista de La Torre Oscura, en la versión cómic. 


Como ves hay muchas formas de crear a un héroe o aun antihéroe. Yo aquí he recopilado unas cuantas, pero podemos salirnos del estereotipo de protagonista perfecto (si quieres aprender a crear un antihéroe puedes mirar esta entrada de Víctor Selles). Aunque claro... ¿no se terminarán convirtiendo los antihéroes en un estereotipo más? 

Puedes dejarme tu opinión en un comentario o mediante un mensaje en Twitter. O decirme más tipos de (anti)héroes, que me he dejado muchos en el tintero. Esta es la primera de una serie de entradas en las que pretendo contraponer dos ideas contrapuestas (héroes y antihéroes). 

La duda que siempre me surge en estas ocasiones es quién sería yo dada la situación. Seguramente una berenjena. 

¿Qué serías tú? ¿Un héroe o un antihéroe?



*Sí, está mal escrito. Comunicorriente es una referencia a la mejor escritora de badfics de todos los tiempos. Allí donde estés, te odio te tengo asco rabia malgenio terrible enemigos mortales, Perla Shumajer. 
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6 comentarios:

  1. Yo sería el mejor héroe del mundo. Simplemente.
    La entrada está bien, aunque ya te comenté que bueno, lo que muchas veces para nosotros nos parece algo "raro" en su propio contexto es normal y comunicorriente.
    Harry Potter es un buen ejemplo de ello. Es el elegido, el que lo va a solucionar todo, el de la profecía... pero solo porque los demás se han empeñado. En realidad él llegó a eso solo porque estaba allí en aquél momento.
    Y J.K jugó muy bien sus cartas en esa parte de la trama: Harry era el elegido porque la profecía lo decía, pero la profecía solo se cumplió porque él era el elegido.

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    1. Hola, Manu ^^
      Me alegro de que te haya gustado la entrada. Es verdad que Harry podría ser un mago normal. Si sólo fuese un mago sería más un ejemplo de héroe común y corriente, pero resulta que hay una profecía que lo marca como tal. El propio Voldemort es el que lo marca como héroe.
      A mí me gustó bastante ese juego que se marcó Rowling ahí. Algún día tendré que hablar sobre Harry Potter largo y tendido.
      Un abrazo :P

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  2. Muy buena la entrada, en especial por el análisis tan profundo que hace de unos y otros tipos de héroe. He de decir que me gustan casi todos, aunque tengo predilección por los antihéroes clásicos y pragmáticos. De hecho, bastantes de los protagonistas de mis historias son «de ese tipo de gentuza». Excelente análisis.

    Un saludo, desde «Con Pluma y Píxel»

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    1. Hola, Fracisco
      Me alegro de que te haya gustado el análisis. Reconozco que los antihéroes son muy buenos personajes, quizás porque nos vemos más representados con miedos, dudas, partes oscuras... Supongo que todos queremos vernos como héroes (sin malas intenciones), pero nos vemos reflejados en el antihéroe porque en el fondo sabemos que fallaríamos, que dudaríamos y que seríamos de capaces de hacer cosas no del todo éticas.
      Así que "ese tipo de gentuza" muchas veces somos nosotros mismos jajaja
      Un saludo :)

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  3. Hola, yo he de reconocer mi preferencia por los antihéroes, ya que pienso que son mas "humanos" en el sentido de que el altruismo puro no creo que exista (ni en Gandhi) y la nobleza de los ideales siempre estará condicionada por motivos personales. Mis ejemplos vienen mas de la ciencia ficción, como Gully Foyle, de Tigre Tigre, Luis Wu de Mundo anillo, Tuf, de R.R. Martin, otros como El Ratonero Gris, de Leiber, etc. Yo los llamaría antihéroes individualistas o algo así, en el sentido de que actúan por interés personal pero consiguen que haya un bien general, aunque no fuera su motivación primaria. De acuerdo contigo en que no deben caer en el cliché de estereotipos. En cualquier caso muy buen artículo y muy completo. Un saludo.

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    1. ¡Muy buenas!
      Bueno... más humanos... el antihéroe sin escrúpulos a veces carece de humanidad. Hay "héroes" que no son almas cándidas, tienen fallos, pero creen que sus actos pueden llevar a un bien común. Aunque quizás suene más realista o más humano lo que dices: alguien que actúa por interés personal y que ya de paso salva al resto.
      Me alegro de que te haya gustado :)
      ¡Gracias por el comentario!

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