28 feb. 2016

Aprende a escribir gracias a la música: 5 trucos musicales para mejorar como escritor

Para los que no lo sepáis, soy un enamorado de la música. La música me supone una forma increíble de expresión, muy liberadora y capaz de mostrar un innumerable conjunto de matices. Es por eso por lo que la música supone un pilar muy importante en mi vida: escucho, canto y compongo desde hace unos 10 años. 

¿A qué me suena todo eso?

¡Al otro amor de mi vida! ¡La escritura! ¿No te has dado cuenta de la gran cantidad de similitudes que tienen la música y la literatura? Es como escribir y pintar... o como escribir y fotografiar... o como escribir y actuar... (Vale, puede que sea yo en mi obsesión con la escritura el que le vea similitudes con todo, pero no me juzgues). 

Como cantante y compositor, me he esforzado en ir mejorando año tras año, aprendiendo a respirar, a entonar, a no forzar las cuerdas vocales, a hacer que una canción cobre vida... Y en definitiva eso es también lo que he hecho como escritor, tratando de mejorar con cada historia nueva que salía de mis manos. 

Mientras miraba técnicas para mejorar la proyección vocal y no gritar algo hizo click en mi cabeza: "Un segundo" me dije, "algunas de estas técnicas se pueden utilizar para escribir". De hecho, todo en el mundo de la música se puede extrapolar a la escritura. Y aquí estoy, a punto de explicarte estos increíbles paralelismos entre dos ramas del arte que me encantan.




APRENDE A ESCRIBIR GRACIAS A LA MÚSICA

Música y literatura: más parecidas de lo que parecen

La escritura no deja de ser un arte y se parece al resto de manifestaciones artísticas de una forma u otra. Por ejemplo, escribir una novela es un proceso parecido a dibujar un cuadro: tiene un fondo (la escena, el mundo en el que ocurre nuestra historia), unos personajes (los protagonistas, en primer plano; los secundarios más cercanos al horizonte, con menos detalles, pero igual de importantes), una acción (exceptuando el bodegón y algunos por el estilo, en muchos cuadros se representa algo, ocurre algo, igual que en la historia de un libro) y un mensaje

Componer un disco es algo parecido. Cada canción es un capítulo de una historia, y están colocadas minuciosamente para que el disco tenga un ritmo concreto:

• Normalmente las canciones con más potencia suelen encontrarse pasadas la primera mitad, pero sin ser las últimas. De igual forma, el punto álgido de un libro, el ansiado clímax suele ocurrir en la recta final, pero no es lo último en la historia.

• La canción que suele darle nombre al disco aparece más o menos a la mitad, igual que el lector comprende el título del libro cuando suele llevar la mitad de este. Por supuesto hay excepciones: discos cuyo nombre no es el de ninguna canción y que simplemente hacen referencia al mensaje del disco en su conjunto (libros cuyo título son una metáfora de lo que ocurre en el libro sin hacer una referencia directa).

• El primer single del disco suele ser la primera canción de este. Es decir, aquello con lo que te presentas es la primera canción que va a escuchar todo el mundo, igual que lo primero que va a leer la gente es el primer capítulo de tu libro. Además el single suele salir antes que el disco, y muchos escritores publican de forma gratuita el primer capítulo de su libro antes de que este salga al mercado


Además de todas estas similitudes, lo más importante de un disco o de una novela es que tienen un mensaje concreto. Bueno, puede que muchos discos no tengan un mensaje concreto, pero sí un estilo, algo que transmitir al público que los escucha. Pues igual ocurre con una historia al escribirla: tiene una intención. Esta puede ser querer hacerte llorar, que te rías, que pases miedo, que aprendas una lección... Da igual cual sea, pero cuando escribes una historia (igual que cuando compones o cantas una canción) debes tener en mente qué quieres transmitir. 

A veces el mensaje se repite, igual que se repiten historias. Sólo hay que fijarse en que cuando un estilo se pone de moda salen imitaciones por todos lados. Y aquí hablo tanto de música como de literatura. ¿Se ponen de moda las historias románticas de vampiros? Pues sacaremos otras 800 historias de romántica sobrenatural a pesar de que todas sean claramente iguales. 

En la música ocurre lo mismo. Independientemente de si te gusta o no, la llegada de Lady Gaga al panorama musical cambió el estilo del resto de cantantes: se primaba un estilo semielectrónico (similar al de Gaga en The Fame), con puestas en escena atrevidas y vestidos estrafalarios en las entregas de premios. 



Lady Gaga (2010) y Nicki Minaj (2011), ambas recubiertas de peluches. A la derecha, Crepúsculo (2008) y Medianoche (2009), además del parecido de las portadas, ambas sagas son románticas con vampiros. No voy a meterme en si son buenas o malas cantantes o novelas. Al menos no hoy. 

Pero Lady Gaga triunfó porque aportaba algo distinto a lo que aportaba el resto. Igual que Crepúsculo también alcanzó el éxito gracias a que traía algo nuevo (o por lo menos nuevo para ese tipo de público). Reinventaba los vampiros, creaba una historia de amor y nos lo edulcoraba todo hasta el extremo, sí, pero tuvo éxito porque surgió en un vacío de romántica juvenil a la que le sumaba lo paranormal. Era distinto a lo que había (independientemente de lo bueno o malo que sea). 

Así que en definitiva lo importante es crear contenido que te diferencie del resto. Algo que te haga único, aunque sea imitando otra novela de vampiros enamorados (por favor, NO escribas otra novela de vampiros enamorados). Entonces, ¿qué trucos para cantantes/compositores puede servir a un escritor para crear algo nuevo?


5 trucos musicales para mejorar como escritor

1. Estudia música 

Exactamente. ¿Vas a ser cantante o compositor? Pues aprende de música, aprende de aquello con lo que pretendes trabajar: solfeo, técnica vocal, cómo respirar...

Igual ocurre si quieres ser escritor. Tu herramienta es el lenguaje, ¡aprende a usarlo! Conoce las reglas ortográficas, estudia gramática, cuál es el orden lógico de los componentes de una oración en español... Cuando te sepas las normas, tendrás tiempo de modificar el texto a tu gusto causando diferentes impresiones sin cometer errores. 

2. Aprende los esquemas básicos de una canción 

Muchas canciones tienen estrofa, estribillo, puente y final (normalmente un estribillo modificado). La parte que supone una inflexión en el ritmo y el estilo de la canción suele ser el puente, corto e intenso, antes del final de la canción. 

Una historia tiene una presentación, un conflicto, una resolución del conflicto y el desenlace. La inflexión aquí suele ser la resolución, es lo que marca el antes y el después en la historia. Es intensa y previa al final, como la gran Batalla de Morannon (Batalla de las Puertas Negras) en el tercer libro de El Señor de los Anillos, donde consiguen distraer a Sauron para que Frodo lance el Anillo Único al Monte del Destino y cambie la historia para siempre.

3. Siéntete a gusto con la canción

No compongas ni cantes nada si no te gusta. Te saldrá forzado, no sentirás la canción y quedará un bodrio. Haz la canción tuya, busca tu estilo y tu voz. Escribiendo es igual. Vale que experimentes con distintos géneros o con situaciones que no te sean habituales. Es bueno y te enriquece. Pero si un proyecto no te gusta, no lo escribas. 

4. No sobrecargues la canción

Muchos cantantes tratan de lucirse en exceso y juegan con gorgoritos y giros de voz inesperados que muchas veces acaban en desastre. A veces es preferible tener una voz sencilla y amena que sepa cuándo debe llamar la atención. 

Escribiendo ocurre algo parecido. Muchos pecan (pecamos) de querer sonar rimbombantes con millones de interesantes, útiles, musicales y extremadamente necesarios adjetivos y juegos de palabras ingeniosos como una partida de ajedrez entre un pato y una gallina. Y no quedan bien (como la frase que he escrito antes, lo sé). Mejor usar los justos, que además resaltarán mucho más en medio de la tranquilidad de un texto simple. 

5. Ensaya

Esto es universal. Todo el que quiera ser bueno en algo debe esforzarse y ser perseverante, esforzarse e ir mejorando día a día. 

¿Quieres cantar mejor? Pues canta a diario, entrena tu voz. ¿Quieres escribir mejor? Pues escribe, obviamente, todos los días un poco. Historias más simples, historias más complejas... haz lo que sea, pero escribe. Ya llegará la mejora y un día leerás cosas antiguas y dirás "madre mía... ¡ahora escribo mucho mejor!". 


Estos 5 trucos seguro que te sirven para mejorar. Incluso si eres avispado podrás usarlos para otras cosas, como la repostería, ¿por qué no? Ya llegará el momento de buscar discográfica o grabar tu maqueta en casa, ya llegará el momento de decidir cómo publicar tu libro

De momento disfruta. Escribe. Canta. 
Y haz que tu voz inunde el mundo. 
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3 comentarios:

  1. Es un enfoque interesante. He leído muchas entradas sobre las ventajas de escribir canciones mientras escribimos, pero no una que compara directamente la escritura con la música. ¡Gracias!

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    1. ¡Hola, Ana! Muchas gracias por tu comentario.
      La verdad es que la música puede ayudar mucho al escritor. No sólo con lo que hay en la entrada, sino también escuchando mientras escribes (que supongo que es lo que has querido decir jeje). Ayuda a ambientarse.
      Un saludo :)

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    2. Ups, sí, perdón. Justo eso quería decir. Fue un lapsus mental.

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