12 feb. 2016

Arrancando motores o 5 tipos de dragones en la literatura

Esto por fin se pone en marcha, sí señor. Ha costado trabajo que el diseño quede como me guste, encontrar una plantilla que se ajustase a lo que buscaba, decidirme por el primer tema a tratar...

Pero el dragón mecánico está en marcha, ya le he añadido un par de palas de carbón a los motores y los engranajes están bien engrasados para que todo esto vaya sobre ruedas. ¡En breves este dragón estará surcando los cielos y lanzando bocanadas de fuego! De momento tengo planeado actualizar cada lunes. El dragón surcará los cielos una vez por semana, así no se cansa y nos evitamos que se oxide por quedarse parado. 


¿Y qué mejor forma de empezar que con un post sobre dragones? Los dragones han estado presentes en la literatura desde hace mucho tiempo, forman parte del folclore y de las costumbres de muchos países. Tenemos dragones de todos los tipos y colores: grandes bestias aladas verdes, pequeñas mascotas escupefuego, serpientes marinas... Sin embargo, si nos fijamos en los libros, suele haber una serie de patrones que cumplen estas criaturas de leyenda. Podemos distinguir claramente diferentes tipos de dragones y eso es justo lo que os traigo hoy aquí. 





5 TIPOS DE DRAGONES EN LA LITERATURA


1. El dragón enemigo


Si nos fijamos en los textos más antiguos, los dragones son siempre temibles enemigos que se interponen en el camino del héroe. Son bestias asociadas con el mal, peligrosas y mortíferas. Así tenemos al dragón bíblico Leviatán (sí, según la Biblia los dragones existen), una temible bestia marina creada por Dios. De hecho, Dios creó dos leviatanes, pero decidió matar a la hembra porque, si llegasen a procrear, nada podría interponerse en el camino de estos seres. 

El dragón es un obstáculo y el héroe debe enfrentarse a él, como en la famosa leyenda de Beowulf. Pero tampoco es necesario irse tan atrás en el tiempo, Stephen King en su libro Los ojos del dragón sigue el mismo patrón: el dragón es una imponente bestia a la que dar caza (aunque en realidad el libro no describa cómo lo matan). También ocurre en Harry Potter y el Cáliz de Fuego, donde Harry tiene que hacer frente a uno de los dragones más peligrosos (el colacuerno húngaro) en la primera fase del Torneo de los Tres Magos. 

Quizás uno de los mejores ejemplos pueda ser Maléfica en La Bella Durmiente. En la lucha final contra el príncipe, Maléfica se transforma en ese intimidante dragón negro capaz de poblar las peores pesadillas de cualquier niño, y Felipe debe derrotarlo para salvar a Aurora. 

Rompiendo un poco el clásico, encontramos Historias de dragones de Edith Nesbit, libro donde el dragón protagonista se ha cansado de ser una bestia que causa el terror entre los humanos. 


2. El dragón aliado


Así el dragón pasa de ser ese temible ser que hay que matar en Skyrim, a convertirse en el compañero de nuestro protagonista. ¡Genial! Un ser con tanto poder, capaz de volar y de escupir fuego es un increíble apoyo para cualquiera (también puede ser el aliado del antagonista, ¿no?). El mejor ejemplo de la transición de enemigo a amigo puede ser Cómo entrenar a tu dragón: Hiccup y Desdentao, el furia nocturna, demuestran que la unión hace la fuerza.

Y pueden suponer mucha fuerza. George R.R. Martin deja muy claro en Canción de hielo y fuego que tener a dragones de tu parte decanta la balanza a tu favor en el campo de batalla. La fiereza y el poder de los dragones es inconmensurable (casi como esta misma palabra tan grande que significa justo eso).

Los dragones son siempre fieles aliados y parecen estar muy vinculados a una figura concreta, ya sea su jinete (como en Eragon o en el ya mencionado Cómo entrenar a tu dragón) o a su madre (dícese: Daenerys de la tormenta de la casa Targaryen, primera de su nombre, y un largo etcétera).

Pero no siempre los dragones son simples bestias domesticadas. No, algunas tienen su propia opinión para ser un aliado, y así pasamos al siguiente tipo de dragón. 


3. El dragón inteligente


Vamos a empezar fuerte en esta parte, porque no se puede hablar de dragones inteligentes sin mencionar a Fújur, el increíble dragón de La historia interminable de Michael Ende. Fújur es más parecido a los alargados dragones orientales, carece de alas y presenta unas preciosas escamas plateadas (la versión peluda tipo peluche es efecto de la película). Fújur no es un arma como pueden ser los dragones de Martin, sino que es un personaje más en la historia. Y muy importante, además. 

Algo parecido ocurre con Saphira y los otros dragones de Eragon, que no solo son aliados, sino que son capaces de enfadarse, de divertirse y de hacer cualquier cosa como cualquier otro personaje. 

Algunos autores incluso dotan a los dragones de un poder e inteligencia superior a los humanos. En el videojuego The Longest Journey, los dragones son casi dioses, por ejemplo. Aunque para seres cercanos a los dioses, tenemos a los dragones de Laura Gallego en Memorias de Idhún. Creados por los seis dioses idhunitas, son superiores a los humanos en inteligencia y poder, al igual que los unicornios y los sheks. 

Pero claro, cuando tienen tanto poder, los dragones suelen distanciarse de los humanos un pelín. El que se distancia, aunque no sea un semidiós, es Smaug, el famoso dragón de El Hobbit de Tolkien (se distancia de los humanos y de todos los demás, que él quiere vivir solo en la montaña de los enanos). Aunque Smaug podría ir perfectamente encuadrado en la siguiente categoría.


4. El dragón coleccionista


Hay algo entre los dragones y las cosas brillantes, por lo visto. Debe ser como Himawari Nohara, la hermana de Shin-Chan, que cada vez que ve algo que brilla se vuelve loca y no para hasta conseguirlo. Pues con los dragones debe ser algo parecido, si no, no me explico la gran cantidad de historias es las que hay un dragón que acumula y acumula oro, piedras preciosas, joyas,... Los dragones (sobre todo los europeos) parecen ser guardianes de grandes tesoros, ¿o no recordáis el increíble tesoro de Smaug? (¿Veis como podía ir en esta categoría?)

Pero la imponente criatura de Tolkien no es el único dragón con un ligero síndrome de Diógenes. Así tenemos por ejemplo al dragón de uno de los relatos de Gabriella Campbell en Lectores aéreos o al dragón que tiene Bellatrix Lestrange custodiando su cámara de Grigotts, el banco de los magos, en Harry Potter y las Reliquias dela Muerte. Aunque el maltrato que sufre el pobre animal y lo desesperado que está por salir de allí dejan bien claro que el tesoro no es suyo ni lo quiere. 

También tenemos el dragón que se encuentra Eustace, el repelente primo de los hermanos Pevensie en La Travesía del Viajero del Alba (quinto libro de las crónicas de Narnia de C.S. Lewis). Eustace se encuentra montañas de riquezas acumuladas por un dragón, que por cierto, no tiene alas (otro efecto cine). Lo que sí ocurre tanto en el libro como en la película es que el pobre Eustace acaba transformado en dragón, aunque eso no lo convierte en un dragón cambiante.


5. El dragón cambiante


Si algo que nos encanta es que los dragones puedan transformase en humanos. Aparece en todos lados. En Dreamfall, el videojuego, aparece la dragona blanca transformada en humana, por ejemplo. Eso es un hecho puntual, pero en otros libros como en Memorias de Idhún este es un hecho muy importante para la historia. Cierto es que los dragones de Idhún no tienen de por sí la capacidad para transformarse en humanos, pero Jack, el protagonista, sí que puede por las circunstancias concretas que se dan en él. 

Hay libros completos que se basan en la premisa de que los dragones pueden transformarse en humanos, como Firelight de Sophie Jordan, por ejemplo.
También en la saga de Geralt de Rivia (muy conocido por los videojuegos de The Witcher) existe un dragón capaz de transformarse en humano (y cuyo nombre voy a intentar escribir sin equivocarme): Villentretenmerth. 
Los dragones no son solo seres inteligentes (en ocasiones superiores a nosotros), sino que sus poderes se pueden concentrar en un pequeño cuerpo humano en el que pasar desapercibido.   



Y hasta aquí el repaso a estos 5 tipos de dragón en la literatura. ¿Hay más? Infinitos más (tantos como libros de dragones que no he nombrado). Además no son tipos excluyentes, como veis muchos dragones quedan englobados en varias de estas categorías. Lo bueno de encontrar patrones en la literatura es que puedes usarlos de referencia, bien para inspirarte en ellos, bien para romper lo establecido. 

¿Cuál es vuestro tipo de dragón favorito?
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5 comentarios:

  1. Me encanta que sean coleccionista, sobre todo de doncellas.

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    1. Lo que quieres es ser coleccionista de doncellas tú, no me mientas jaja

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  2. Como dato curioso, Tolkien consideraba GUSANOS a sus dragones y así son referenciados en algunas ocasiones.

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