18 oct. 2017

Libros escritos por mujeres (#LeoAutoras)

El sesgo a nivel editorial entre mujeres y hombres es algo más que evidente. Ya hablé en su momento del sexismo que campaba a sus anchas por la literatura, es precisamente por eso por lo que se hacen necesarias campañas como la de #LeoAutorasOct.

¿En qué consiste? En leer durante el mes de octubre solo libros escritos por mujeres.

(Sí, esta entarda llega un poco tarde, pero he estado sin internet y, como comprenderás me cuesta mucho publicar sin conexión por razones obvias)

PERO nunca es tarde para hacer recomendaciones de libros escritos por mujeres. En mi caso, novelas de fantasía y ciencia ficción que tienen la firma de una autora en su cubierta.


LIBROS ESCRITOS POR MUJERES 

(#LeoAutorasOct)


Todas las recomendaciones las puedes encontrar en el vídeo (junto con una pequeña reflexión inicial).





Para facilitarte un poco la vida, tienes todos los enlaces de las novelas que menciono aquí abajo:


NOVELAS DE CIENCIA FICCIÓN ESCRITAS POR MUJERES


- Horizonte Rojo, de Rocío Vega (mi reseña)
- La mirada extraña, de Felicidad Martínez (mi reseña)
- Despertares, de Felicidad Martínez
- Sueños Rotos, Caryanna Reuven (mi reseña)
- Horizonte 6, Caryanna Reuven (mi reseña)  [GRATIS - PAGO SOCIAL]
- 36, de Nieves Delgado (mi reseña)
- Clorofilia, de Cristina Jurado (mi reseña)
- Diez variaciones sobre el amor, de Teresa P. Mira
- La era de las almas, de Logan R. Kyle  [GRATIS - PAGO SOCIAL]



NOVELAS DE FANTASÍA ESCRITAS POR MUJERES


- Leyendad de la Tierra Límite: Las tierras blancas y Las tierras oscuras, de Ana González Duque (mi reseña)
- Barro, de Alicia Pérez Gil (mi reseña)
- El Fin de los Sueños, de Gabriella Campbell y José Antonio Cotrina
- Crónicas del fin: El cielo roto, El dios en las alturas y Testamento, de Gabriella Campbell y José Antonio Cotrina
- Lectores Aéreos, de Gabriella Campbell
- La guerra de las brujas, de Maite Carranza
- Los espíritus del humo, de Conchi Regueiro (mi reseña)
- A través de la arena, de Laura Morán Iglesisas

NOVELAS DE TERROR ESCRITAS POR MUJERES


- Agramonte, de Yolanda Camacho
- Última noche en el páramo, de So Blonde


LIBROS DE NO FICCIÓN ESCRITOS POR MUJERES


- Cómo escribir fantasía, de Ana González Duque 


Y hasta aquí mis recomendaciones. ¿Has leído alguno? ¿Vas a leerlo?
¡Déjamelo en un comentario y más te vale criticar conmigo lo que leas! :P 

21 sept. 2017

El terror de escribir fantasía

Siempre he sido una persona bastante segura de sí misma en el aspecto creativo. Puedes llamarme soberbio si quieres, no sé. El caso es que de una forma o de otra me forzaba a sentirme seguro de mí mismo y a no tener miedo a mostrar lo que escribía hasta que ya no me salía forzado.

Esto me ha ido muy bien hasta ahora: tenía un blog (ahora cerrado) en el que publicaba relatos y que llegaron a tener bastante repercusión. Tenía feedback, comentarios diciendo que les encantaba lo que hacía y otros que me señalaban errores que me ayudaban a mejorar. ¿Se puede pedir algo más?

Sin embargo, la cosa fue cambiando cuando mis textos empezaron a alargarse y la cantidad de gente interesada en mí (gente a la que le pongo nombres y apellidos, a la que aprecio y valoro aunque en ocasiones no haya visto jamás en persona) empezó a crecer.

Por primera vez en mucho tiempo empecé a sentir el miedo a no gustarle a nadie.

Y el terror de escribir fantasía se apoderó de mí.



EL TERROR DE ESCRIBIR FANTASÍA


MI PRIMERA NOVELA Y EL COMIENZO DEL MIEDO


Hace ya más de un año empecé una novela. Una novela más de las cientos de miles que había empezado. Empecé a lo loco, a lo brújula, como había empezado tantas otras. 

¿Mi intención? Terminarla, claro, como todas las demás.

Pero esta vez mi interés no desapareció después de 15.000 palabras. De repente me vi envuelto en un caos de documentos y páginas manuscritas con ideas, enlaces de la historia, un cronograma de acontecimientos, esquemas de personajes... ¡Hasta había apuntado sus fechas de nacimiento que no salían en la novela!

Todo me daba vueltas en la cabeza una y otra vez. Estaba alucinando porque era como si yo no hubiese planeado todo aquello, sino que solo me disponía a contar algo que ya había ocurrido. Los personajes me hablaban y detalles que no había pensado en un principio (o que se me habían pasado por alto si consideramos que yo era un mero espectador de acontecimientos) empezaron a revelarse y a encajar con todo lo que ya tenía escrito con una naturalidad apabullante.

¿Qué hice entonces? Borrar todo rastro de la novela de internet. Sí, había publicado el principio en el blog (ese que te digo que cerré) y quería actualizar cada poco para que la gente pudiera leerlo. Pero, con todo ese berenjenal de historia... ¿cómo iba a dejar que lo leyeran así?

Lo borré porque no quería que vieran los fallos, los errores, las erratas que metía al escribir nervioso. No podía dejar que una historia así fuese percibida tan mal y tan desastrosamente contada por la gente que me leía.

Y entonces, con todo planeado y medio escrita, la abandoné por miedo.

La primera novela que consigue apasionarme de esta forma me causó un terror tan increíble que no me veía capaz de escribirla. Sentía que tenía que revisar continuamente los primeros capítulos para mejorarlos y eso me hacía que no avanzara con la trama.

Al final la terminé. Con peleas internas conmigo mismo para no volver a repasar todo lo escrito. Hice un trato con mi editor interno: "déjame terminar de escribirla y después podrás corregir tanto como quieras".

Y sin embargo a esa novela aún le queda mucho tiempo por delante para ver la luz...


NANOWRIMO Y LA ANGUSTIA AL ACABAR


Me apunté al NaNoWriMo el año pasado porque quería un verdadero reto de escritura y porque me venía bien para coger el hábito diario. Planeé una historia, escaleta completa, personajes...

Bueno, hice un poco de trampa, uno de los personajes se llamaba al inicio Chica porque no sabía cómo llamarla. Un aquelarre entero tenía motes (Medusa era una de ellas, la que ahora es Astrid) porque no había nombre que me convenciera.

Pero tenía que escribir y no quería que algo como los nombres me detuviera. Llegó noviembre y escribí. Con la escaleta al lado, con el editor apagado y en sprints.

¿Había errores? A cascoporro. Pero daba igual, luego vendría la corrección.

El 27 de noviembre había superado las 50.000 palabras del reto, pero el por aquel entonces #ProyectoLilith no había terminado. El primer mierdiborrador estaba terminado a principios de diciembre.

¡Había terminado mi segunda novela! ¿La sensación que me dejó?

Pues alegría, emoción, hiperactividad, ¿no? PUES NO. Me sentí vacío, mirando el cronómetro que me decía que aún me sobraban 7 minutos para terminar el sprint y sin nada que escribir.

Me dio una angustia...

Después del choque inicial y de dejar reposar la historia un par de semanas, me dispuse a corregir. Ahí aún tenía aplomo: estaba seguro de que la historia era buena aunque le hiciese falta pulirla.

Me pegué de chocazos para corregir. Odié a mi yo de noviembre que a veces escribía medio dormido y que cambiaba unas palabras por otras por culpa del sueño. ¿Qué galimatías era ese?

Pero bueno, Lilth fue corregido. Y de repente... un nudo en la garganta. Una bola de seis kilos en la base del estómago.

¿Qué hacía con un borrador terminado?


LOS LECTORES CERO: EL PRIMER TERROR


Empecé a buscar lectores cero para que leyeran la novela. Mi queridísimo Manu la terminó en dos días y me devolvió un documento LLENO de comentarios. Me di toda la prisa del mundo en corregir todos los errores y en reformular las cosas que me había dicho que sonaban raras. 

¡¿Cómo le había mandado ese mismo texto al resto de gente?! ¡¿Cómo no me había dado cuenta de todos esos fallos?!

Entré un poco en pánico, pero tenía solución. Le mandé la nueva versión corregida a los betas antes de que empezaran la versión con errores. Y me senté a esperar.

Les avisé mil veces de que #ProyectoLilith no era una novela grandiosa. No iba a cambiarles la vida. Solo una historia de fantasía oscura para pasarlo bien. No muy larga, con mucha acción, muchas brujas, mucha sangre...

Algunas de las personas que me hicieron de lectores cero tenían unas altas expectativas en mí y en la novela y yo solo temía decepcionarlos. No sé cuántas veces le dije a Lulu que era una novela normal, que no esperase ninguna maravilla.

Prefería que tuvieran una mentalidad de "esta novela es meh" antes de leerla y que si realmente les resulataba "meh" no se decepcionaran.

Mis nervios cuando Gabriella Campbell mostró interés en leer y ayudarme a mejorar y cuando Ana González Duque aceptó leerme... No sé cómo clasificar esos nervios.

Y después llegó la espera...

Una terrible y eterna espera. 

¡Y por fin comentarios de los betas!

Estaba súper nervioso, ¿y si no les había gustado? ¿Y si consideraban la novela una bazofia? Pero había algo peor aún... ¿y si me decían que les había gustado pero era mentira?

Me temblaban las piernas cada vez que leía una opinión nueva.

Pero no fueron terribles.

De hecho fueron bastante favorables. MUY favorables, mejor de lo que esperaba. 

Y los fallos que señalaban eran siempre los mismos, lo tenía fácil para corregir un par de agujeros de trama (que había provocado por pensar que se sobreentendían ciertas cosas que el lector no tiene que saber porque NO HAY NINGUNA PISTA. Ahora ya está corregido). 

Corregí la novela, contento de que a la gente le hubiese gustado tanto. 

Lulu me dijo que durante toda la novela me iba a dar un 8/10 pero que el final le pareció tan chulo que había subido al 9/10. (¿Quizá con las correcciones haya subido un poco más? "O puede que hayas bajado", es lo que me susurra una voz puñetera desde la parte de atrás de la cabeza... AY).

Le di otros dos repasos completos a la novela, añadiendo dos escenas para solventar ese error/vacío en la trama. Incorporé toooodos los trucos/consejos de estilo que me habían dado Ana y Gabriella. La novela mejoraba por momentos.

También empecé a anunciarla en redes, a hablar con la correctora, la ilustradora y el maquetador. Todo iba rodado o eso parecía. La gente estaba interesada en la novela y yo... Yo me quería morir.


EL SÍNDROME DEL IMPOSTOR Y EL TERROR DE MOSTRAR LO ESCRITO


Por primera vez empecé a tomar conciencia de lo que estaba pasando a mi alrededor.

El hilo del manspreading (al que no sé si odio y amo por la repercusión que tuvo*) me dio un subidón de followers. Muchos manifestaron interés por mis #CuentosMecánicos. Muchos se quedaron en Twitter conmigo porque les gustaba lo que escribía.

YO. GUSTABA. COMO. ESCRITOR.

¿Entiences el terror? ¿No? Pues espera.

Cuando empecé a soltar info de la novela (el título primero, luego datos de la historia, luego la portada, la sinopsis...) muchísima gente empezó a tener interés. Muchos me decían que la iban a comprar sí o sí porque estaban deseando leerla.

¡Que estaban en hype!
Aquí la portada de Libertad Delgado para la novela. Espero estar a la altura.



Y yo con mi historia, que no va a transformar la vida de nadie, solo a entretenerles si disfrutan con la fantasía oscura y las brujas mediocres que se ven envueltas en berenjenales de dioses extraterrestres... 

¿Cómo no voy a tener miedo? ¿Cómo no voy a estar acojonado a más no poder? Esa gente tiene expectativas puestas en mi novela. ¡Algunos tienen ALTAS expectativas de Hijas de Lilith! ¡De mí!

Solo puedo pensar "voy a decepcionarles". Una y otra y otra vez.

Pero me esfuerzo por pelear con esa voz interior y sigo adelante. 

El día que le mandé la versión definitiva a Virginia Buedo, mi preciosa** correctora, temblaba. ¿Y si la decepcionaba? ¿Y si no le gustaba nada la novela?

¿Y si pasaba eso con todos los demás? Pero resulta que le encantó y decidió leerla antes de corregirla porque decía que no podía corregir con el interés que tenía en la historia.

Después me obligué a mandar el prólogo porque si yo animo a la gente a que el miedo no les paralice, no puedo dejar que me paralice a mí (que no me paralice otra vez como pasó con esa primera novela que sigue a la espera de ver el mundo).

Aún no me puedo creer las respuestas de los suscriptores del blog... ¡que quieren más de la novela! ¡Que el prólogo les encanta! 

Y yo siento una ambivalencia de emociones: estoy feliz y pletórico por la acogida... y después muerto de miedo por el hecho de que el prólogo sea lo único que les guste.

Pero me da igual. Yo voy a seguir adelante.

No sé, Lidia no se deja amedrentar en la novela, yo insto a que la gente no se deje llevar por el miedo. Que peleen.

Y eso estoy haciendo yo. Pelear. Intentar callar el miedo de ser un fracaso, el miedo de estar fingiendo que soy bueno en algo cuando soy un mierdas. El miedo a ser un impostor. 

Así que en breves mandaré la novela al maquetador (ay, Óscar, espero que te guste porque estoy aterrado también por tu opinión) y después... Bueno, después Las Hijas de Lilith verán el mundo por primera vez.

Un nacimiento lleno de sangre y terror. Terror el mío, digo.

¿Por qué te cuento todo esto? Porque aunque parezca seguro de mí mismo en redes, en realidad estoy acojonado el 90% del tiempo. Y sigo tirando aunque me cueste.

Mucha gente me dice que "ojalá ellos pudieran o no escribieran tan mal como para ser capaces de enseñar algo". Pues no. ¡Nada de miedo! Enseña lo que tengas, aunque sea una bazofia. 

Supera el miedo.

Y como con la escritura, con todo. No podemos dejar que el miedo a fracasar nos pare porque si no... bueno, si no, no haríamos nada básicamente.

Así que a luchar. A pelear. A perder el miedo (o a no perderlo y solamente dejarlo callado en una esquina de tu mente).

Hoy es el día en que plantamos cara.
Yo estoy preparado para liberar al aquelarre. 



Si tú también tienes miedo a escribir, busca refugio. Tenemos La Maldición del Escritor el marcha, con un grupo de Facebook en el que nos damos apoyo mutuo y en el que, la verdad, me siento súper cómodo.

Y bueno, si quieres leer el prólogo (y decirme que es una mierda o que te gusta o lo que quieras) puedes suscribirte al blog aquí: 








*He tenido que denunciar incluso amenazas de muerte por decir que los hombres con pene podemos cerrar las piernas en el transporte público sin morirnos. MANDA COJONES (nunca mejor dicho).
** preciosa en todos los sentidos. Preciosa en el sentido de que tiene un precio muy alto como persona y como amiga.

14 sept. 2017

7 Objetos mágicos en las novelas de fantasía

¿Te has fijado en la cantidad de objetos mágicos que aparecen en las novelas de fantasía? Es algo muy común en el famoso viaje del héroe, por ejemplo.

Siempre hay una antigua reliquia o una espada sagrada que tienen que conseguir para vencer al mal. O destruirla porque es fuente del mal. 

El caso es que, sean meros instrumentos y tengan más o menos importancia en la historia, los objetos mágicos son algo increíble y abundante en la fantasía.


OBJETOS MÁGICOS DE LAS NOVELAS DE FANTASÍA


1) Escobas (y otros medios de transporte)


Esto es de cajón. Si los humanos utilizamos medios de transporte basados en tecnología, es evidente que en un mundo con magia los medios de transporte mágicos también se actualizan.

Es por eso que, si bien la escoba es un objeto mágico muy maravilloso, debe ser algo como muy vintage y muy retro. O a lo mejor no y resulta que las escobas son la bicicleta del mundo mágico: para una sola persona, ocupa poco y puedes dejarla aparcada en cualquier esquina.

El caso es que también hay otros objetos mágicos que sirven como transporte.

Así tenemos coches voladores, como el de los Weasley en Harry Potter y la Cámara Secreta. Que aunque el pobre Ford Anglia termine para el arrastre, es útil.

También podríamos mencionar el tren que lleva a ver a Santa Claus en la película The Polar Express o el barco del Capitán Garfio, el Jolly Roger.


2) Ropa mágica


Esto sí que abunda en cantidades. Podríamos llenar armarios enteros de ropa mágica. Solo hay que pensar en las miles (¿podríamos hablar de millones?) de armaduras que aparecen en los juegos de rol y que tienen poderes especiales.

Algunas son hasta un auténtico peligro, como la La Armadura de la Luz de Javier Miró.

Pero lejos de las armaduras, tenemos cosas más sutiles, como las capas de invisibilidad. Útiles como ellas solas cuando quieres escurrir el bulto en una fiesta*. Y digo una capa porque el casco de Hades no es muy sutil que se diga (aunque si me va a volver invisible... ¿qué más da?). 

Y no hay que olvidar los pies, porque ahí tenemos las Botas de Siete Leguas que se adaptan a los pies de quien las lleva y no le permite cansarse o los preciosos chapines de rubíes, los zapatos mágicos de Dorothy en El Mago de Oz (que en el libro, por cierto, son de plata).


3) Esferas de cristal (y otros objetos para ver el futuro)


Una cosa que siempre ha intrigado al ser humano es el tiempo. Poder viajar al pasado y al futuro es una idea que se acerca más a la fantasía que a la ciencia (ficción).

Pero incluso en fantasía es más probable encontrarse con objetos que muestran el futuro (y el pasado) que con viajes en sí mismo.

Uno de los objetos más famosos para ver el futuro es la esfera de cristal, en cuyo interior se suceden las imágenes que sirven para la profecía.

También podríamos meter aquí el Palantir, la esfera que describe Tolkien y que sirve para comunicarse.

Pero no son los únicos, también tenemos cartas del tarot, las runas...

También es muy frecuente utilizar objetos mágicos con superficies reflectantes para estos fines. Sí, espejos o la superficie de un lago (o el agua de un caldero) aparecen en ocasiones como ventanas para poder vislumbrar otros tiempos gracias a la magia.


4) Varitas

 

A ver, que esto ya es objeto mágico de categoría 1.

Las varitas mágicas son uno de los objetos más importantes y clásicos de la fantasía. Da igual que la lleve el hada madrina para ayudar a Cenicienta o que la porte Aquel-que-no-debe-ser-nombrado.

Son muy poderosas y las hay de todo tipo. Hay quien dice que las brujas arrancan una rama directamente de un árbol y que les infunden su poder. Otros dicen que requieren un proceso de preparación, con un cristal en el extremo y algún elemento mágico en su interior (¿te suena la pluma de fénix?).

Hay quien le pone una estrella en la punta. Eso es ignorancia muggle, perdona que te diga. Las varitas no tienen estrellas en la punta, como mucho brillan, pero ya está.

#NoALasEstrellasDePlásticoEnLasVaritas


5) Anillos y brazaletes


Otros objetos mágicos más que importantes. Y es que, si bien la varita se ha asociado mucho a la magia, en la mitología lo que abundan son los anillos. A patadas.

Quizá uno de los más famosos es el anillo/brazalete Draupnir, de la mitología nórdica. Un objeto de poder mágico que perteneció Odín y cuyo inmenso poder es... crear otros anillos/brazaletes mágicos. Cada ciertos días, que se ve que requiere tiempo de recarga, como si fuese la vida del Candy Crush. Que me imagino a Odín mirando el brazalete con ganas de darle otra vez y pensándose si pagar o no para reducir el tiempo de espera.

Pero tenemos otros, como el Anillo de Salomón, que te daba un conocimiento infinito.

Y, sí, no me olvido del Anillo Único de Tolkien en El Señor de los Anillos (ni del resto de anillos de la saga...). Me pregunto si  Tolkien conocería la leyenda del anillo de Gyges que contó Platón, ese que te hace invisible al llevarlo.

Aunque si se me permite, mis anillos favoritos están en la saga de Las Crónicas de Narnia, en concreto en el primero libro: El sobrino del mago. Y es que hay un grupo de anillos que te permiten viajar de un mundo a otro, gracias a lo cual llegan a Narnia.


6) Espadas mágicas


Seguimos en categoría 1 de objetos mágicos, eh. Porque espadas mágicas y encantadas en novelas de fantasía tenemos a porrillo. Desde Domivat y Haiass en Memorias de Idhún, hasta la mítica Excalibur del Rey Arturo.

Las espadas mágicas son objetos que molan un montón y pueden ayudar muchísimo en la pelea. José Antonio Cotrina tiene dos espadas mágicas que a mí me tienen enamorado: una de ellas capaz de matar cualquier cosa en La Canción Secreta del Mundo (si te decides por leer este libro prepárate para que jueguen con tus sentimientos mil veces), y otras muchas en El Ciclo de la Luna Roja pero me quedo con la que roba toda la magia con un solo rasguño.

Hasta yo no he podido resistir la tentación y he metido la Daga de Tyriej en Hijas de Lilith: El legado de la sangre. Un arma forjada a partir del diente del Primer Dios Sin Nombre. 

Y no solo en los libros, porque también tenemos espadas en videojuegos y en películas, como la Espada Maestra de Link en The Legend of Zelda


7) Libros


Y ahora sí, la crème de la crème: los libros.

¿Hay algo más mágico que un libro? Si vas a decir que sí, permíteme que discrepe. Los libros contienen hechizos y conjuros, algunos albergan el poder infinito de los brujos y brujas que los escribieron.

¿No me crees? Pues piensa en el Necronomicón y su capacidad para volver loco a cualquiera que lo lea (aparte de poseer la información suficiente para invocar a los Antiguos).

Tenemos el grimorio de Hurza Comeojos, el libro que lee Lucy Pevensy en Las Crónicas de Narnia... ¡hasta en una película de Scooby Doo hay un libro mágico de una poderosa bruja!

Pero es que los libros mágicos no solo existen en la ficción, también existen en nuestro mundo, en el real.

¿O es que me vas a negar que no es magia el efecto que causan los libros en nosotros? Dan vida a personajes y a historias de otros mundos, nos emocionan, nos dan miedo, nos hacen llorar y reír y soñar incluso.

Los libros son los objetos mágicos más poderosos que existen. Así que yo tengo clara la respuesta, pero quiero conocer la tuya a esta pregunta: 

¿Cuál es tu objeto mágico favorito?




*Lo siento, cuando hay mucha gente desconocida en las fiestas me agobio y daría lo que fuera por ser invisible un ratito. 

Icono de la bola de cristal de la imagen de portada: made by Freepik from www.flaticon.com is licensed by CC 3.0 BY


7 sept. 2017

Brujas famosas de la historia

Las figuras de las brujas se han repetido una y mil veces a lo largo de la historia. Ya se habla en textos antiguos sobre mujeres con poderes sobrenaturales, sacerdotisas de las diosas, curanderas, videntes...

La historias de muchas de estas mujeres están bañadas de misticismo. Otras son un reflejo de la sociedad (de la época o actual) que se niega a ver a una mujer con poder.

Pero por una cosa o por otra algunas pasan a la historia como las brujas famosas por el mito que las rodea, por el folklore, por su vida... 

He aquí mi lista de...


13 BRUJAS FAMOSAS DE LA HISTORIA


Ordenadas cronológicamente, por elegir algún método de clasificación, las brujas que yo recopilo en este artículo son una amalgama de historias tan interesante que cuesta resumirla en unos pequeños párrafos.



Alice Kyteler (1324)


Noble normanda que resultó ser la primera persona acusada y condenada por brujería en Irlanda. Alice Kyteler se había casado varias veces y, en todos sus matrimonios, su marido enfermaba y moría en extrañas circunstancias. Y ella heredaba una fortuna, todo hay que decirlo.

Tras la muerte de su cuarto marido, se comenzó a decir que era una bruja. Y es que resulta que su último marido había cambiado el testamento unos días antes de morir para dejárselo todo ¿a quién? A Alice. 

El resto de familiares alegaron que había ejercido la brujería y había obligado a su marido a cederle las riquezas. Los cuchicheos no tardaron en llegar y la acusaron de ser la líder de un aquelarre y de tener relaciones sexuales con el diablo (lo normal de una novela de romántica paranormal, por cierto).


Al final tuvo que huir a Inglaterra para evitar las acusaciones por brujería.


Juana de Navarra (1370-1437) 



Juana de Navarra nació en Pamplona y fue la sexta hija de Carlos II el Malo y Juana de Francia, reyes de Navarra en aquella época. Hay quien dice que los séptimos hijos son dotados de dones y de poderes mágicos (supongo que por asociación con el número del dios cristiano, el 7), así que ¿los que son los sextos se asocian a poderes del Demonio por el 6?

En cualquier caso, parece que la infancia de Juana no tuvo especial importancia y, si hubo algún hecho extraño que pudiera llamar la atención, fue rápidamente cubierto por palacio.

Tuvo dos matrimonios: el primero con Juan V de Bretaña (con el que tuvo 9 hijos) y un segundo matrimonio con Erique IV de Inglaterra, lo que la convertiría en Reina. 

Aunque con Enrique IV no llegó a tener descendencia, el rey sí que tenía hijos de un matrimonio anterior. Juana era la madrastra de un cuento de hadas que, como con Blancanieves, parecía querer deshacerse de los herederos.

De hecho, fue justo eso lo que pasó: Juana de Navarra fue acusada de brujería por tratar (según dicen) de matar al heredero a la corona, el que sería Enrique V, usando venenos. Eso la llevó a la cárcer de Pevensey durante 4 años. Aunque consiguió ser liberada y vivir el resto de su vida con tranquilidad.



Madre Shipton (1488-1561)


Aunque no se conservan datos de su leyenda más atrás de 1641, las investigaciones dicen que el verdadero nombre de Madre Shipton, una bruja famosa en Inglaterra, era Ursula Southill (que nació en 1488).

Debió ser muy querida por los vecinos de Knaresborough, en Yorkshire, que acudían a ella por sus increíbles poderes como vidente.

Debido a su horrible apariencia (era la bruja típica con nariz ganchuda y verrugas) fue víctima de numerosas burlas durante su infancia: algunos la llamaban la "bastarda del diablo".



Sus profecías y visiones cobraron mucha importancia después de su muerte en 1561. Hay quien la compara con Nostradamus (aunque como esta es una mujer y no un SeñorTM no se la recuerda tanto).

No solo profetizó su propia muerte, sino que adivinó la Gran Plaga, el Gran Fuego de Londres, la derrota de la Armada Española... Algunos aseguran entender en sus profecías el vaticinio de la tecnología moderna y el devenir de una catástrofe que hará renacer a la raza humana.


Agnes Waterhouse (1566)


Agnes fue una de las brujas más famosas de Inglaterra ya que fue la primera en ser ejecutada por un tribunal secular. Los lugareños la conocían como Madre Waterhouse y se dice de ella que era sabia, compasiva y una buena sanadora. 



Su vida se torció después de la decapitación de Ana Bolena, ya que Enrique VII firmó un acto contra la brujería.

Fue acusada en 1566, culpándola de la muerte de un vecino por artes oscuras. También la culparon de traer enfermedades a la ciudad y hasta de asesinar a su propio marido. El conjunto de crímenes que se le atribuía era atroz.

Agnes Waterhouse confirmó las acusaciones y afirmó que su gato (llamado Satanás) había hecho parte del trabajo sucio

Fue ahorcada ese mismo año.



Agnes Sampson (1591)


Agnes Sampson fue una de las 70 brujas involucradas en los juicios por brujería de North Berwick (1590-1592).

En aquella época, el rey James I de Escocia dejó de ser misericordioso con los casos de brujería al casarse con Ana de Dinamarca (que odiaba a las brucas y la aterrorizaba la magia oscura).

James I comenzó una caza de brujas, seguro de que varias lo habían hechizado para matarlo (tuvo un accidente en el mar). Entre el grupo de acusados, figuraba Agnes.

Fue torturada hasta que cedió y confesó su conspiración contra el rey. La ahogaron antes de quemarla por brujería en 1591.


Elizabeth Sawyer (1621)


Conocida como la bruja de Edmonton, Elizabeth Sawyer fue acusada de brujería por sus vecinos que aseguraban que había hechizado a sus hijos y al ganado. Por esta razón, decidieron por no comprarle escobas, que era a lo que se dedicaba esta mujer.

(Una bruja vendiendo escobas... mmmm... yo me lo creo)

Un día, uno de los cerdos de Elizabeth se comió un poco del jabón de una vecina y esta, enfadada, empezó a pegarle al animal. Elizabeth salió a defenderlo y dicen las malas lenguas que embrujó a la vecina y que esta murió.

Fue acusada de brujería y encarcelada. Allí, tras interrogatorios crueles en los que se la torturó, confesó que era bruja y que acariciaba al Diablo que se aparecía ante ella con forma de perro negro de ojos rojos.

La ejecutaron poco tiempo después.



Margaret Jones (1613-1648)




Esta es una de esas historias que da rabia contar.

Margaret Jones trabajaba como médico en Massachussets. Dicen que era una mujer adelantada a su tiempo, con unos métodos revolucionarios para curar a los pacientes (algunos decían que curaba a sus pacientes clavándoles palos. ¿Quizás aprendió acupuntura?).

¿El problema? Que los pacientes no se fiaban de una mujer que no siguiera las normas y no se tomaban las medicinas que ella les daba. Muchos murieron por falta de tratamiento y, al ver la ola de muertes, Margaret fue acusada de brujería.

Hasta los periódicos locales dijeron que no había pruebas que respaldaran la acusación y es que el método por el que fue juzgada consistió en el juez setado delante de ella durante horas hasta que el Diablo se manifestase en torno a ella. Y por lo visto, lo vieron corretear por allí.


Margaret Jones fue ejecutada en 1648 por "su crimen". Algunos la consideran "la primera bruja de Salem".



Maggie Wall (1657)


Una bruja curiosa Maggie Wall porque resulta que no se sabe NADA de ella. Lo único que se tiene como muestra de su existencia es un monumento a su memoria localizado en Dunnung.

En el monumento se puede leer en letras blancas: "Maggi Wall quemada aquí en 1657 como una bruja". 

Hay quien asegura que en realidad jamás existió, otros dicen que sí pero que sus archivos se perdieron o jamás se registró su muerte. Pero es que es tan curioso que no se tiene constancia del monumento hasta 1866 cuando fue encontrado en un claro del bosque (el bosque está documentado desde 1829).

Algunos piensan que el monumento está erigido en honor a todas las brujas asesinadas en Escocia y que Maggie Wall es solo una bruja simbólica.



Catherine Monvoisin (1680)


Catherine Monvoisin, más conocida como La Voisin, era una bruja famosa de París, conocida por las premoniciones que tenía desde niña.

Debido a sus capacidades como curandera, La Voisin trabajó para muchas mujeres nobles vendiéndoles pociones de amor y venenos. También las ayudaba a abortar cuando las nobles así lo deseaban.

Fue precisamente por un escándalo relacionado que se la acusó de brujería, asegurando que sus pociones envenenaban a las mujeres que la bebían.

Catherine se vio acorralada por un grupo de mujeres influyentes y su testimonio fue silenciado. Algunas de sus antiguas clientas incluso se volvieron en su contra para evitar que se las relacionara con algún aborto deseado.

Fue condenada por envenenamiento y brujería, y quemada en el centro de Paris frente a la vista de todos en 1680.


Elly Kedward (1785)


En un pequeño pueblo donde ahora se encuentra Burkittsville (Maryland) un grupo de niños acusa a una vecina de querer llevarlos a su casa. ¿Para qué? Pues parece que la buena señora quería desangrarlos.

La anciana había conseguido engatusar a algún que otro niño para que fuera a su casa a cambio de dulces y después había aprovechó para sacarles sangre. Los niños denunciaron los hechos, asustados, y enseñaron las heridas que se habían hecho. La respuesta del pueblo fue brutal. 

Elly Kedward fue acusada de brujería y expulsada del pueblo. Para asegurarse de que no volviera, la ataron a una carretilla y la empujaron hacia el bosque donde la abandonaron. Se cree que la anciana murió bajo el frío del mes de noviembre.

Esta historia puede que no te suene del todo, pero si te digo que el asentamiento que había antes del pueblo de Burkittsville se llamaba Blair, ¿lo reconoces?

Exacto, esta es la mujer en la que se basa la historia de la película El proyecto de la Bruja de Blair (esa que sabe mezclar tan bien la realidad y la ficción para dar veracidad).

Y es que la leyenda de Elly Kedward no acaba aquí: al año siguiente todos los niños que la habían acusado desaparecieron durante el mes de noviembre. Los pueblerinos, temiendo estar malditos por la Bruja, abandonan el asentamiento.

No sería hasta 1825 que la Bruja de Blair volvería a tener importancia, cuando desaparece una niña (del pueblo de Burkittsville fundado en 1824). En 1886 desaparece un niño y el equipo de salvamento que fue a buscarlo al bosque también. El segundo equipo de salvamento encontró al primer grupo destripado y colgados en formas de pentagramas.

Y continúan con más desapariciones...


Joan Wytte (1819)


Conocida como "el hada luchadora de Bodmin" esta bruja del condado inglés de Cornualles era famosa por su poder como clarividente. Era famosa entre los vecinos que incluso iban a hacerle consultas y para curarse (también era sanadora).

Joan Wytte colgaba las vendas de los enfermos de los árboles para favorecer la curación. Supongo que por esa unión con la naturaleza la llamaban hada.

El caso es que también la llamaban luchadora y es que parece que era una bruja de las que tiene mal carácter. Tanto fue así que, como resultado de una discusión vecinal, fue encarcelada. Y murió en la cárcel.

¡Pero aquí no acaba la historia! Resulta que Joan Wytte fue disecada y puesta en un ataúd que no se sepultó. Fue usada en una sesión de espiritismo (donde dicen que despertó dando un susto de muerte al personal). Y, después, expuesta en un museo de brujería donde tuvieron que retirarla por una serie de fenómenos poltergeist.


Marie Laveau (1794-1881)


Llamada la Reina Vudú de Nueva Orleans, es posible que conozcas a Marie Laveau si has visto la tercera temporada de American Horror Story: Coven.


Algunos la consideraron una bruja malvada y la temían debido a sus increíbles poderes, pero muchos otros confiaban en ella y en su poderoso vudú. 

Se convirtió en una curandera famosa y con un éxito tremendo, capaz de curar mágicamente a los enfermos. Además, era conocida por su amabilidad y su hospitalidad, especialmente con aquellos que más lo necesitaban.

Maire Laveau vivió una vida larga y feliz hasta morir a los 98 años de simple vejez.


Reflexiones sobre las brujas más famosas de la historia


Después de recopilar toda esta información, da que pensar lo terrible que es el ser humano, cómo puede acusar a cualquiera con tal de quitárselo de en medio.

Muchas de estas mujeres solo tuvieron un error: destacar. Da igual que sea por brujería real o por su capacidad para ser excelentes curanderas. Cuando destacaban eran más fáciles de apuntar con el dedo gritando "¡BRUJA".

Sin embargo, las brujas son tremendamente interesantes. 

¿Conoces más brujas? ¿Cuál es tu favorita?


¡ATENCIÓN! Porque tengo noticias interesantes para ti:

  • Si eres escritor y no puedes dejar de maquinar historias, Lulu Von Flama y yo hemos lanzado una plataforma/comunidad para escritores. Avisamos de concursos, ayudamos a crear historias, a organizarte... Tienes todo el proyecto de La Maldición del Escritor mejor explicado aquí.
  • Si lo tuyo son las brujas ya deberías saber que tengo una novela a puntito de salir que está repleta de ellas. Hijas de Lilith: El legado de la sangre estará disponible en octubre (espero), PERO puedes tener el prólogo en exclusiva el día 16 si te apuntas a mi lista de correos:




Espero que estés preparado para el aquelarre...